Category: Psychoanalysis

“PENSAR EL ACOSO, ABUSO O MALTRATO: PREGÚNTATELO DESDE EL DIVÁN” por Elba Beatriz Sarlo

Elba Beatriz Sarlo

 

PENSAR EL ACOSO, ABUSO O MALTRATO:

PREGÚNTATELO DESDE EL DIVÁN

 

Cualquier persona independientemente de su edad, género, condición social, cultural o económica puede ser víctima de algún tipo de acoso, abuso o maltrato.

Seremos victimas del poder que ejerce un otro sobre nosotros en situaciones de vulnerabilidad por alguna de las condiciones antes mencionadas (edad, género, condición social, cultural o económica) cuando ese otro se posiciona desde alguna inequidad (p.e., supuesto “prestigio” o “superioridad” económica, social o cultural).

Ocurre cuando alguien induce desde el modo más sutil hasta el más violento a otro, a hacer algo que no le agrada o que lo intimida o que lo coloca en cierto riesgo, sintiéndose en la obligación o compromiso de aceptar sin darse cuenta porqué, suponiendo una sanción afectiva o de otra índole que implique algún tipo de  desaprobación o denigración.

Las personas con suficientes rasgos perversos eligen lugares o funciones donde desempeñarse y acceder fácilmente a la franja etaria que es pasible de victimizar.

Por ejemplo mediante algunos mecanismos te harán creer que sos mala persona por rechazar sus propuestas ya que son generalmente encantadores, populares, queridos por su entorno, inofensivos, sin “malas intenciones” o “no se dan cuenta”.

Así obtienen beneficios, aislan a sus victimas, las hacen sentir culpables generando malestar ante las ganas de decir no, poner límites , y, en otra instancia  hacer público lo que esta ocurriendo (compartiendo con allegados de confianza) o implementar algún tipo de denuncia.

Van produciéndose así escenas de acoso, maltrato o abuso, en el forzamiento a aceptar contactos fisicos no deseados, consumo obligado de sustancias, coerción mental: indagatoria y/o control sobre temas de la intimidad o privacidad alegando la necesidad de construir “confianza” o “pertenencia” mutua.

Como seres neuróticos que somos nos encontramos a la vuelta de la esquina ante la posibilidad que nuestros aspectos más vulnerables se encuentren víctima de tales manipulaciones, lo cual no nos torna ni cómplices ni  culpables.

Darnos cuenta es la oportunidad de considerar cómo ubicarnos ante estos posibles eventos y trabajar nuestras fortalezas para decir no, rechazar y denunciar de algún modo lo que está ocurriendo.

No se trata de ser iguales, nadie es igual a otro, todos somos diferentes en nuestra subjetividad por nuestra historia personal y pertenencias (de género, lugar de residencia, condiciones de vida etc.)

Desde este punto de vista que hallemos preferencias en mantener ciertas costumbres o tradiciones, (por ejemplo que un varón ceda el paso a una mujer, o, que un joven ceda el asiento a un mayor, etc., podemos citar muchas situaciones) no genera “deudas” que deban saldarse con ningún órden de sometimiento: no confundir la consideración mutua por las diferencias y los espacios propios, con el discurso esclavizante: “el que paga elije”, “el que sabe manda”,  “no digas”, “no te vistas así”,  etc.

La posición de abuso acoso o maltrato requiere de una inequidad marcada entre dos, donde uno ejerce poder sobre otro a quien pretende esclavizar.

En cambio, la posición de la consideración mutua requiere equidad entre sujetos libres que están en condiciones de tolerar y respetar los espacios de la individualidad.

Darnos cuenta y pedir ayuda profesional sobre lo que no podemos resolver, sobre nuestros aspectos vulnerables que nos ligan a estas modalidades de relación disfuncional donde la dependencia afectiva y la pérdida de individualidad prevalecen, es el punto de partida para generar los cambios necesarios, para alojar el Ser desde su única posible constitución, el espacio entre Sujetos, denominados por su diferencia.

 

Sobre Elba Beatriz Sarlo

Elba Beatriz Sarlo, Lic. en Psicología, Especialista en Psicoanálisis y Psicología Forense es argentina, nacida en Saladillo, Provincia de Buenos Aires en 1961.

Desde pequeña reside en Buenos Aires donde ha cursado sus estudios de grado y posgrado.

Se especializó en Psicología Médica en la Facultad de Ciencias Médicas  de la U.B.A. donde también se ha desempeñado como Docente en la Cátedra de Salud Mental.

Ha conducido diversos Cursos de Formación para Graduados en carreras de la Salud y ha publicado artículos científicos en publicaciones como Imago e Intramed.

Ha desarrollado las Jornadas Anuales sobre Educación Sexual dirigidas a Docentes y Padres que tienen lugar desde el año 2005, y, las Jornadas Anuales sobre Género en la Contemporaneidad, desde 2012.

Es cofundadora y coordinadora Asistencial y Docente de “Tratar Red Asistencial” desde 1986. Es coordinadora en “Espacio Particular” dedicado a las Artes y Psicoanálisis desde 2012.

“Los nazis pasaron pero el odio a Freud persiste”/ Élisabeth Roudinesco

Sabe de lo que habla: Élisabeth Roudinesco es historiadora del psicoanálisis y psicoanalista. El año pasado estuvo en la Argentina y, ahora, acaba de salir en el país su Diccionario amoroso del psicoanálisis. Lento, caro, el psicoanálisis está siendo cuestionado en esta época. ¿Pasado de moda? Veremos.

-Terrible, pero…

-¡Hablamos de cosas serias, monsieur! ¡No frivolicemos! El psicoanálisis ha sido ferozmente perseguido por todas las dictaduras…

-Terrible, pero le pido que…

-¡Los nazis pasaron, pero el odio a Freud persiste!

-¿Por qué dice eso?

Es la verdad: ¡aún escandaliza mucho saber que no somos dueños de nosotros mismos!

TIPOS DE FAMILIA ¨TIPO¨/ Columna de Elba Beatriz Sarlo

Elba Beatriz Sarlo

TIPOS DE FAMILIA ¨TIPO¨

 

Qué destino tiene la parentalidad, cuando las diferencias en las funciones son negadas, es decir, que las funciones del padre y de la madre no solamente son intercambiables sino que pierden su especificidad “tradicional”. Atravesados aún por ocultas y prejuiciosas valoraciones arraigadas en nuestro ser, es una pregunta necesaria y el desafío sociocultural de la época.

Nos pensamos una sociedad avanzada en ciertas cosas: ley de matrimonio igualitario, ley de identidad de género, pero ésto no ha ido más rápido de lo que el común de las personas podría asimilar?

No hay sujeto sin familia, cada uno construye su propio modo.

El desafío: permitir que la familia sea un lugar donde se pueda alojar la diferencia.

Interrogantes: de qué modos denomina una sociedad las presentaciones de lo familiar; qué entendemos desde el psicoanálisis.

No pensamos en “familia tipo”, sino en “ tipos de familia” : pensar los modos de hacer pareja, los lazos entre los seres hablantes.

Freud y Lacan abordaron la familia desde una perspectiva antropológica. Freud en “El malestar en la cultura” propone el origen de la familia como “el rechazo a la separación”.

El macho de la horda primitiva no quería separarse de la hembra, fuente de satisfacción sexual, en tanto la sexualidad dejó de estar ligada a lo instintivo y se instaló como un “huésped permanente” gracias a la estimulación visual que resultaba de la posición erecta, en los orígenes de la civilización.

Las hembras, a su vez, no querían separarse de sus crías, los hijos.

Este rechazo a la separación permanece en la base de la conformación de la familia actualmente, contra la que el sujeto tiene que poder abrirse paso.

Lacan intenta rescatar lo mítico para poder darle una forma estructural: da a la familia la forma de la metáfora paterna: conformada por el Nombre del Padre, el Deseo de la Madre y los pequeños objetos (a”) que son los hijos. Lo que la mantiene unida es un secreto de goce, un secreto sobre aquello de lo que gozan el padre y la madre en tanto hombre y mujer.

La función materna propone pensarla a partir de los cuidados que ella prodiga a su hijo, marcados por sus faltas; será conveniente que la madre sea “lo suficientemente mala” en el sentido en que permita algo de la separación de su niño, contrariamente a las actuales teorías del apego y colecho.

El padre, como función implica que permite la encarnación de la ley en el deseo, que su posición sea la de quien facilite que el hijo tenga acceso a lo que Lacan llama “un deseo que no sea anónimo”.

La familia, será a la vez lugar de transmisión y de constitución de la subjetividad pero también posible obstáculo a la emergencia de lo singular en cada uno. Fuerzas de oposición.

En el mejor de los casos, cada ser hablante podrá construir su propio deseo y su propio modo de gozar.

En el siglo pasado los nombres de la familia tradicional respondían a los modos de transmisión del patrimonio, actualmente responden a nuevas demandas sujetas al mundo del contrato: cómo denominar a los cónyuges de un matrimonio igualitario, cómo denominar a dos mujeres u hombres que han tenido un niño, cómo nombrar a las nuevas parejas cuyos miembros han formado familia anteriormente, cómo denominar a la familia monoparental, cómo denominar a la familia sin hijos.

Ante a la caída de la figura paterna, no falta la añoranza por el padre, aún entre los psicoanalistas, lo que como diría Lacan, sería “el retorno de los dioses oscuros, una ley de hierro a la cual someterse”.

La nueva constitución de lo familiar requiere transitar procesos de reconocimiento, aceptación e inscripción en los marcos legal, social, cultural y psicológico.

 

Sobre Elba Beatriz Sarlo

Elba Beatriz Sarlo, Lic. en Psicología, Especialista en Psicoanálisis y Psicología Forense es argentina, nacida en Saladillo, Provincia de Buenos Aires en 1961.

Desde pequeña reside en Buenos Aires donde ha cursado sus estudios de grado y posgrado.

Se especializó en Psicología Médica en la Facultad de Ciencias Médicas  de la U.B.A. donde también se ha desempeñado como Docente en la Cátedra de Salud Mental.

Ha conducido diversos Cursos de Formación para Graduados en carreras de la Salud y ha publicado artículos científicos en publicaciones como Imago e Intramed.

Ha desarrollado las Jornadas Anuales sobre Educación Sexual dirigidas a Docentes y Padres que tienen lugar desde el año 2005, y, las Jornadas Anuales sobre Género en la Contemporaneidad, desde 2012.

Es cofundadora y coordinadora Asistencial y Docente de “Tratar Red Asistencial” desde 1986. Es coordinadora en “Espacio Particular” dedicado a las Artes y Psicoanálisis desde 2012.

“El psicoanálisis vuelve a convertirse en una terapia para ricos”: Élisabeth Roudinesco

Élisabeth Roudinesco

Marc Bassets escribe:

P. ¿Qué queda?

R. Hay un curioso retorno de la historia. Es mi impresión: el psico­análisis vuelve a convertirse en una terapia para la gente rica, para quienes tienen el tiempo y los medios para pensar en sí mismos. Está muy desarrollado en el mundo de la televisión, los comediantes, los periodistas: saben que conocerse a sí mismo es mucho mejor que medicarse. Y entre los grandes burgueses.

Para su psiquiatra, Ricardo Russo presenta un “trastorno mental”

 

Jose Capece

Leonardo Nieva escribe:

El pediatra del Hospital Garrahan acusado de producir y distribuir pornografía infantil estaba bajo tratamiento psiquiátrico antes de ser detenido y el profesional que lo atendía declaró que su paciente padece un “trastorno mental”.

José Capece, psiquiatra y psicoterapeuta especialista en adicciones, fue uno de los testigos que presentó el defensor oficial Miguel Talento Bianchi en la audiencia oral en la que se debatió la situación procesal de Ricardo Russo (55), el ex jefe de Inmunología y Reumatología del prestigioso centro de salud de Parque Patricios.

Su diagnóstico sorprendió a los investigadores: “Tiene un trastorno mental”, dijo frente a la jueza penal, contravencional y de faltas porteña María Laura Martínez Vega y la fiscal Daniela Dupuy, a cargo de la Unidad Especializada en Delitos Informáticos de la Ciudad de Buenos Aires.

Capece, reconocido también por haber tratado al músico Chano Charpentier, hizo un pormenorizado detalle del tratamiento que viene llevando adelante como médico del imputado, aunque no trascendieron mayores detalles. Russo inició el tratamiento después de que la Policía de la Ciudad de Buenos Aires allanara su domicilio del barrio porteño de Núñez el 22 de noviembre del año pasado.