Category: Literatura

2) Tienda de abalorios: columna por María Mercedes Di Benedetto

Tienda de abalorios

por María Mercedes Di Benedetto

 

Se denomina abalorios a diversos tipos de elementos confeccionados en múltiples formas, materiales, colores, diseños y calidades. Las más de las veces, sirven sólo como ornamentación carente de valor. Así pretende ser mi columna en el prestigioso edificio cultural de Interlitq: una oferta de temas varios sin pretensiones filosóficas ni literarias, una simple tienda de abalorios y palabras.

 

2. El misterio del cuarto amarillo

No recuerdo con exactitud, pero calculo que tendría unos diecisiete o dieciocho  años cuando leí EL MISTERIO DEL CUARTO AMARILLO, escrito por  Gastón  Leroux, a fines de los años 70s. Poco antes, había intentado (luego verán el porqué del verbo intentar) la lectura de EL FANTASMA DE LA ÓPERA, del mismo autor.

Para entonces yo ya tenía en mi haber una vocación detectivesca frustrada a temprana edad: en la contratapa de las revistas de historietas (comics, diríamos hoy, globalizadamente) solían aparecer  publicidades de cursos  por correo (correo que en aquel entonces no tenía nada de virtual, sino que dependía de lamer estampillas y esperar ansiosa al cartero del barrio); entre las carreras ofertadas sobresalían la de dibujante de historietas y, para mi deleite,  la de detective profesional. Recuerdo que la propaganda proponía,  tentadora: “SEA DETECTIVE SIN MOVERSE DE SU CASA! CONVIÉRTASE EN UN ALIADO DE LA JUSTICIA Y LA VERDAD!” y estaba ilustrada con un detective al estilo Sherlock Holmes, con gorra cuadriculada y pipa (elementos al parecer indispensables para una buena investigación) . Como si esto fuera poco, con el curso enviaban…¡una lupa de regalo y un carnet de detective privado! Sin dudarlo recorté el cupón, lo llené y lo envié. Yo tenía nueve años, pero ese detalle no me acobardó  porque en el aviso decía bien claro que no importaba la edad. A vuelta de correo me enviaron un sobre enorme, con el adelanto de las dos primeras lecciones impresas, y un montón de folletería sobre el curso en cuestión y sobre las otras carreras que dictaba la escuela. Por supuesto, también se informaba sobre el valor monetario de las cuotas y del curso en su totalidad, que no era poca cosa.

El entusiasmo con que mostré a mis padres el tesoro entregado por el cartero fue casi tanto como el que mi madre puso en quitarme la idea de la cabeza. Sin poder ejercer mi precoz interés por resolver crímenes y misterios, no me quedó más remedio que la lectura, esas otras vidas que uno vive gracias a la palabra y a la imaginación.

Y así , a menos de diez años de aquel frustrante episodio del –injustamente desaprovechado- cupón, después de muchas y entusiastas lecturas infantiles y juveniles del género (la colección de aventuras de Nancy Drew, de los hermanos Hardy y de El Club de los Cinco) , di finalmente con el misterioso cuarto amarillo.

Frente a EL MISTERIO DEL CUARTO AMARILLO de Leroux, vino a mi memoria algo ocurrido cuando me disponía a leer EL FANTASMA DE LA ÓPERA, otra (y quizá la más célebre) de sus novelas.  Mi abuelo paterno, el siciliano Luigi, falleció dos años antes de mi nacimiento, por lo que no pudimos conocernos. Había llegado a almacenar una modesta pero selecta biblioteca de unos seiscientos o setecientos volúmenes, casi todos clásicos, que todavía entonces, unos veinte años después de su muerte, se erguía en casa de mi abuela, su viuda. Llegar a esa vivienda desde mi hogar me llevaba un arduo periplo de tres horas de ida y otras tres de tedioso regreso. Un domingo, de visita, tomé prestado de la vieja biblioteca el volumen de El Fantasma de la Ópera y lo llevé conmigo. Debía tener más de trescientas páginas, que devoré con entusiasmo y algún que otro escalofrío. Ya cerca del último capítulo (nunca leo el final de las historias por adelantado, para no destruir la magia del asombro) noté que la trama estaba muy lejos de resolverse, a pesar de acercarse el final del libro. Es más, apenas una hoja antes de terminarse, todavía esa trama estaba plagada de intrigas y ambigüedades. Me maravillaba que un escritor pudiera redondear, atar cabos y cerrar una historia de varios centenares de páginas en tan sólo un par de párrafos. Me desmaravillé inmediatamente, justo cuando debajo del punto final llegué a leer:

“EL FANTASMA DE LA ÓPERA”

FIN DEL TOMO I

Angustiada por la muy desagradable sorpresa que me mantendría en vilo sin poder continuar historia tan atrapante, conté los días hasta volver a visitar la casa de mi abuela (más precisamente, su biblioteca). Pero por más que busqué y busqué, revolviendo hasta en cajones y placares, “EL FANTASMA DE LA ÓPERA” TOMO II  nunca apareció. Nunca.

No hay peor decepción que entrar en una novela de suspenso, lograr empatía con las vidas de sus personajes, dejarse guiar por la mano del narrador tratando de descubrir los resortes del misterio, y que de pronto, en medio del proceso, nos dejen con la  intriga  a mitad de camino, con todas las preguntas y ninguna respuesta, y lo que es peor, sin poder saciar nuestra curiosidad acerca de la identidad o el destino final de nuestros héroes, heroínas y villanos.

Si es deber del ser humano superar sus equivocaciones y sacar provecho de sus desgracias, yo aprendí la lección de aquel interrumpido Fantasma de la Ópera: cuando le llegó el turno al misterioso cuarto amarillo, me ocupé bien de constatar que no fuese una edición de dos tomos o que, de serlo, el segundo tomo también obrara en mi poder. O en poder de la biblioteca de mi abuelo.

En EL ENIGMA DEL CUARTO AMARILLO, el muy joven periodista Joseph Rouletabille posee un razonamiento extremadamente lúcido y muy  poco común, el que lo lleva a reflexiones provocativas y arriesgadas. Nos martilla con una insistente frase, que es casi su grito de guerra: hay que empuñar la Razón por el extremo correcto. “La razón tiene dos extremos: el bueno y el malo” –nos alerta Rouletabille- “Hay uno sobre el cual nos podemos apoyar con solidez: ése es el correcto. Se lo reconoce porque nada puede resquebrajarlo, haga lo que uno haga, diga lo que diga.” Según este reportero del periódico L’Epoque, hay  “…miserables que no pueden servirse de su razón porque no saben por dónde empuñarla”.

EL MISTERIO DEL CUARTO AMARILLO es una novela que transcurre en un castillo feudal plagado de corredores y escaleras, y que  para su segunda página ya nos muestra el cuerpo ensangrentado de una hermosa mujer en una habitación cuyos barrotes, postigos y cerrojos de hierro están absolutamente intactos y cerrados por dentro.

Desde mi tienda de abalorios los invito a cruzar el umbral del misterioso cuarto, pero antes, como quiere el joven Rouletabille, cuidemos de empuñar la Razón por el extremo correcto. Un consejo que servirá para transitar la novela pero también para avanzar sanos y salvos por nuestra propia vida…

 


María Mercedes Di Benedetto (Photo: Mauricio J. Flores)

Biografía 

Argentina, egresada de la carrera de Guionista de Radio y Televisión (ISER), ha sido docente de esa casa de estudios y  de institutos terciarios y universidades en las carreras de “Locución Integral”, “Producción y Dirección de Radio y Televisión” y  “Guion de Radio y Televisión”. Durante 20 años fue docente en escuelas medias en Lengua y Literatura y en talleres literarios y de periodismo.

Especializada en la investigación del radiodrama en Argentina, lleva editados tres libros sobre el tema, el último en 2020, “HISTORIA DEL RADIOTEATRO NACIONAL”.

Autora y docente de ficción radial, recorre el país brindando seminarios y talleres sobre el tema, dirigidos a docentes y público en general, a través del Ministerio de Educación y de ARGENTORES.  Sus obras se han emitido por radios nacionales e internacionales.

Ha recibido numerosos reconocimientos por sus obras teatrales y radiodramas; ganadora del Fomento INCAA  con su documental de cuatro capítulos para televisión “Artesanos del aire / Historia del Radioteatro Nacional”. Obtuvo el 1er premio en la convocatoria 2004 para radioteatro del Centro Cultural R. Rojas de la Univ. de Buenos Aires UBA, además de cinco Premios Argentores a la Producción Autoral, ganadora también en 2020 en la convocatoria del Instituto Nacional del Teatro con su radiodrama sobre la vida de la soprano Regina Pacini.

Con un profesorado en Historia inconcluso, ha escrito más de cuarenta docudramas y obras de teatro para sus ciclos “Mujeres de la Historia Argentina” y “Hombres y Mujeres con historia”, presentados en diversas salas del país.

Su obra para niños “Las Hadas de la Tierra Encantada”  ha salido en gira nacional abordando temas como la ecología  y el cuidado del medioambiente. El elenco, convocado por la Secretaría de Medioambiente y por el Ministerio de Cultura de la Nación recorrió 23 provincias brindando funciones en forma gratuita para escuelas de todo el país.

Ha participado como expositora en diversos Congresos de literatura y de medios de comunicación y en Bienales internacionales de Radio, así también como Jurado y Tutora de Proyectos en certámenes nacionales de literatura y de Arte Joven. En septiembre 2022 integró con su ponencia el Symposium por los 100 años del Radiodrama Internacional organizado por la Universidad de Regensburg, Alemania.

En los últimos años ha presentado en Madrid  obras para Microteatro: “Comer por amor”, “El día del huevo”, “Testamento” y “Viuda Negra”, con dirección de Marcelo Díaz.

Actualmente se desempeña como Secretaria del Consejo Profesional de Radio de ARGENTORES, Sociedad General de Autores de la Argentina.

Antoine de Lévis Mirepoix: entrevista en vídeo por Yamila Musa

Antoine de Lévis Mirepoix, escritor franco-argentino, entrevistado por Yamila Musa para la revista Interlitq.

Cámara y Edición: Matías Musa

23/09/2022

 

Biografia – Antoine de Lévis Mirepoix

 

Yamila Musa

BIOGRAFÍA 

Yamila Musa nació en Villa María, ciudad de la provincia de Córdoba. Con sólo tres años, comenzó su formación en Declamación y Arte Escénico. Esto la llevó a proyectarse en la comunicación integral, por lo cual concretó sus estudios de Licenciada en Comunicación en la Universidad Nacional de Córdoba. Al finalizar su carrera universitaria se trasladó a la Capital Federal en búsqueda de nuevas oportunidades. Realizó diversos trabajos relacionados al sector de la cultura, entre ellos como Directora de Producción de la Película “La Invención de Borges” del Director francés Nicolás Azalbert. Actualmente es Periodista & editora de la revista The International Literary Quarterly,  y colaboradora de la Fundación Cineteca Vida.

“¿La digitalización retrocede la calidad del modo de la lectura?”. Entrevista a Horacio González

07/03/2021

Entrevistado por Yamila Musa

Biografía Horacio Gonzalez

 

Yamila Musa

BIOGRAFÍA 

Yamila Musa nació en Villa María, ciudad de la provincia de Córdoba. Con sólo tres años, comenzó su formación en Declamación y Arte Escénico. Esto la llevó a proyectarse en la comunicación integral, por lo cual concretó sus estudios de Licenciada en Comunicación en la Universidad Nacional de Córdoba. Al finalizar su carrera universitaria se trasladó a la Capital Federal en búsqueda de nuevas oportunidades. Realizó diversos trabajos relacionados al sector de la cultura, entre ellos como Directora de Producción de la Película “La Invención de Borges” del Director francés Nicolás Azalbert. Actualmente es Periodista & editora de la revista The International Literary Quarterly,  y colaboradora de la Fundación Cineteca Vida.