Category: Religion

Zazen y Generosidad por Soren Alejandra Martinez

30/07/2020

Soren Alejandra Martinez

 

Zazen y Generosidad. 

Dos prácticas, infinitos beneficios.

Zazen, “shikantaza”, que significa: simplemente estar sentado; es la práctica del Budismo Soto Zen transmitida de manera ininterrumpida, de maestro a estudiante desde Buda Shakyamuni, en India, hace aproximadamente 2600 años hasta la actualidad.

El Maestro Saikawa Roshi dice: Zazen es la forma de convertirnos en nosotros mismos. Ser lo que de verdad somos más allá de la dualidad, desarrollando el potencial búdico que todos los seres humanos poseemos: joto, en japonés: (alcanzar el estado de iluminación).

Aliviar tensiones, aumentar la flexibilidad y disminuir el estrés causado por diferentes circunstancias de nuestra realidad relativa, son algunos de los beneficios que nos aporta en el ámbito cotidiano la práctica de zazen. La postura de zazen “reordena” favorablemente nuestra existencia equilibrando de manera natural nuestro cuerpo, respiración y mente = (cuerporespiraciónmente), como un todo en armonía, mejorando la calidad de vida y favoreciendo así aspectos positivos en nuestro día a día.

El punto de vista budista entiende la realidad relativa como una interconexión e interdependencia entre todos los seres, entonces, de acuerdo a esta comprensión cuando estamos en armonía también podemos beneficiar cualquier actividad que hagamos, y a su vez directa o indirectamente nuestro propio bienestar armoniza e incrementa beneficios en el entorno  que nos rodea.

En este tiempo de cuarentena, nuestro lugar de práctica de zazen, Jikaku Zendo, pasó a ser un Zendo virtual. De manera regular por medio de Instagram en Vivo y una vez al mes realizamos una práctica intensiva de zazen llamada Zazenkai a través de Facebook Live de la Fundación Hampatu, y, en enlace con ellos nos sumamos a la campaña #YoDonoUnPlatoDeComida; para llevarles un plato de comida caliente a las personas que viven en situación de calle en la Villa 31 y Retiro, de la Ciudad de Buenos Aires. 

Gracias a esta campaña tenemos la posibilidad de poner en acción de manera simultánea, la práctica de zazen y la práctica de la generosidad. Dentro de la enseñanza budista, una de las Seis Virtudes Trascendentales o Seis Paramitas que literalmente quiere decir “alcanzar la otra orilla”; es Dhana Paramita o el don o perfección de la generosidad. Esta capacidad que poseemos los seres humanos y que al desarrollarla podemos  profundizar nuestro entendimiento de la Vía, al mismo tiempo de mejorar nuestra vida y la de los demás. Al poner en acción esta cualidad, además de permitirnos dar nos libera de obstáculos que nos creamos erróneamente y el liberarnos de ciertos obstáculos nos aporta claridad a la comprensión de nuestro propio ser.

La acción de la generosidad desinteresada, con la intención de dar ayuda, brinda beneficio al que recibe el acto y al que lo realiza. Al aliviar el sufrimiento de ese otro estamos también aliviando nuestro propio sufrimiento, al compartir un don material para aliviar una situación determinada sin el fin de obtener nada a cambio estamos  comunicåndonos sin palabras con alguien desconocido que está en una situación de vulnerabilidad y recibe un pequeño respiro. Así se despierta un efecto dominó de situaciones positivas que transforman la realidad para el bien común, como la imagen de arrojar una pequeña piedra a un lago en calma, formando una expansión de círculos que se abren solo por el golpe de esa piedrita en el agua.

Zazen y generosidad potencian nuestra vida de una manera favorable. Son prácticas que todos podemos realizar, desarrollar y comprobar sus beneficios en nuestra propia vida de manera experiencial. Sin ir a ningún lugar y más allá de nuestra condición, debajo mismo de los propios pies se esconde el tesoro de despertar el potencial de la budeidad, y desarrollar la felicidad verdadera que puede cambiar nuestra vida de manera auspiciosa para siempre.

Si cuando tenemos un pensamiento, por ejemplo una intención de dar, la concretamos en la acción y nos sentimos contentos por haberlo hecho, se abre una puerta de oportunidades infinitas para al menos dos seres, que se multiplica como los círculos en el lago calmo cuando tiramos la piedrita al agua, para el beneficio de todos los seres innumerables. 

Gasshō

Soren Alejandra Martínez
Monja Budista Zen

 

BIOGRAFIA 

Nació en Buenos Aires, Argentina.

Monja budista de la Escuela Soto Zen, ordenada por el Maestro Saikawa Roshi.

Se inició en el budismo con la práctica zazen en la década del 90. Estudió budismo con maestros tibetanos, viajó a India y otros países de Asia, Europa y Sudamérica realizando sesshines y retiros.

Vive en Buenos Aires. Practica ZaZen en Jikaku Zendo y concurre regularmente al Templo Busshinji en San Pablo, Brasil, principal Templo Soto Zen de América Latina y el Caribe.

Stepinac, “el santo exterminador” que puede ser el próximo santo del Papa Francisco (por Ignacio Montes de Oca)


Ignacio Montes de Oca

 

La guerra entre el águila y el dragón está en marcha

 

Por Ignacio Montes de Oca

El Papa Francisco I enfrenta un frente de conflicto permanente e innecesario al no definir u postura respecto a  la santificación de un personaje que fue cómplice de la maquinaria de muerte nazi en los Balcanes y de la muerte de al menos un millón de personas. Se trata de Alojzije Stepinac, el temido jefe de los sacerdotes que integraban las bandas de ustashas, los grupos de exterminio del régimen croata durante la Segunda Guerra Mundial.

La columna clerical

El 6 de abril de 1945, las columnas alemanas e italianas avanzaron sobre el reino de Yugoslavia. La abrumadora superioridad bélica y la traición de pro fascistas protegidos por la iglesia católica local, les permitieron conquistar en menos de dos semanas todo el territorio yugoslavo. De inmediato, nombraron un gobierno títere liderado por Ante Pavelic, que a partir de entonces pasó a ser el dictador de la “nación croata católica” y anexó una gran parte de Bosnia Herzegovina.

Los ustashas se reunían en monasterios e iglesias o bajo la cobertura de Acción Católica, todos ellos dependientes del obispado de Zagreb. Tal era la militancia de los sacerdotes que uno de ellos, el cura Radoslav Cilavas, fue jefe de la milicia que tomó un puesto militar antes de la llegada de los invasores y otro, el sacerdote Grga Peinovic, líder de la “Hermandad de Cruzados”, fue puesto a cargo de la oficina central de propaganda de los ustashas.

Además del reconocimiento inmediato de Berlín y Roma, Ante Pavelic fue admitido como autoridad de Croacia por el Vaticano, que envió su beneplácito a través del obispo de Zagreb, Alojzije Stepinac. En mayo de 1941, el Papa recibió a Pavelic en una audiencia gestionada por el mismo obispo.

Pero Stepinac además se integró como jefe del bloque clerical en el parlamento formado a pedido de Pavelic para formular las nuevas leyes que, entre otras medidas, habilitó la segregación y el confinamiento de serbios, judíos y gitanos en los campos de concentración que se apresuraron a construir en todo el territorio.

Las imágenes de Stepinac y una docena de clérigos saludando con el brazo derecho en alto en los actos oficiales en los que acompañaban a Pavelic, sobreviven como muestra del fervor con que una parte de la iglesia croata se sumó al régimen nazi implantado en ese país.

Pero lo realmente grave fueron los curas que respondían a Stepinac y que se sumaron a los escuadrones de la muerte del gobierno nazi. Se denominaban “ustashas” y estaban formados por ultranacionalistas que seguían a Pavelic. Dentro de ellos, prestaban servicio curas convencidos de las mismas ideas radicalizadas de violencia y exterminio. Jesuitas, franciscanos y miembros de otras comunidades de la iglesia católica se calzaron los uniformes ustashas y se lanzaron a vaciar aldeas enteras de serbios en un proceso de limpieza étnica que se cobró la vida de al menos 300.000 personas.

Milo Budak, ministro de educación ustasha, explicó el plan “Para las minorías como los serbios, judíos y gitanos, tenemos tres millones de balas. Mataremos un tercio de la población serbia, deportaremos a otro tercio y al resto los convertiremos (a la fe católica)”

Los documentos de posguerra contienen relatos extraordinariamente violentos de la actividad de los grupos que concretaron esa estrategia y hacen hincapié en la particular ferocidad de los sacerdotes ustashas. El 30 de abril de 1941 se aprobó una ley que declaraba a Croacia como nación católica y a partir de entonces se forzaba la conversión de los 3 millones de serbios que en su inmensa mayoría pertenecían a la iglesia ortodoxa, hermanada con la fe de la mayoría de los eslavos que habitaban desde esa nación hasta Moscú. Pero además se ordenó que se precediera en igual medida con los 45.000 judíos y los 20.000 gitanos que habitaban Croacia y Bosnia Herzegovina. Aquello era una impostura, ya que al mismo tiempo que se daba la orden de cambio de fe, comenzó una tremenda campaña de ataques ustashas contra esas comunidades.

Por eso, aunque muchos obedecieron la orden de conversión, no pudieron salvarse. En la aldea serbia de Glina, los ustashas juntaron a los pobladores el 4 de agosto de 1941. Tanto los que mostraban certificados de conversión como los que no lo tenían, fueron encerrados en la iglesia ortodoxa local por orden del clérigo católico de la localidad. Luego fueron quemados vivos y los que intentaban escapar o esconderse, eran masacrados con hachas y cuchillos por las hordas lideradas por curas convertidos en oficiales de los escuadrones de la muerte de Pavelic y Stepinac. El único superviviente de Glina, Ljubo Jadnak, dio detalles precisos de la masacre.

En Zagreb, en junio de ese mismo año, los ustashas les habían ordenado a los judíos que juntasen una tonelada de oro para no ser enviados a los campos de concentración. Reunida la suma, cientos de ellos fueron subidos a los camiones militares y nunca más volvieron. Otros, cayeron en emboscadas montadas en las salidas de la capital por los ustashas. El oro, según consta en los registros, fue repartido entre Pavelic y Stepinac. Un grupo de 800 judíos fue enviado el 15 de julio como presente a Hitler. Murieron en Aushwitz a poco de ser recibidos.

Según una investigación del diario alemán Der Spiegel, bajo el gobierno de Pavelic se cometió la más amplia efectiva masacre judía de la era judía. El 95% fue asesinado, proporción que supera al 91% de los judíos exterminados en Holanda.

Todo ello sucedía bajo la mirada del jefe de la iglesia local, el obispo Stepinac que mientras tanto atesoraba millones en bienes que eran robados en iglesias ortodoxas y hogares de los “infieles” que eran atacados por sus subalternos. Cada uno de estos eventos era avisado al Papa Pio II en el Vaticano por la red de información de la iglesia y pese a ello el cardenal siguió en su puesto y ocasionalmente viajó a la Santa Sede a reunirse con sus superiores.

Y el aporte de Stepinac se amplió a los campos de la muerte de Pavelic. En el complejo de Jasenovac, funcionó un grupo de centros de exterminio en los que se asesinaron a por lo menos 600.000 personas. Tal era la brutalidad de los métodos usados allí, que oficiales de las SS nazis como Herman Neubacher que sabían de lo que sucedía en Aushwitz y Treblinka, escribieron reportes a Berlín horrorizados por el nivel de salvajismo que desplegaban los ustashas y en particular los sacerdotes que prestaban servicio dentro de sus instalaciones. Apenas sobrevivieron 86 personas de las cientos de miles que entraron en Jasenovac.

Uno de los curas más crueles del campo era Mirsolav Majstorovic, ex secretario de Stepinac. En un juicio posterior admitió haber matado 100 prisioneros con sus propias manos. Al ser condenado, se le encontró culpable de ordenar el asesinato de otros 30.000.  Pero el peor de todos fue el franciscano Petar Brzica, teniente de los ustashas de Jasenovac. El 29 de agosto se anunció la llegada de un nuevo contingente de prisioneros al campo y notaron que debían hacer lugar en las barracas. Se organizó una competencia para ver quien asesinaba más prisioneros usando solo un cuchillo. Ganó el cura Brzica y su cuenta fue 1.360 degüellos. Por ese record hasta hoy no superado, ganó un reloj de oro que previamente había sido robado a uno de los cautivos. Las pruebas constan en los documentos que se guardan en el archivo gubernamental de Belgrado.

En los campos de exterminio fueron ultimados también numerosos sacerdotes católicos que se animaron a levantar la voz contra la masacre. Y con ellos religiosos serbios como el cura ciego Kulen Vakuf que tuvo que oír como mataban a toda su familia antes de ser ejecutado o Branko Dobrosavljevic, desmembrado y despellejado vivo en un suplicio aplicado por los sacerdotes ustashas de Jasenovac. Stepinac fue informado de las condenas a los curas de su iglesia, pero nunca usó su poder para impedir ni su confinamiento, ni las torturas o la muerte que sabían que les esperaba.

 

El cardenal canta hasta morir

El 8 de mayo de 1945, las tropas rusas y los partisanos yugoslavos liderados por Tito entraron a Zagreb. Horas antes, los ustashas huyeron en masa hacia Italia y Austria, para luego terminar refugiados en otros países, la mayoría de ellos en Argentina a donde llegaron por la misma ruta que usó Ante Pavelic y que fue pavimentada por el Vaticano y el gobierno peronista.

Pero Alojzije Stepinac permaneció en Zagreb por orden de sus superiores. Allí comenzó la parte de la historia que pretende llevarlo al santoral católico.

Stepinac fue detenido el 17 de mayo y encarcelado por un tiempo a la espera de su proceso por colaboracionismo. Fue sometido a un proceso judicial que comenzó en octubre de 1946, en el que se expusieron las pruebas y testigos en su contra. En el proceso, admitió parte de su responsabilidad en el exterminio llevado adelante por los ustashas y su autorización implícita para que los sacerdotes participaran de ella.

Se le sentenció a 16 años de trabajo forzado por el delito de “alta traición”. No obstante, permaneció solo 5 años en la cárcel de Lepoglova y luego su condena fue cambiada por el arresto en el monasterio de Krašić, su ciudad natal. El papa Pio XII excomulgó a todos los funcionarios que participaron en el juicio como forma de protesta por lo que consideró un proceso judicial injusto. Era la respuesta del pontífice ante los pedidos fallidos a Tito para que el cardenal fuera amnistiado. El Papa fue más allá y en 1951nombró cardenal al arzobispo Stepinac mientras permanecía prisionero. La escalada condujo a la ruptura de las relaciones entre Yugoslavia y el Vaticano en diciembre de 1957. El 10 de mayo de 1960, el ex obispo de Zagreb murió de una trombosis.

El 9 de octubre de 1981 el papa Juan Pablo II abrió el proceso de beatificación de Stepinac. El Pontífice lo proclamó “mártir de la iglesia católica” en noviembre de 1998. La noticia provocó un fuerte rechazo de entidades judías y de la iglesia ortodoxa serbia, que consideraron aquella medida como una provocación innecesaria. Pese a las críticas, el papa beatificó a Stepinac el 3 de octubre de 1998 en la Basílica croata de Marija Bistrica.

En los siguientes trece años, la cuestión Stepinac estuvo aletargada. Pero el 8 de julio de 2011, el Papa Benedicto XIV asistió a la tumba del cardenal en la catedral de Zagreb y oró de rodillas ante su sepulcro. Aquella imagen despertó otra vez la furia de organizaciones ortodoxas y judías.

El arribo de Francisco al sillón de San Pedro pareció dar por terminado el “affaire Stepinac”. El acercamiento del nuevo Pontífice con otras religiones incluyó gestos muy fuertes hacia los sectores ortodoxos en donde se enrola la iglesia serbia. El encuentro entre el Santo Padre y el patriarca de la Iglesia rusa Kiril en la Habana el 12 de febrero de 2016, fue un evento histórico que vino a cerrar el cisma que había separado a ambas iglesias desde el año 1054. Francisco pronunció ese día un esperanzado “¡Por fin!” para expresar su satisfacción por el acercamiento con la mayor iglesia de Oriente.

Sin embargo, mientras católicos y ortodoxos intercambiaban halagos mutuos, en el Vaticano se creaba discretamente una comisión para revisar la biografía Stepinac. Ese cuerpo, aprobado por Francisco, se integró con expertos de la iglesia ortodoxa serbia, la curia croata y representantes del Vaticano. Se les dio un plazo de 12 meses para terminar de hacer su tarea y emitir un informe documentado que abarque la trayectoria del cardenal de Zagreb, más allá de sus acciones durante el gobierno de Pavelic.

La comisión tuvo un primer encuentro el 12 de julio de 2016 en el Vaticano y volvió a reunirse en Zagreb el 17 y 18 de octubre. Cuando se conoció la existencia de esa comisión, surgieron las primeras protestas de parte de grupos serbios que se oponen a cualquier intento de recuperar a la figura de Stepinac y de parte de los familiares de víctimas de Pavelic.

El Vaticano se apuró a aclarar que el trabajo de la comisión no tiene relación alguna con el proceso de canonización, que en rigor debe ser llevado adelante por otro organismo clerical, la Congregación para la Causa de los Santos. Los voceros explicaron que para convertir a Stepinac en santo católico, primero se debe probar que el obispo croata tuvo una vida dedicada a los valores católicos y la existencia de por lo menos un milagro que sostenga la pretensión de santificarlo.

No obstante, para los sectores más críticos sostienen que la comisión es el paso previo a la santificación y que los documentos presentados en su juicio y otros que fueron surgiendo desde el fin de la Segunda Guerra Mundial son suficientes para dar por tierra con cualquier intento por salvar su imagen. Y que, frente al resurgimiento de los sectores que rescatan positivamente el rol de los ustashas en Croacia, el solo intento de reivindicar al obispo de Pavelic puede reabrir las heridas heredadas de la guerra en la Ex Yugoslavia ocurrida entre 1991 y 2001. Esa preocupación alcanza particularmente a los serbios que aun habitan la nación surgida en 1992.

A estos elementos, se le suma el anuncio de la próxima apertura de los archivos del Vaticano en el periodo que comprende la Segunda Guerra Mundial. Allí, será posible encontrar las piezas que faltan para explicar el apoyo y la tolerancia de la Santa Sede con la masacre en los Balcanes, en las que muchos miembros del clero tomaron parte.

Quienes se alarman por la canonización del beato nazi temen que el ex cardenal Bergoglio haga pesar la influencia de su ex confesor, el austro-croata franciscano Bersilao Ostojic, que en el pasado fuera una de las autoridades del colegio Cardenal Stepinac, una institución educativa de le localidad de Hurlingham sostenida por la comunidad croata argentina y que lleva el nombre del obispo de Pavelic.

El 6 de junio, el papa se reunió con Andrej Plenković, presidente de Croacia. En esa reunión, Francisco I le pidió paciencia por el asunto Stepinac. Queda claro que el Vaticano no renuncia a su intento para convertir al acusado de genocidio en santo. Mientras tanto, las organizaciones católicas que gravitan en torno a la oficina de propaganda papal insisten en presentar supuestas muestras de la intención del obispo a favor de perseguidos judíos y ortodoxos.

El pontífice argentino heredó un problema mayor. La actividad de la comisión canonizadora de Stepinac no se detuvo y tampoco el Papa mostró intención de frenar el proceso. Hasta hoy, la biografía del cardenal fue arreglada en el Vaticano y se borraron todas las partes de su colaboracionismo, para ser reemplazadas por una improbable actitud de ayuda hacia los fugitivos judíos y una piedad de igual carácter con los sacerdotes que tuvieron la bravura para oponerse a Pavelic y sus ustashas.

Resta todavía probar que realizó algún milagro. Quizás la santificación sea ese prodigio, habida cuenta la calidad y cantidad de crímenes que rodean la vida del ex obispo de Zagreb. El Papa que nació en la misma tierra que fue santuario de Ante Pavelic en la posguerra, tendrá la última palabra.

 

Acerca de Ignacio Montes de Oca

Norberto Padilla, el hombre de la sonrisa

 

 

Norberto Padilla

Roberto L. Elissalde escribe:

Si algo tuvo Norberto Padilla por sobre todas las cosas y para todos, fue “el regalo de la sonrisa” como lo despidieron su mujer Gloria Williams y su numerosa familia. La entregaba en todo momento, repartiéndola a diestra y siniestra, en su andar rápido con los que saludaba, con los que se paraba a conversar o con los que lo descubrían en ese momento. Recuerdo que un día Cacho el dueño de la sastrería Cirus en la calle Juncal y Libertad, al entrar me dijo les voy a cobrar un plus, porque el doctor Padilla usa la vereda como sala de encuentro, siempre que pasa por acá se encuentra o charla con algún amigo.

Disfrutaba de esa numerosa familia que había formado, no olvidaba recordar a sus padres o a sus suegros, las fechas de cumpleaños de todos, los aniversarios de sus mayores, era una especie de memoria viviente ancestros a través de las redes.

Pero por sobre todas las cosas fue un hombre de fe, y un hombre de diálogo como lo demostró desde la función pública en la Secretaría del Culto en la que fue asesor y titular de la misma en dos oportunidades. 

Lo preocupaba la Patria, las instituciones, consideraba que la Historia era una herramienta para mejorarla, y por eso se dedicaba a escribir y a investigar como lo hizo muchas tardes en el Archivo del Museo Mitre, donde compartíamos intereses comunes, a uno de los congresales de 1853 mientras yo lo hacía sobre la misión diplomática al Brasil del prócer.

Hace poco más de un mes me escribió porque no contestaba mi teléfono, pidiéndome el celular, inmediatamente hablamos, no sabía que por esta pandemia estará fuera de Buenos Aires. El motivo que lo ocupaba era que disponía un buen lote de documentos de la familia Taboada, del cuál la mayoría se encuentra en el Archivo del Museo Mitre y deseaba donarlas. Después de muchas charlas, coincidió en que ese era el lugar donde debían reposar. Debía consultar con otros parientes, pero le pareció además una buena idea que se escanearan para que de algún modo esas piezas no salieran definitivamente de la consulta familiar, eso lo alegró muchísimo y quedamos en que el año que viene en ocasión del sesquicentenario del general Mitre, el biógrafo de Belgrano iba a ser buen motivo para efectivizar esa idea.
Quedamos en conversar en unos días, era el 7 de mayo; lo volví a hacer y noté su voz cortada, y pensé en la dificultad de las comunicaciones, lejos de pensar esta noticia.

Recuerdo su incorporación el año pasado a la Academia de Ciencias Morales, y su risa cuando me dijo “llegás temprano” y le contesté “Vos con tu familia nos dejás parados”, mientras llegaba Gloria con buena parte de ellos. Allí se refirió  “en el atardecer de la vida” a esa “nueva experiencia como académico, abierto a aprender, escuchar, reflexionar, dialogar y, en la medida de mis limitaciones, aportar con tan relevante compañía, entre la que encuentro a quienes conozco desde la primera juventud”.

Ese fue Norberto Padilla, siempre dispuesto, siempre sonriendo, sembrando puentes, con increíble modestia a la vez, amigo de sus amigos, y amigo de todos. Disfrutó como pocas de la música, y no perdía concierto u opera, estaba al tanto de las novedades; en Criterio con sus agudos comentarios, o en esos veranos de Mar del Sur, rodeado de hijos y nietos.

Por eso al evocarlo en este diario en el que su padre don Alberto y él mismo alguna vez colaborara o fuera noticia destacada por sus múltiples actividades, sabemos desde allá sonreirá como siempre por estas líneas, que son el tributo sencillo a un hombre de bien y a un Patriota, de esta Patria y de Celestial, a las que sirvió con fidelidad.

“Satyagraha,” un articulo por Arzobispo Eric Escala, Editor de Asuntos Cristianos de Interlitq


(Arzobispo ERIC ESCALA)

 

28/06/2020

 

Satyagraha

La mejor definición del termino  सत्याग्रह es Justicia y Verdad, algo que todos queremos; tristemente no es algo que pueda contar la mayoría, existen personas que carecen de recursos básicos para su subsistencia y no logran ser escuchados por quienes les prometieron ayuda, es lamentable pero es muy común.

Cuando hablamos de Justicia recurrimos a la ley, es el primer pensamiento que nos viene a la mente,

Pari iustitia ómnibus (justicia igual para todos) algo que en la práctica aun en los inicios del siglo XXI no es posible, ya que esta es sinónimo de aequalitatem (igualdad), algo que aún no se consigue, la declaración universal de los derechos humanos dice:

“Todos los Hombres nacen libres e iguales ante la ley”.

¿Es cierto esto?

¿Todos los hombres nacen libres e iguales?

Entonces porque existen países donde la esclavitud es algo común y legal, donde las personas son condicionadas por el color de su piel, lengua o religión, donde existen ciudadanos de segunda clase.

¿Acaso no somos todos hijos de Dios?

A veces lo que decimos se contradice mucho en lo que hacemos, puesto que solo son iguales a mí quienes me son afines o piensan como yo, o son mí mismo estrato social, no somos todos seres humanos que habitamos el mismo planeta, no somos hermanos a los ojos de Dios o es solo algo que decimos para llamar la atención de las personas.

Cuando pensamos en el término Satyagraha, lo primero que pensamos en la lucha por la independencia de India y Pakistán, figuras como Nerhu y Gandhi llegan a nuestra memoria, su resistencia pacífica, la marcha de la sal, tantos actos en los cuales se manifestaba lucha por la resistencia no violenta en búsqueda de la justicia y la verdad.

¿Por qué entonces cuando pudieron aplicar esto por lo cual habían luchado no lo hicieron?

Uno de los países con mayor población en el mundo es la India, su pueblo no es solo pobre es tristemente relegado, la miseria es algo con lo cual conviven, pero a ellos se les niega la libertad con la cual todos nacemos, cuando Gandhi logro liberar a la India de sus opresores, no abolió el sistema de castas, lo podría haber hecho, liberar a las personas de la condición de vida miserable de muchos.

¿Por qué no aplicar aquello por lo cual he luchado?

Si pido libertad, justicia y equidad porque no hacerlo, tal vez fue más cómodo dejar las castas tal y como estaban, total como siempre fueron los pobres, huérfanos, sin techo quienes debieron pagar los destinos del cambio, se desplazaron a familias por ser de distinta creencia y como siempre la revolución no llego a todos, solo a los más afortunados.

La justicia muchas veces no va de mano con la ley, porque estas son normas, escritas para satisfacer una necesitada en un momento histórico, con el tiempo se vuelven obsoletas, ya que la población con el tiempo cambia su forma de pensar.

En U.S.A. hace 50 años estaban prohibidos los matrimonios interraciales, los negros eran colgados por mirar a una mujer blanca, los homosexuales eran rechazados en el ejército o asesinados.

La justicia debe basarse en el derecho (directum) es decir en la equidad, es por ello que es fundamental que todos los hombres sean iguales ante la ley.

Cuando El Rev. Martin Luther King Jr tuvo que liderar el movimiento por los derechos civiles en el sur, lo hizo desde la resistencia no violenta, buscando igualdad, el paso siguiente seria erradicar la pobreza para todos, todos sabemos lo que ocurrió.

También dijimos que significa Verdad, en el sentido último de la palabra, esta solo puede venir de Dios, quien es fuente de toda verdad.

Satyagraha es la justicia y verdad más elevadas, estas solo pueden venir a través de Dios; nuestro error esta en buscar en el hombre cualidades que no existen; todos tenemos defectos y a veces no solo los defectos actúan en nuestros actos, también nuestras emociones; estas condicionan las acciones que tomamos en momentos determinados, no siempre actuamos de la forma en que todos esperan.

Donde está la respuesta?

Pues donde siempre la debí buscar en la misericordia de Dios, El conoce al hombre y su corazón, nos conoce de una forma inmanente, siempre va buscar que hagamos lo correcto, sin presionar pero esperando que demos nuestro mejor esfuerzo.

Si vemos la biblia existen muchos personajes que siguieron a Dios, no fueron correctos en su forma de actuar muchas veces Salomón fue idolatra, David mato a un hombre para quedarse con su mujer, Lot incestuoso, Pablo perseguidos y asesino, Pedro negó a su maestro, pero Dios siempre ve algo bueno en las personas, algo que nosotros no vemos pero está allí.

Justicia y Verdad son máximas muy grandes, algo a lo cual deberíamos aspirar todos, pero no está en nosotros la decisión por ahora nos debemos al parecer del hombre, luego nos enfrentaremos a la verdadera justicia la divina.

Quiera Dios que el hombre llegue a comprender que no estamos para aprovecharnos de los demás sino para apoyarnos entre nosotros, todos somos hermanos aunque algunos les moleste esto.

Que esta semana nos ayude a reflexionar sobre la justicia y nos ayude a encontrar nuestra verdad.

Que Dios nos bendiga en esta semana que la paz de su Hijo nos acompañe y desborde en nosotros la misericordia en el Espíritu Santo. Amen

 

Acerca de Arzobispo Eric Escala, Editor de Asuntos Cristianos (Christian Affairs Editor) de Interlitq:

Su Excelencia Reverendisima Eric Escala

Nacio el 15 de junio de 1973 en la ciudad de La Chorrera; Panama, hijo de Alexis Escala y Francisca Maria Gonzalez, menor de tres hermanos Alex y Carlos.

Casado con Silvina Indelicato, padre de Joselyn y Valentino.

Realizo sus estudios primarios en la escuela Leopoldo Castillo Guevara, los secunadarios en el colegio Pedro Pablo Sanchez y obtuvo su bachillerato en letras en el Instituto Justo Arosemena.

Sus estudios universitarios los realizo en la Universidad Nacional de Panama, obteniendo la licenciatura en Humanidades con especialidad en Filosofia e Historia.

Sus estudios teologicos los realizo en la Fundacion San Alberto en la ciudad de Bogota, Colombia y en el Moore College.

Es Doctor en Filosofia y en Teologia.

¿MI FE ME DEFINE O YO DEFINO MI FE? (Arzobispo Eric Escala, Editor de Asuntos Cristianos de Interlitq)


(Arzobispo ERIC ESCALA)

15/06/2020

 

¿MI FE ME DEFINE O YO DEFINO MI FE?

En este tiempo  siempre existe el miedo a lo desconocido, tal vez por ignorancia o por un tipo de publicidad negativa; esto ayuda a que tengamos una conclusión a priori de algo que no conocemos.

Hablamos de algo que no sabemos pero pensamos que somos expertos en dicha materia, nos damos el lujo de opinar y emitir un juicio.

Esto ocurre muy a menudo en el campo de la teología, definimos en que cree cada iglesia pensando que es un solo núcleo, lo que no sabemos es que existen muchos nanos que desconocemos, lo cual deja nuestra explicación desfasada.

Aun así calificamos a todos de cierta forma, pensando en que solo nuestra fe salva, lo cual es una mentira, ni mi religión es la única, ni me salvo solo por creer, es un tema que solo Dios puede dar respuesta, aun así trato de hacer lo mejor y esto también es respetar la tradición del otro.

Hablando de esto hace unos días le pedí a un hermano musulmán de nombre Marwan que me explicara lo que era el Islam, lo pase a mis conocidos y fueron muy variadas las respuestas, desde interés hasta incredulidad.

¿Por qué?

Muy simple,  no conocemos la tradición religiosa del otro y ya sacamos conclusiones.

¿Qué pasa si me lo hacen a mí?

Sería muy interesante si en vez de calificar a otro lo hicieran conmigo, se podrían decir muchas cosas y no porque las realice yo, sino porque alguien dentro de mi grupo de pertenencia  las realizo, ya sea ahora o en algún otro momento, simplemente por este acto, se podría decir que lo realizamos todos; no sería agradable.

Podríamos decir que todos los cristianos son racistas, ¿Por qué no? La mayoría de las personas en el mundo pertenecen alguna variación del cristianismo, muchos discriminan, algunos hasta tuvieron esclavos,  también podríamos decir que son asesinos, terroristas los miembros de sendero luminoso, la ETA y el IRA, grupos terroristas que azotaron a sus países durante el siglo XX eran cristianos.

También podríamos decir para ser más específicos que los católicos son pederastas, los anglicanos homosexuales, los evangélicos iletrados y fundamentalistas; No sería muy agradable escuchar que digan eso de todos cuando no es el actuar de la mayoría.

Pero nosotros si lo hacemos, calificamos a todo un pueblo de terrorista cuando es un solo grupo quien comete actos que van en contra de las bases de su fe, decimos que todos los musulmanes son terroristas y no es verdad, para un buen musulmán toda vida es sagrada, debe respetarse y valorarse.

¿Acaso la biblia no dice lo mismo?

¿No nos invita amarnos y respetarnos, no habla de amor al prójimo?

¿Acaso mi prójimo es solo quien piensa igual?

¿Será acaso quien me conviene?

Es interesante como manejamos las convicciones religiosas a nuestro antojo, recuerdo cuando inicie en el tema del diálogo interreligioso dos personas me increparon por llamar hermanos a los judíos y musulmanes, uno me dijo que los musulmanes habían matado cristianos a lo cual le dije y los cristianos no matan a nadie o acaso vives en otra realidad alterna y sobre los judíos cuando dije que Jesús era judío me dijeron que este no era Judío, allí supe que hablaba con personas que carecían de cultura básica. Así que no perdí más mí tiempo.

Muchas veces mi religión me define, es el norte que guía mis actos y puede ayudar a encausar mi vida, de buena o mala manera, porque a veces los fundamentalismos provienen de allí, recuerdo cuando pertenecí al consejo pastoral de mi ciudad las experiencias no fueron las mejores, el mismo estaba conformado por pastores y no todos me recibían bien, es más cuando les invite a participar del lanzamiento de la mesa de diálogo interreligioso recibí insultos lo cual me indico que no tenía sentido seguir allí.

Otras veces yo defino como actuar dentro de mi religión, demuestro con mis actos que aquello en lo que creo no son solo palabras, mostrando a todos ese amor al prójimo al cual el Padre me llama.  Aunque debo tener algo en cuenta por mucho o poco bien que realice dentro y fuera de mi comunidad, no le voy a estar en gracia a todos, siempre existirán las personas que me critiquen, quienes me adulen para ver que me pueden sacar o ver que tropiezos voy a dar. No me debo guiar por el ánimo de las personas si voy a vivir mi fe por el que dirán perderé el tiempo la fe y la esperanza.

Sería bueno tomar un tiempo y ver que religión profeso, porque lo hago, si es por convicción o por tradición, también si conozco sus bases, en que creemos.  A veces damos por sentado algo y resulta que no es tal o cual lo habíamos pensado.

La religión es la forma en la cual me comunico con el Padre, es ese canal que me une de una manera muy íntima,  es un lenguaje propio; debe ser para edificación y no para destrucción.

Que Dios nos acompañe  en todo momento y nos haga ver la luz que nos guía a Él.

Señor Haznos instrumentos de tu paz…

 

Acerca de Arzobispo Eric Escala, Editor de Asuntos Cristianos (Christian Affairs Editor) de Interlitq:

Su Excelencia Reverendisima Eric Escala

Nacio el 15 de junio de 1973 en la ciudad de La Chorrera; Panama, hijo de Alexis Escala y Francisca Maria Gonzalez, menor de tres hermanos Alex y Carlos.

Casado con Silvina Indelicato, padre de Joselyn y Valentino.

Realizo sus estudios primarios en la escuela Leopoldo Castillo Guevara, los secunadarios en el colegio Pedro Pablo Sanchez y obtuvo su bachillerato en letras en el Instituto Justo Arosemena.

Sus estudios universitarios los realizo en la Universidad Nacional de Panama, obteniendo la licenciatura en Humanidades con especialidad en Filosofia e Historia.

Sus estudios teologicos los realizo en la Fundacion San Alberto en la ciudad de Bogota, Colombia y en el Moore College.

Es Doctor en Filosofia y en Teologia.