Category: Christianity

Entre la fe y la Razón, un articulo por Arzobispo Eric Escala, Editor de Asuntos Cristianos de Interlitq


Arzobispo ERIC ESCALA

22/07/2021

Desde el principio el hombre ha buscado la explicación de la creación a través de estos dos puntos, muchos llamados escépticos tienden en negar a Dios, aduciendo que es un mito, una creación del hombre dado que muchas tradiciones o culturas tienen deidades que fueron inventadas.

Pero nosotros los cristianos podemos decir que nuestro Dios si está vivo y es real pues hemos visto sus obras, hemos sido hechos hijos a través de Jesús y la misericordia del Padre.

En la edad media muchos pidieron ver la prueba irrefutable de la existencia de Dios entonces San Anselmo les dijo es la biblia allí está la prueba la pueden ver y tocar.

¿Cuándo comienza este viaje entre fe y razón?

En la antigua Grecia surge una escuela la naturalista, gracias al viaje que tuvo Tales a Egipto, surge la pregunta

¿Cuál es el origen de todo?

Ellos dijeron que los elementos de la naturaleza, aire, agua, fuego y hasta lo desconocido.

Buscaron algo que les diera una explicación sobre el origen ya que sus dioses no creaban la materia solo la transformaban eran Demiurgos.

También buscaron en las matemáticas a través de la escuela a Pitagórica, surgen escuelas filosóficas como los sofistas y llegan los Socráticos Mayores Sócrates, Platón y Aristóteles; tal vez los pensadores más influyentes hasta la llegada de Kant.

Lo cierto es que la pregunta sigue,  a través de la biblia en el libro del Génesis tenemos una respuesta sobre el origen de la creación, Luego en la modernidad surgió Charles Darwin con su libro el origen de las especies y la selección natural, buscando explicar desde la ciencia la creación del hombre pero creando más dudas que respuestas puesto que siempre queda en el aire la duda.

Durante la época actual existió un físico llamado Stephen Hawkings quien escribió varios libros interesantes entre ellos el gran diseño, la teoría del todo, agujeros negros y pequeños universos, etc.

Fue uno de los teóricos de la llamada teoría del Big Bang donde en resumen nos dice que la nada se comprime, en una millonésima de segundo se expande y crea la materia, todos quedaron asombrados con esta teoría pero acaso San Agustín no dijo exactamente lo mismo al explicar que Dios crea el universo de la nada solo a través de la palabra, sino volvamos a leer el Génesis.

Pues bien podemos ver que por más que el hombre intente explicar la creación y la vida fuera de Dios y a través de la ciencia nunca llega a ser del todo exacta.

En la edad media la filosofía conocida tuvo corrientes como la patrística y la escolástica su respuesta a toda pregunta era Dios es la verdad de todo, esto en vez de contestar creo más dudas, también existieron fuera del cristianismo otros pensadores Maimonides fue un filósofo judío quien también intento explicar esto.

En este momento surge una duda a la pregunta.

¿Qué tan cierto es mi conocimiento?

Por años se creó que las matemáticas eran perfectas y puras, eran la mejor explicación sobre la infinitud de Dios.

¿Eran perfectas las matemáticas?

No, la matemática que se conocía era la griega y luego esta fue adoptada por los romanos, pero carecía del cero, ya que estos no lo llegaron a emplear, nuestras matemáticas son árabes, esto vuelve a crear otra pregunta.

¿Son confiables las matemáticas?

¿Sera que existen más números desconocidos?

No tenemos la respuesta, lo que si es que por más que la razón trate de buscar explicar todo fuera de Dios esto no es posible.

En la filosofía moderna Rene Descartes trata de explicar la existencia de Dios en sus meditaciones metafísicas, solo para concluir que no es posible y como no puede, la existencia de Dios es cierta ya que si lo pudiese probar dejaría de ser Dios.

También Enmanuel Kant en su Crítica de la razón pura busca explicar el mundo fuera de Dios pero termina admitiendo que fuera de Él  nada puede existir solo que le dice el absoluto.

La Pregunta sigue en este momento el debate entre fe y razón sigue latente, no podemos dejarlo de lado ya que entre más busquemos alejarnos de Dios más permisivos nos volveremos.

Lo bueno es malo y lo malo es bueno, no importa lo que diga la biblia debemos ser políticamente correctos.

También existen otros que dicen puedes hacer lo que quieras ya eres salvo por la sangre del cordero.

No está bien debemos ser fieles a la palabra y a nuestro padre.

La pregunta sobre este debate seguirá siempre, abra algunos que estén de acuerdo y otros no, lo que debemos hacer es mostrar el amor de Dios con actos y palabras y cambiaremos su forma de pensar.

Que Dios nos acompañe en todo momento y nos de la fortaleza para predicar en este mundo donde cada vez es más común ser incorrecto por hablar de Dios.

 

Acerca de Arzobispo Eric Escala, Editor de Asuntos Cristianos (Christian Affairs Editor) de Interlitq:

Su Excelencia Reverendisima Eric Escala

Nacio el 15 de junio de 1973 en la ciudad de La Chorrera; Panama, hijo de Alexis Escala y Francisca Maria Gonzalez, menor de tres hermanos Alex y Carlos.

Casado con Silvina Indelicato, padre de Joselyn y Valentino.

Realizo sus estudios primarios en la escuela Leopoldo Castillo Guevara, los secunadarios en el colegio Pedro Pablo Sanchez y obtuvo su bachillerato en letras en el Instituto Justo Arosemena.

Sus estudios universitarios los realizo en la Universidad Nacional de Panama, obteniendo la licenciatura en Humanidades con especialidad en Filosofia e Historia.

Sus estudios teologicos los realizo en la Fundacion San Alberto en la ciudad de Bogota, Colombia y en el Moore College.

Es Doctor en Filosofia y en Teologia.

Una Teología Reformada para Latinoamérica, un articulo por Arzobispo Eric Escala, Editor de Asuntos Cristianos de Interlitq


Arzobispo ERIC ESCALA

01/07/2021

 

Una Teología Reformada para Latinoamérica

Arz. Eric Escala

(Iglesia Anglicana Continuante)

 

Nuestro continente es altamente religioso, ha sufrido pero aun así se ha mantenido creyente, no es un fenómeno, es parte de nuestra idiosincrasia, creemos en Dios y en Jesús como nuestro salvador.

 

¿Cuál es el problema de la reforma en Latinoamérica?

Desde la conquista y la colonización en América Latina se ha impuesto el evangelio a través del miedo, realmente no se ha explicado al pueblo  y por consiguiente aun es incipiente.

Se trató al pueblo como niños y no se busca que los laicos se formasen como parte de su práctica religiosa.

Muchos siguen las religiones tradicionales por costumbre sin adentrarse en las mismas  por simple protocolo sin saber que hacen y porque.

Se encuentran en los cultos por agradar a sus familias o una costumbre familiar.

Las iglesias históricas han utilizado métodos para imponer en vez de exponer, la mita y la encomienda, fueron durante la colonia formas de presentar la religión esto  creo malestar.

Los nativos y los negros no se convirtieron del todo, adaptaron lo que se les presentaba a sus tradiciones, utilizaron la extrapolación como parte del culto, mientras los españoles pensaban que veneraban a sus santos estos estaban adorando a sus dioses.

Durante este periodo en Latinoamérica no hubo iglesias reformadas, no existió misión o choque cultural reformado, desde México hasta Argentina, el pueblo fue católico; todos estos estados tienen el catolicismo como religión oficial, está en su constitución, los actos oficiales se celebran en las catedrales romanas.

No así con Estados Unidos de América y Canadá, estos fueron conquistados y colonizados por inmigrantes que buscaban libertad de culto.

Puritanos, Menonitas, anglicanos, luego de la revolución e independencia pasaran a llamarse  Episcopales, Amish, luteranos,  etc.

Esta primera oleada dio a estos territorios otra perspectiva del evangelio, tuvieron otra teología, aunque también llego a imponerse dio una diversidad que no llego en principio a Latinoamérica.

La reforma no llego a concretarse en los inicios de la colonia, al menos no en Latinoamérica, no va ser hasta las creaciones de los nuevos estados que ingresa el evangelio reformado, en algunos países los misioneros son arrestados, los fieles mal vistos.

Como recordaremos el movimiento de azuza da el primer paso para que surjan nuevos pastores que sientan la misión como su primer motor, de allí sientan un llamado para Latinoamérica.

Surgen algunas iglesias en Norteamérica que buscaran evangelizar a los estados latinoamericanos, por ejemplo la iglesia del evangelio cuadrangular y muchas otras de corte pentecostal.

¿Cuál es el problema para crear una teología reformada en Latinoamérica?

Latinoamérica no es homogénea, existen muchas barreras culturales esto da pie a que aún no logremos introducir la reforma.

En el Norte de América: sobre todo en México,  los pueblos son muy arraigados en lo que conocemos como religión tradicional, no buscan ahondar es su fe, están nada más, esto acompañado con el culto a la Virgen de Guadalupe ha traído como consecuencia el enfrentamiento entre católicos y reformados, sin lugar al dialogo.

Preocupándose por las apariencias y menos por entender la teología, junto a esto algunas iglesias han sido creadas, llamadas reformadas pero en realidad siguen la tradición romana, se les conoce como iglesias nacionales.

Este esquema se repite en toda Latinoamérica,  tenemos el caso de Brasil donde es común ver personas en cultos africanistas a la mañana y en otra iglesia sea evangélica o romana a la tarde.

En Argentina, por las migraciones de grupos europeos estos trajeron consigo sus tradiciones y cultura, así como su religión; esto da lugar a una teología más reformada, donde impera el dialogo en algunos casos.

También ha traído que  iglesias como la metodista o la luterana apoyen el matrimonio igualitario y ley de aborto.

¿Cómo podremos crear una teología reformada propia?

Esto se va dar a partir de la educación, cuando se introduzca una catedra de pensamiento religioso reformado, cuando se impartan clases de historia de la fe y cuando volvamos a dar lugar a Dios en nuestras vidas.

Se ha impuesto un régimen donde no podemos hablar de fe en los lugares públicos o las escuelas, está prohibido orar, pero se promueven los antivalores como lo correcto.

Se cree que la teología de la liberación de Leonardo Boff es todo el pensamiento reformado que podemos tener,  pero va más allá, debemos priorizar la oración y la acción a las palabras.

La reforma llegara a Latinoamérica cuando pensemos en cambiar la mentalidad de los latinoamericanos, sacar de su adn la falta de estudio crítico en cuestiones de fe y logremos que se auto evangelicen.

Para evangelizar a fuera debemos evangelizar adentro, no podemos dar de lo que no tenemos.

Te invito a vivir tu fe, conocerla y estudiarla, veras que hay mucho por describir y mucha riqueza que aportar.

Señor te pido nos ayudes a conocer nuestra fe, para poder compartirla con aquellos que también la necesitan. Amen

 

Acerca de Arzobispo Eric Escala, Editor de Asuntos Cristianos (Christian Affairs Editor) de Interlitq:

Su Excelencia Reverendisima Eric Escala

Nacio el 15 de junio de 1973 en la ciudad de La Chorrera; Panama, hijo de Alexis Escala y Francisca Maria Gonzalez, menor de tres hermanos Alex y Carlos.

Casado con Silvina Indelicato, padre de Joselyn y Valentino.

Realizo sus estudios primarios en la escuela Leopoldo Castillo Guevara, los secunadarios en el colegio Pedro Pablo Sanchez y obtuvo su bachillerato en letras en el Instituto Justo Arosemena.

Sus estudios universitarios los realizo en la Universidad Nacional de Panama, obteniendo la licenciatura en Humanidades con especialidad en Filosofia e Historia.

Sus estudios teologicos los realizo en la Fundacion San Alberto en la ciudad de Bogota, Colombia y en el Moore College.

Es Doctor en Filosofia y en Teologia.

La vida, la familia y los amigos, un articulo por Arzobispo Eric Escala, Editor de Asuntos Cristianos de Interlitq


Arzobispo ERIC ESCALA

27/05/2021

 

La vida, la familia y los amigos.

¿Qué es la vida?

Es la sucesión continua de eventos, ocurren queramos o no; muchos buenos otros no tanto pero todos nos dejan un mensaje.

Para todos no es la misma experiencia, la vida de todo hombre es una epopeya, toca a cada uno salvar los problemas a los que se ve expuesto.

Pero, si podemos decir que es un regalo de Dios, como tal solo podemos agradecerlo, quien nos lo dio sabe porque y para qué.

Es por eso que decimos que Dios tiene un plan para cada uno, de la misma forma que cuando hacemos un regalo, tenemos una idea de que queremos con esto.

Todos tenemos noción de vivir, es decir llega un momento en que estamos conscientes de nuestros actos, no solo vivimos sino que pensamos, razonamos y meditamos, como diría Descartes               “Cogito, ergo sum”

Kant diría que esto llega cuando cumplimos con nuestra mayoría de edad, dejamos de ser mediocres y pensamos por nosotros mismos, esto por lo general llega a partir de los 50 años.

Pues bien, es un goce de emociones, de actos pero no podríamos vivir sin algo muy concreto saber que todas nuestras acciones tienen una consecuencia, he escuchado decir a muchos que ya somos salvos por la sangre de Cristo, no importa como vivamos o actuemos, es un grave error, la fe es medida por las obras.

Decir esto es un pecado, las personas se guían por lo que dicen los líderes y sobre todo los religiosos, no podemos mentir abiertamente ya que esto trae consecuencias.

Cuando hablamos del libre albedrio, a veces se piensa que los seres humanos tenemos este derecho, pero no tenemos esta elección; solo Dios tiene libre albedrio él puede actuar libremente sin consecuencias negativas.

Cuando hacemos esta travesía hay dos grupos humanos que nos acompañan en todo momento, la familia y los amigos.

La primera no la elegimos al nacer, pero nuestros padres y hermanos son la base de nuestra personalidad, ellos nos dan el amor que necesitamos, también los valores, somos el reflejo de estas en la mayoría de los casos.

En la mayoría de los casos los volveríamos a elegir, junto a ellos vienen los primos, tíos, abuelos, sobrinos y demás, yo no me puedo quejar me toco una familia muy buena, cariñosa y atenta, gracias a ellos soy la persona en quien me convertí hoy.

A veces cuando somos jóvenes nos atrevemos a juzgarles, pero cuando somos adultos vemos los acontecimientos de otra manera y les damos la razón.

Junto a ellos tenemos a los amigos, a veces pensamos que son eternos, siempre estarán con nosotros pero en su mayoría no es así, algunos están hasta cierta etapa o le damos el nombre a quien solo es un conocido.

He tenido la suerte de tener muchos amigos sobre todo en mi etapa de infancia y juventud, quienes han ayudado a fórmame y me dieron su cariño.

Tengo contacto con varios pero en especial me gustaría recordar a mi amigo quien se convirtió en mi hermano Eric Chang, le conocí en mi infancia, cuando hacia la primaria había otros amigos Arturo Troya, iba a su casa hacer las tareas, en ese tiempo no había internet, pero Eric siempre fue un modelo a seguir, muy serio, estudioso, pero sobre todo estaba presente cuando se le necesitaba, vivíamos cerca, nunca le escuche hablar mal de nadie y aun cuando tuviese algún problema él no lo hacía notar, cuando fuimos jóvenes nos volvimos a encontrar y desde entonces aun en la distancia ha estado presente, gracias por estar allí mi hermano.

También tengo una amiga de toda la vida desde que tengo memoria Jessica Almengor, la conocí en la primaria en tercer grado, muy aplicada, muy inteligente, un espíritu libre, preocupada en todo momento por el otro, un día hubo un acto y en el colegio primario y se soltaron unos toros, yo estaba asustado, ella me llevo a su casa, cuando paso el susto me condujo a la mía de la mano era más alta que yo, desde ese día de cierta manera nunca me soltó la mano. Ahora vive en Costa Rica pero aunque la distancia es bastante siempre está presente. Gracias por estar allí corazón.

Le doy gracias a Dios por el regalo de la vida, por las experiencias vividas, por mi familia alrededor del mundo, hay muchos otros que me gustaría mencionar pero no acabaría nunca.

Mi familia en Argentina, puedo decir que Dios es bueno en todo momento, siempre ha estado cuidándome.

En este tiempo tan difícil que vivimos tomemos un momento y reflexionamos sobre nuestra vida, nuestros amigos pero sobre todo la familia, es un hermoso don que Dios nos ha dado.

Señor te damos gracias por el don de la vida, por todo lo que nos das cada día, no lo merecemos, tu misericordia es infinita y llena nuestras almas. Te pedimos que socorras a los que sufren, los enfermos, a toda la humanidad. Amen

 

Acerca de Arzobispo Eric Escala, Editor de Asuntos Cristianos (Christian Affairs Editor) de Interlitq:

Su Excelencia Reverendisima Eric Escala

Nacio el 15 de junio de 1973 en la ciudad de La Chorrera; Panama, hijo de Alexis Escala y Francisca Maria Gonzalez, menor de tres hermanos Alex y Carlos.

Casado con Silvina Indelicato, padre de Joselyn y Valentino.

Realizo sus estudios primarios en la escuela Leopoldo Castillo Guevara, los secunadarios en el colegio Pedro Pablo Sanchez y obtuvo su bachillerato en letras en el Instituto Justo Arosemena.

Sus estudios universitarios los realizo en la Universidad Nacional de Panama, obteniendo la licenciatura en Humanidades con especialidad en Filosofia e Historia.

Sus estudios teologicos los realizo en la Fundacion San Alberto en la ciudad de Bogota, Colombia y en el Moore College.

Es Doctor en Filosofia y en Teologia.

 

 

Looking in From the Outside: The Arab-Israeli Conflict, an article by David Garyan

12/05/2021
Ravenna, Italy

 

Looking in From the Outside: The Arab-Israeli Conflict

For a sensible person, aware of history’s complexities, it should not be difficult to feel sympathy for the plight of the Jewish people; aside from the well-known atrocities committed against them during WWII, the more “obscure” cruelties, such as those perpetrated by the Russian Empire, for example, in the late nineteenth and early twentieth centuries, are mostly topics for academics; in other words, everyone knows places like Auschwitz or even Dachau, but rarely do you ever hear about the Odessa pogroms, which, starting in 1821, occurred on average every twenty years or so until 1905.

In addition, the historical persecution of Jews, which, according to some scholars can not only be traced back to a place in antiquity, the Roman Empire, but also be given a specific date, 38 CE—the advent of the Alexandrian riots, which began under Emperor Caligula when he sent the King of Judea, Herod Agrippa, unannounced to Alexandria, something that angered the Greeks, causing riots to break out. Subsequently, the more brutal 66 CE riots of Alexandria reveal a continuation of tensions between Jewish inhabitants and their neighbors. A primary account by the historian Josephus describes the following: “The Romans showed no mercy to the infants, had no regard for the aged, and went on in the slaughter of persons of every age, until all the place was overflowed with blood, and 50,000 Jews lay dead. And the remainder would have perished as well, had they not put themselves at the mercy of city’s governor, Tiberius Julius Alexander. He felt pity and gave orders to the legionaries to retire.” A gruesome picture and it only gets worse four years later, when Emperor Titus together with that very same governor, Alexander, at his command, go on to capture the city of Jerusalem, totally razing both the city and its Temple (indeed, this is that destruction which many Jews to this day view as the ultimate catastrophe for their people because, for one, unlike the first time under Nebuchadnezzar II, it was never rebuilt, and secondly, in many ways, the Jews once again became an “exiled” people).

Throughout the Middle Ages, things don’t change much for the better. Jewish communities are blamed for the Black Death, accused of witchcraft or poisoning wells, and many innocent people are killed as a result in massacres such as those which occurred in the German city of Erfurt in 1349.

Indeed, right down from antiquity, the Jews have not had the most pleasant historical legacy, and this by any stretch of the imagination. Consequently, the curious question we must ask ourselves, hence, is the following: Why do Jewish authorities in Israel now subject Palestinians to experiences which aren’t radically different from the ones they themselves suffered living under the Roman Empire, and later all across Europe? With poverty rates as high as eighty-five percent in some Palestinian areas, the conditions depicted below not only rival but exceed those of the historical Jewish ghettos.

After the 2007 Battle of Gaza, the narrow stretch of territory with access to the sea, bordering Egypt’s Sinai peninsula, fell under the control of Hamas, which can be considered the more “militant” wing seeking Palestine’s liberation, and things have not improved one way or another; the problem is that, precisely, in some ways, it may not really matter who ultimately governs Gaza—saints or sinners, for lack of better words; the area, although under de facto Palestinian control, remains utterly dependent on Israel. According to a recent article in Al Jazeera, Gaza “relies on Israel for most of its energy needs. Its population of two million currently receives about six hours of electricity followed by a 10-hour power cut.” In addition to this, Israel has exacerbated the situation by closing “its lone commercial crossing with Gaza and banned sea access, shutting down commercial fishing.” Routine actions like this are naturally a response to Hamas’s occasional escalations of violence; these phenomena, however, can likewise be interpreted as a reaction to the frustration of living under Israeli occupation, and it would be rather hard to believe that the only thing Hamas really wants to do is harm innocent Jewish civilians.

Aside from electricity, water sanitation is another major problem. As with electricity, Palestinian water resources are largely controlled by Israel, and, according to a report published in 2017 by the Rand Corporation, “a five-year-old boy died in the Gaza Strip after swimming in seawater polluted with sewage.” Further, the report states that incidents like this, unfortunately, are more common than we want to believe. While the West Bank certainly fares much better in terms of the aforementioned issue, “less than 11 percent of Gaza’s population had access to safe drinking water through the public network,” according to the same report. In addition, the highly-prized Area C of the West Bank, where, according to the UN, Israel retains near exclusive control,” is precisely the place in which most of the “West Bank’s natural resources and open spaces, including the sparsely populated Jordan Valley, are located,” according to a National News article. And yet, according to a 2013 World Bank report, less than “one percent of Area C, which is already built up, is designated by the Israeli authorities for Palestinian use; the remainder is heavily restricted or off-limits to Palestinians, with 68 percent reserved for Israeli settlements, 21 percent for closed military zones, and 9 percent for nature reserves.” Having access to Area C, hence, would perhaps not cure all of Palestine’s economic woes, but it could “expand their struggling economy by a third and halve their budget deficit if Israel allowed them to use the 61 per cent of West Bank territory that is now largely off-limits.” The image below from Gaza summarizes the entire situation quite well.

It can thus be said that the majority of Palestinians living in Gaza and some of those in the West Bank as well have nothing but poisonous water to draw from their wells, literally and metaphorically speaking; this is unacceptable and regardless of which position we may choose to take in this conflict, the dignity of people must be protected, but this is merely the humble opinion of a human rights student.

Being Armenian, I sympathize greatly with Palestine, mainly because of Jerusalem, which, as many know, is divided into four quarters: Jewish, Christian, Armenian, and Muslim (listed in no particular order of preference); appropriately, then, we can say that the city is neither Jewish, nor Christian, nor Armenian, nor Muslim, but it’s all of those things at the same time. In this respect, the easiest way for Christians, let’s say, to best feel the plight of Palestinian people is to be told that Jerusalem is entirely Jewish in character and has no connection to Christianity whatsoever. Just for a second, take a look at this photo—it depicts the Church of Holy Sepulchre in Jerusalem, and it has stood there since approximately 335 CE; this, however, isn’t the most fascinating part. In the most unexpected fashion, the main caretakers and guardians of this church, for over a thousand years, have been the Nusseibehs—an aristocratic family of neither Christian, nor Jewish origin, but, followers of Islam, capable of tracing their roots back to Jerusalem more than 1,300 years, all the way to the prophet Muhammad, that is. As you may have noticed by now, Jerusalem is complex, and it belongs to everyone who has a genuine claim.

It’s infuriating, hence, to hear Israel tell not only Palestinians but also the entire world exactly the opposite—indirectly for years and now overtly with the 2018 Nation State Law, that Israel is a country “that is different from all others in one way, that it is the nation-state of the Jewish people.” And yet, even the most ignorant simpleton strolling through Jerusalem’s Armenian or Muslim quarter will somehow sense that Israel isn’t just the nation-state of the Jewish people. For thousands of years, different people have inhabited the Holy Land—some are still there while others are gone—and telling Palestinians that Israel is a Jewish state is precisely like telling me, an Armenian, for example, that I have absolutely no connection to Jerusalem, even though there’s a quarter there. A well-written Reuters article from ten or so years ago describes how with gradual measures such as refusal of identity cards and withdrawal of residence rights, Israel is slowly trying to edge out its Armenian presence as well.

The 1980 Jerusalem Law, which is nothing but a covert guise for East Jerusalem’s annexation—utterly and totally unrecognized by the UN—is an ideology that not just politicians hold in high regard. Initially-innocent-looking, well-meaning, but really rather ridiculous articles such as this one from 1975, by what must’ve been, and probably still is (if alive) a disgruntled rabbi by the name of Yakov Goldman have attempted to use words instead of missiles or rather a missile of words to achieve their political objectives.

Ah, fascinating! Indeed, quite fascinating, Rabbi Goldman. So, you’re telling me that if other people live in the Armenian Quarter and we call it the Armenian Quarter that, somehow, is a travesty? Well, if that’s the case, why don’t we go ahead and stop calling Jerusalem a Jewish city, and, while we’re at it, let’s also stop pretending that Israel is a Jewish state, because, clearly, the Palestinians have and continue to live there, and if, by God Almighty, it has to have a name, as you’ve so correctly pointed out, let’s find a different moniker for your state—isn’t that a more wonderful suggestion? I think so.

Both the American historian David Howard-Pitney and US President Barack Obama (two figures whose level of fame is diametrically opposed—nothing we should hold against one or the other) believe that history is a burden. “For both of them,” according to Jennifer Mercieca and Justin S. Vaughn, authors of The Rhetoric of Heroic Expectations, “it was as much a burden foisted upon them by tradition as one taken up by choice. And for both of them, this burden inspired action. Whether it is the divine history of the Exodus or the divinized history of the Founders, the memory of the past functions as a goad to social action, a profound investment of political agency.” History, in this sense, has been precisely that burden for both the Israelis and Palestinians; for the former, the Holocaust was and continues to be viewed as a great tragedy and yet it was exactly this event which at once and finally convinced later Zionists of the key tenet in Herzl’s philosophy—that anti-Semitism will always exist and, thus, the only resolution is a Jewish state, which was eventually formed.

For Palestinians—a people fortunate enough never to have experienced the horrors equivalent to such destruction—the burden of history has paradoxically been far less kind than it has to the Jewish people; as of today, they’re individuals of a nation without a state living under the occupation of a nation who for the longest time didn’t have a state themselves, but were forced to create one precisely on those territories which the current people without a state had historically inhabited, and the reason for the creation of this state had to do with the persistent historical persecution of those people who had lacked statehood before but are now inhabiting precisely those territories on which the current people without a state feel they have a right to establish their own.

It’s all very complex and the history isn’t something that will be dealt with here, but what isn’t complicated at all is something I’ve not only hinted at but have said directly: Human beings deserve to be treated with dignity and respect and Israel, being the occupying power, has largely not lived up to those ideals. Problems largely stem from Israel’s aggressive expansionist and annexation policies, most of which, if not all, are considered illegal under international law. To be fair, as part of the peace plan with Egypt in 1979, along with agreements in the 1993 Oslo Accords, Israel did dismantle many of the settlements in Palestinian territories, but since then, it has largely continued its previous modus operandi of encroaching on lands which aren’t meant for them. When Israel annexed the Golan Heights (territory internationally recognized as part of Syria) only two years later, along with Trump’s subsequent recognition of that annexation in 2019, it was under the guise of providing a safety buffer for its actual borders, but, in reality, such encroachments are merely strategies to give Israel a more Jewish character; tactics like this may seem appealing in the short-run, but given that no nation state is really composed of one homogenous population, the subjugation and repression of minority voices is always bound to backfire, and, indeed it has.

Not only have the decisions of Israel and Trump led to an escalation in the conflict, but they have also seriously crippled whatever diplomatic channels may have existed in helping to foster dialogue between Palestinians and Israelis. Trump’s recognition of Jerusalem as the capital of Israel in 2017 has formally brought an end to what was achieved during the Oslo Accords in 1993—the PLO’s recognition of Israel and its right to exist, along with Israel’s recognition of the PLO as the sole voice of the Palestinian people. Since those most recent events two and four years ago, respectively, the PLO has withdrawn its recognition of Israel and cut ties with the US; in addition, Palestine threatens to sever relations with all those nations which move their embassies to Jerusalem, a move which could potentially further isolate Palestine, as some US allies will invariably choose to go ahead anyways.

Most news outlets, naturally, portray the conflict with broad brushstrokes—Palestinian “terrorists” launch rockets from Gaza and Israeli “forces” defend against this “aggression.” No subtlety, little historical awareness, and even less understanding, in many ways, also of current events—strangely. For some odd reason or other, no one is really quick to point out that Netanyahu’s constant, and, more unfortunately, blatant disregard of international law is a type of terrorism—indeed, there are no guns or rockets fired, but people’s lives are uprooted and metaphorically disfigured forever. Why should Palestinian residents freely give up their homes to illegal Jewish settlers in Sheikh Jarrah, for example? In addition, the (not) good PM’s pledge to annex all Jewish settlements in occupied Palestinian territories have led a major Jewish newspaper to label him the “undertaker of the two-state solution.”

It’s no secret that this so-called funeral director for all non-Israeli ambitions has repeatedly stated, according to The Guardian, that no Palestinian state will ever come into existence so long as he’s in power; this, ladies and gentlemen, is terrorism in its most white-collar form, and yet the only thing that most major credible news outlets besides Al Jazeera choose to focus on are the horrible actions of perhaps some frustrated Palestinian “terrorists” in Gaza who’ve somehow managed to get a rocket past Israel’s incredibly sophisticated air defense system (the notorious Iron Dome in service since 2011); when the rockets, however, start flying the other way—to a place which cannot shoot down 90 percent of trajectories coming their way, it’s all for the sake of defending the state, all because Palestinians simply don’t have one, and, thus, have nothing worth defending.

In response to a friend’s despair that General Burgoyne had been defeated at Saratoga, which effectively brought about the end of British ambitions in Colonial America, Adam Smith said the following: “Be assured, young friend, that there is a great deal of ruin in a nation.” The quote has been interpreted in a number of ways—from strong countries can cope with poor policies to it takes a whole lot of work (in this case bungling) for political leaders to bring down a country which is prosperous and powerful. Despite what Smith may or may not have meant, I prefer the following interpretation: For a new nation to rise, it must first be ruined in order to be truly born anew. It’s hard to deny that Israel has done anything but bring Palestine to that brink. If Palestinians can hang on long enough, I truly believe that like all people who’ve ever wanted to be free, they may not get everything they wanted, but they will eventually find their freedom.

 

About David Garyan

David Garyan has published three chapbooks with Main Street Rag, along with (DISS)INFORMATION, a full collection with the same publisher. He holds an MA and MFA from Cal State Long Beach, where he associated himself with the Stand Up Poets. He is currently studying International Cooperation on Human Rights and Intercultural Heritage at the University of Bologna. He lives in Ravenna.

¿A que fuimos llamados? un articulo por Arzobispo Eric Escala, Editor de Asuntos Cristianos de Interlitq


Arzobispo ERIC ESCALA

05/05/2021

¿A que fuimos llamados?

La iglesia ha sido llamada a denunciar y anunciar, no debemos buscar estatus o agradar a la mayoría.

Estamos en el mundo pero no somos del mundo, no estamos para agradar a los señores que están haciendo lo que quieren con la mayoría y algunos lo están permitiendo.

He visto como en algunos países de Europa como Francia se ha dejado de llamar padre o madre para transformarlo en progenitor uno y progenitor dos, pues bien nos toca defender la familia dentro de esta sociedad moderna.

Dios nos dio unos padres, cuando no se estudia la historia se tiene a volver a repetir los errores, cuando el comunismo quiso imponer su régimen lo primero que combatió fue a Dios y la familia.

¿Acaso queremos repetir los mismos errores?

Es triste ver cuando las iglesias se venden al mejor postor, negando la palabra de Dios por buscar ser políticamente correctos, no sé si se dieron cuenta pero Jesús no era admirador de negar la voluntad de Dios.

He visto como algunos han comenzado a usar el lenguaje inclusivo en sus comunicados.

¿Acaso Dios no hizo hombre y  mujer?

No veo en ningún lugar de la biblia que se use este tipo de lenguaje, hemos sido llamados para anunciar y denunciar, no a seguir lo que dice el mundo, no somos del mundo.

Algunas iglesias reformadas se unieron para pedir que fuese ley el aborto legal, como cristianos debemos defender el derecho a la vida en todo momento.

¿Acaso como hijos de Dios no estamos llamados a defender a los indefensos y débiles?

Como una ley que invita a matar puede ser aceptada por cristianos, sobre todo líderes religiosos acepten y avalen esta ley.

No podemos aceptar esto, hemos sido llamados a proporcionar el evangelio a las naciones, la palabra de vida no a ser agentes del demonio.

¿Qué le dirán al padre cuando se presenten a ser juzgados?

Debemos cuidar lo que hacemos, no podemos pervertir al pueblo con estas leyes, lo que buscan está muy lejos del plan divino.

Pidamos a Dios poder realizar realmente su misión y no convertir la buena nueva en moneda de cambio.

Señor te pedimos nos des la fuerza para hacer tu voluntad en este mundo lleno de falsas verdades. Amen

 

Acerca de Arzobispo Eric Escala, Editor de Asuntos Cristianos (Christian Affairs Editor) de Interlitq:

Su Excelencia Reverendisima Eric Escala

Nacio el 15 de junio de 1973 en la ciudad de La Chorrera; Panama, hijo de Alexis Escala y Francisca Maria Gonzalez, menor de tres hermanos Alex y Carlos.

Casado con Silvina Indelicato, padre de Joselyn y Valentino.

Realizo sus estudios primarios en la escuela Leopoldo Castillo Guevara, los secunadarios en el colegio Pedro Pablo Sanchez y obtuvo su bachillerato en letras en el Instituto Justo Arosemena.

Sus estudios universitarios los realizo en la Universidad Nacional de Panama, obteniendo la licenciatura en Humanidades con especialidad en Filosofia e Historia.

Sus estudios teologicos los realizo en la Fundacion San Alberto en la ciudad de Bogota, Colombia y en el Moore College.

Es Doctor en Filosofia y en Teologia.