"Desde el punto de vista freudiano, la perversión se define como el negativo de la neurosis en el doble sentido…...

Ted Bundy
Ted Bundy

Escribiendo acerca de Ted Bundy, el asesino en serie que nació hoy en la historia, 24 Noviembre, 1946Ivan Arellano Covarrubias afirma:
Desde el punto de vista freudiano, la perversión se define como el negativo de la neurosis en el doble sentido de que: a) el perverso actúa impulsos que el neurótico reprime, y b) frente a la angustia, el perverso se defiende con regresiones a formas de sexualidad infantil. Con respecto a la primera aseveración encontramos que el perverso realiza actos que el neurótico no realizaría o mejor dicho reprimiría como en las siguientes situaciones: el sado-masoquismo, la pedofilia, el fetichismo, la necrofilia, etc. Los perversos llevan a cabo estas conductas, puesto que en ellos no existe ninguna conciencia de orden social. La segunda aseveración que Freud plantea en sus tres ensayos para una teoría sexual, en sus consideraciones generales sobre todas las perversiones escribe: “En la mayoría de los casos podemos encontrar en la perversión un carácter patológico, no por el contenido de la nueva meta sexual, sino por su proporción respecto de lo normal. Si la perversión no se presenta junto a lo normal (meta sexual y objeto) cuando circunstancias favorables la promueven y otras desfavorables impiden lo normal, sino que suplanta y sustituye a lo normal en todas las circunstancias, consideramos legítimo casi siempre juzgarla como patológico; vemos este último, por tanto, en la exclusividad y en la fijación de la perversión”. Si el placer no se busca en una actividad específica neurótica y se encuentra en las desviaciones del objeto sexual o de la meta sexual, entonces se da la perversión. De ahí que: “una vez asumida como norma la organización genital, todas las formas de regresión o de fijación a estadios anteriores, en los que la sexualidad se manifiesta mediante pulsiones parciales estrictamente vinculadas a las diferentes zonas erógenas, se consideran perversas”. Todo lo anterior sirve como una afirmación a nuestro caso (Ted Bundy) y con ello se establece la estructura perversa del caso en sí. Al practicar la necrofilia en sus asesinatos, vemos entonces como realiza actos que no son vistos como adecuados, además el orden social con respecto a sus normas y reglas no le importaron en lo más mínimo. Con respecto a esto Freud diría: “Algunas de ellas (metas sexuales) se alejan tanto de lo normal por su contenido que no podemos menos que declararlas patológicas, en particular aquellas en que la pulsión sexual ejecuta asombrosas operaciones (lamer excrementos, abusar de cadáveres) superando las resistencias (vergüenza, asco, horror y dolor)”. Desde otra mirada la perversión con Lacan tiene que ver con el padre y no tanto como otra versión del mismo, sino del padre en función como tal no ejecutada. Ya que ésta fue cambiada por el abuelo materno. La lectura analítica que se puede hacer en relación a este momento es la siguiente: talvez el sujeto hubiera preferido inconscientemente un padre que lo golpeara pero que lo tomara en cuenta, a un abandono sin respuesta y con respecto a esto Freud establece lo siguiente: “De acuerdo con nuestras actuales intelecciones, una fantasía [de paliza] así, que emerge en la temprana infancia quizás a raíz de ocasiones causales y que se retine para la satisfacción auto-erótica, sólo admite ser concebida como un rasgo primario de perversión”.

"Rodin y los marchantes de obras de arte me enviaron a hacer penitencia a los asilos psiquiátricos…"

Entrada principal del asilo de Montdevergues
Entrada principal del asilo de Montdevergues

Camille Claudel, la escultora francesa que murió hoy en la historia, 19 Octubre, 1943, escribió a Paul Claudel desde Montdevergues:
Querido Paul,
Hoy, 3 de marzo, es el aniversario de mi secuestro en Ville-Evrard: hace 17 años que Rodin y los marchantes de obras de arte me enviaron a hacer penitencia a los asilos psiquiátricos. Después de apoderarse de la obra de toda mi vida sirviéndose de B. para ejecutar su siniestro proyecto me hicieron cumplir años de prisión que bien se merecerían ellos. B. no era más que un agente del que se sirvieron para tenerte al margen y utilizarte para dar este audaz golpe que salió tal y como habían planeado gracias a tu credulidad y a la de mamá y de Louise. No olvides que la mujer de B. es una antigua modelo de Rodin: ahora ves la maquinación de que fui objeto. ¡Qué bonito! ¡todos aquellos millonarios lanzándose contra una artista indefensa! ya que los señores que colaboraron en tan buena acción son todos más de 40 veces millonarios.
¡Parece que mi pobre taller, algunos pobres muebles, algunos útiles construidos por mí misma, mi pobre menaje todavía excitaban su codicia! Como la imaginación, el sentimiento, lo nuevo, lo imprevisto que surge de un espíritu desarrollado es algo que les está vedado, cerrados de mollera, cerebros obtusos, eternamente ciegos a la luz, les hace falta alguien que les provea. Ellos lo decían: “nos servismos de una alucinada para encontrar los temas”.
Tendría que haber al menos algunos estómagos agradecidos que supieran compensar a la pobre mujer a la que despojaron de su genio: ¡no! ¡una casa de locos! ¡ni siquiera el derecho a tener mi propia casa!…
(…)