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EL SINTHOME ES SUFRIR POR TENER UN ALMA [*] y otros artículos de Lic. Juan José Scorzelli

EL SINTHOME ES SUFRIR POR TENER UN ALMA [*]

Bien, comencemos por situar lo que en el comienzo de un análisis llamamos el padeciente, es decir la construcción de la posición del sufriente, del que consulta por su dolor o padecimiento específico. Unos días antes de dictar el Seminario 23, El sinthome, en las “Conclusiones de las Jornadas de estudio de la EFP” del 9-11-75, Lacan habla de “sufrir por tener un alma” y lo dice así: “no es inoportuno querer hablar de [la psicopatía] […] bajo el nombre de sinthome […] el sinthome es sufrir por tener un alma”.

 

PSICOPATÍA

En el diccionario etimológico vemos psicopatía y su definición: la palabra “psicopatía” está formada con raíces griegas y significa “el que tiene un padecer mental”. Sus componentes léxicos son: psykhe (alma, actividad mental) y pathos (emoción, sentimiento, sufrimiento). Curiosamente, esta expresión que utiliza aquí Lacan “sufrir por tener un alma”, que remite a Santo Tomás y a la cuestión de lo que está adentro de cada uno, es decir lo individual y lo autónomo y luego la relación con Dios, con el todo, Lacan la pone en relación con el sufrir. Esto está bien desarrollado en el trabajo sobre nudos que realiza Félix Morales (1) y me parece pertinente para ubicar este primer momento en la dirección de la cura, es decir tenemos el padeciente, si así se lo construye, y el encuentro con un posible analista, si es que se puede pasar a la segunda fase. Esta segunda fase concierne al pasaje justamente de ‘padeciente’ a ‘analizante’ y de ‘posible analista’ a ‘analista’. Esta fase se caracterizaría por la posibilidad de la construcción del fantasma: S barrado, rombo o deseo de “a” ($<>a), todo entre paréntesis, lo que connota unidad, los paréntesis connotan unidad del fantasma.

 

FANTASMA NEURÓTICO Y PULSIÓN

En este punto debemos también aclarar que antes de poder construir el fantasma, lo que implica la relación del sujeto al objeto del deseo, lo que encontramos en la neurosis no es la relación del sujeto al objeto del deseo, sino la relación del sujeto a la demanda del Otro. Podemos así indicar que este pasaje del sujeto en relación a la Demanda, al sujeto en relación al objeto del deseo, lo llamamos desneurotización del fantasma, ya que la neurosis se caracteriza por ubicar la demanda (del Otro) en el lugar del objeto del deseo, siendo así, que la neurotización del fantasma puede escribirse de la siguiente manera entonces: sujeto barrado, rombo o deseo de D ($<>D), todo entre paréntesis también. Nótese que, si bien se leen de forma diferente, esta fórmula se escribe igual que la de la pulsión: ($<>D). En el caso de la pulsión, el sujeto barrado se lee como “localización del sujeto del inconsciente en el inconsciente”, ya que el sujeto tiene dos localizaciones, esta y la de estar entre significantes, efecto del significante; y la D puede leerse, como “el tesoro de los significantes” en la diacronía, tal y como figura arriba a la derecha sobre la cadena de la enunciación del grafo del deseo (ver grafo del deseo).

 

NEUROTIZACIÓN DEL FANTASMA ($<>D)

Ahora bien, entonces en la fórmula de la neurosis o neurotización del fantasma, la S barrada debe leerse como el lugar donde se localiza el hablanteser que porta la falla del Otro, y la D mayúscula, como la demanda del Otro, posicionada como objeto del deseo (falso objeto del deseo, claro), más bien podríamos decir, como aclara Alfredo (2), que más que un sujeto barrado, en esta posición de la neurosis de transferencia, se trata de un ‘yo barrado’ o ‘yo tachado’, que indica que se ha desplazado la falla del Otro hacia el yo, por la que este se encuentra en posición de minusvalía por ejemplo, impotencia, etc., en la que justamente carga sobre sí con la falla del Otro, velándola. En Lacan, lo importante es que la castración que el neurótico vela a través de ubicar la demanda en el lugar del objeto del deseo es la falla del Otro, en su doble vertiente, Otro encarnado y A/ (A barrado u Otro estructural). De este modo, vamos a coincidir con Alfredo en llamar cura de la neurosis a la efectivización de este pasaje, del fantasma neurótico al fantasma como tal […].

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*Fragmento de mi presentación en APOLa (Apertura Para Otro Lacan) México-Morelia, el 18-5-20, como ‘Preguntas en torno a la dirección de la cura’ (Actividad interna)

Ref.: 1. Félix Morales, Anudarse á la Lacan”. Letra Viva.

  1. Alfredo Eidelsztein, “Las estructuras clínicas a partir de Lacan volumen II”.

-Jacques Lacan, Nota italiana de 1973, conocida también como Nota a los italianos, en “Otros Escritos”, ed. Paidós.

 



¿NARCISISMO, FUENTE DE AMOR Y ESCLAVITUD? O ¿ALIENACIÓN, RIVALIDAD Y DOMINIO? [*]

“Representémonos al yo como una red de neuronas bien investidas…” (1)

Dos concepciones teóricas distintas con respecto al Yo se definen en esta oposición: Por un lado, el Yo de ‘Introducción del narcisismo’ (Freud, 1914 ), como objeto de amor, unificante de las llamadas pulsiones autoeróticas, y esclavo de las tiranías de la realidad, el Ello y el Superyó, por el otro un Yo en posición de dominio, alienado (Alienación imaginaria: El ‘yo es otro’, finalmente una suma de identificaciones), sujeto a la rivalidad imaginaria: ‘el otro o yo’ o lucha de puro prestigio, más que fuente de amor.

 

UN AMOR NARCISISTA

El amor yoico en Freud sería entonces un amor narcisista, en tanto ama al otro como a sí mismo. Lacan plantea lo contrario, es decir una relación con el otro (en este plano imaginario), en rivalidad y tensión,ya que en el estadío del espejo es el otro el que aparece completo, con todos los atributos y el yo en posición despedazada, castrado con respecto a la completud de la imagen. De esta manera en Lacan, no serían superponibles el estadio del espejo y el narcisismo.

 

LOS DOS YOES EN FREUD

A la vez, debemos distinguir dos Yoes en Freud: el yo de 1895 (“Proyecto de ‘una psicología para neurólogos”), en tanto lo presenta allí como una red de neuronas bien investidas’ o ‘grafo’..Lacan aprecia este modelo en el sentido de un planteo en red, tal como se presenta en su trabajo con los significantes como redes de significantes, lo que se verifica en el esquema del grafo del deseo.

 

LA INTRODUCCIÓN DEL NARCISISMO

Por otra parte, tenemos el Yo de la Introducción del narcisismo de 1914, que es el que venimos trabajando como ‘un nuevo acto psíquico’, tal como lo dice Freud, allí donde el yo se ofrece como objeto de amor de las pulsiones, que luego tendrá en los ‘objetos’ del mundo sus representantes. En este caso tendremos un amor básicamente narcisista.

 

DAR LO QUE NO SE TIENE

El amor en Lacan aparece ligado a la falta, y no al tener, resaltado en su famosa frase ‘Dar lo que no se tiene…” que tiene su origen en la teoría del Don de Marcel Mauss. Como último detalle recordemos aquí que Freud trabaja con objetos tridimensionales, como el cuerpo 3D, del que partirían las pulsiones, etc. La reescritura del psicoanálisis por parte de Lacan se realiza en la dimensión 2D. Así sus concepciones: objeto a, significante de la falta del Otro, sujeto, Ideal del Otro, significado del Otro, el deseo es el deseo del Otro, el inconsciente como Discurso del Otro, etc, pertenecen al espacio bidimensional.

 

EL HUEVO O EL TORO

En el centro del huevo freudiano (Yo, superyó, ello) se encuentra el Yo, en ese exacto lugar Lacan ubica un agujero, convirtiéndolo en la figura topológica del Toro.

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*Apuntes de lectura sobre el libro de Alfredo Eidelsztein “No hay sustancia corporal”.

  1. “Proyecto de una psicología para neurólogos”.



¿EXISTE EL DESEO DE MUERTE? [*]

Hay un interesante debate proveniente de una cita de Lacan, donde parece decir de la existencia de un deseo de muerte como tal, estructural, que conectaría fácilmente, desde alguna lectura, con la llamada por Freud, pulsión de muerte, que avalaría incluso una tendencia suicida originaria.

 

LO QUE ESTABA ANTES

Veamos la cita en cuestión, es de “Función y campo del habla y del lenguaje”, Escritos 1. Dice así:

“Por eso cuando queremos alcanzar en el sujeto lo que estaba antes del juego serial de la palabra [Fort-da, u otras] y aquello que es primordial al nacimiento de los símbolos, nosotros lo encontramos en la muerte de dónde su existencia toma todo aquello que tiene sentido. Es como deseo de muerte en efecto que él se afirma para los otros; si él se identifica al otro lo es coagulándolo en la metamorfosis de su imagen esencial y todo ser allí no es evocado más que entre las sombras de la muerte”. (1)

 

ANTES DE LA PRIMERA REPETICIÓN

Recordemos en principio que aún Lacan no tenía conceptualizado al Otro en esta época (lo introduce formalmente en el seminario 2). Lacan se pregunta sobre el estatuto del sujeto antes de la primera repetición, antes de la repetición del primer par de significantes (S1/S2). Así entonces, este ‘deseo de muerte’ es en relación al otro imaginario del estadio del espejo, es deseo de muerte del otro, en el marco de la agresividad imaginaria con ese otro.

 

EL DESEO DE MUERTE DEL otro

El punto es que ese otro de la agresividad imaginaria especular, es uno mismo, debido a la identificación al otro (alienación imaginaria), por lo que termina siendo suicida, ya que el otro es también uno mismo. Por lo tanto, no es deseo de muerte como tal, del sujeto mismo, es el deseo de muerte del otro a partir de la tensión agresiva a-a’ especular. El ejemplo de Narciso nos clarifica.

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*Apuntes de lectura sobre: *”Complejo de Edipo y metáfora paterna”, A. Eidelsztein, 1998.

  1. Función y campo.. Pág. 307.

Imagen: “Duelo a garrotazos o la riña”, Francisco de Goya.



EL DISCURSO DEL ODIO

“Cada ser humano en particular queda de hecho atado, queda atado por cuanto vive en constante interdependencia funcional con otras personas, es un eslabón de la cadena que ata a otras personas, y cada una de estas otras personas es -directa o indirectamente- un eslabón de la cadena que lo ata a él. Estas cadenas no son tan visibles y palpables como las cadenas de hierro; son más elásticas, variables y alterables, pero no son menos reales y, con toda certeza menos firmes…” Norbert Elias (1)

LA DESTRUCCIÓN DEL OTRO

El discurso de odio es hermano del racismo y de la destrucción del otro/Otro. Pretende fundar sus raíces en el cuerpo biológico (pulsiones orgánicas), resalta el individualismo y conduce al nihilismo. Desea el exterminio de la diferencia, la supresión de la división del sujeto y la consolidación del yo (“yo soy yo, vos sos vos”).

LOCURA

Una porción de locura desatada que puentea el lazo social (definimos así a la locura), que impone la ley del corazón (Hegel): “mi ley es la que vale por sobre la de cualquier otro”, y se asienta en la posición del Alma Bella: “yo no tengo nada que ver con lo que me sucede y de lo cual me quejo” [sin que esto implique, para nuestro psicoanálisis habilitar el tema de la responsabilidad subjetiva, propia del ámbito jurídico, pero no del sujeto dividido].

NO SE TRATA DE PULSIÓN DE MUERTE

No se trata para nosotros de ninguna pulsión de muerte o sus derivados, ya que allí nuevamente fundaríamos su razón en el cuerpo orgánico, en un ser biológico supuestamente ‘natural’, manantial de las pulsiones, ese aspecto irracional presente en Hobbes o en las masas de Le Bon, que hay que controlar o acotar para que no corrompa la supuesta moral individual del sujeto .

UN TEMA CULTURAL

Lejos de ello, es un tema cultural, cuya primacía está en el lenguaje y en las consecuencias del juego significante en la maquinaria estructural del sujeto. Nuestra cultura desprecia el “entrelazamiento de las personas” (al decir de Norbert Elías), la immixión de los sujetos (Immixion de Otredad), y acentúa el valor de lo “propio”, lo individual-singular (único e irrepetible) por encima de lo particular (que, como los dedos a la mano, son “partes” del Otro).

EL ODIO ES RACISTA (2)

El odio es racista, servidor de un discurso amo transformado en capitalista, rechazante de la castración y del amor. No podríamos decir que ‘alguien’ es el autor de este estado de cosas, sino que Eso habla en nosotros efecto de una época. Esto no implica abandonar un trabajo de fuerza contraria (al sentido común), lo que implica una ardua tarea deconstructiva de prejuicios y de todos los elementos considerados ‘naturales’, universales y eternos.

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1.”La sociedad de los individuos: ensayos, Barcelona, Península, 1990.

  1. Nota: ‘EL ODIO ES RACISTA’, cuando se lo extrae de una cadena donde ningún significante es nada en sí mismo sino que necesita de otros para significar algo. Es lo que sucede cuando se eleva cualquier significante al valor de Ideal del Yo (Ideal del Otro, en Lacan).

Imagen: “La guerra de voluntarios”, Bernhard Heising.



EL CALDO ESTÁ SERVIDO [*]

“Es habitual el empleo de términos como ‘individuo’ y ‘sociedad’, el primero de los cuales remite al ser humano particular , como si este fuese un ser que existe aislado, en sí mismo…” Norbert Elias (1)

 

A PARTIR DEL OTRO

Creo que el análisis podríamos hacerlo desde el contexto, a partir del Otro, no del individuo, que es justamente el eje del que parten Freud y Le Bon, con teorías fuertemente individualistas. Allí la masa es un descomponedor del individuo… Cómo si este tuviese una esencia moral diluible en la masa. Lacan encuentra mejores salidas acorde a su enseñanza: por ej. Que no hay sujeto sin Otro y ofreciéndonos (ya desde el sueño de inyección de Irma, y más tarde la precisión de la Immixión de Otredad, en la Conferencia de Baltimore, en 1966)…. Indicando que al sujeto se entra desde el Otro. La caracterización del Otro es central entonces.

EL GOCE NO ES INDEPENDIENTE DEL SIGNIFICANTE

En nuestra cultura occidental (patriarcal y judeocristiana), que se presenta como individualista, sustancialista, biologicista y de tiempo presente… (Característico del neoliberalismo y el posmodernismo)… Debe ser analizado. El goce no es independiente del significante, es su efecto, por lo tanto analizable, dialectizable y castrable (Miller lo ubicaría como no dialectizable y no castrable). Hay mejores autores que Le Bon para salir del Individualismo freudiano… Marcel Mauss,(1872-1950) por ejemplo, citado por Lacan en diversas oportunidades (teoría del Don, el potlatch, etc.)… O Norbert Elias (1897-1990), con su concepto de ‘entrelazamiento‘ para la sociedad de individuos… *Algunos de ellos contemporáneos a Freud, por otra parte.

EL SUJETO ES PARTE DEL OTRO

No es casual la inclinación freudiana por estás teorías (Le Bon, Schopenhauer, afines a posturas individualistas). El sujeto (no el individuo), es parte del Otro, es particular, no singular (de singularis, voz latina), único en su tipo o especie, infrecuente, anómalo, sorprendente… (Solo en la psicosis en relación a las suplencias por ausencia de metáfora paterna, lo singular se presenta), lo que se opone a la propiedad de “Immixion”, postulada por Lacan: no hay sujeto sin Otro (hay distintas posiciones sobre todo esto claro)… El caldo para la ultraderecha está servido.

Jjs.

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*[Comentario a propósito del escrito “Vociferación”, de Graciela Brodsky.

  1. “La sociedad de los individuos” (reúne artículos de 1939-50-87)

Imagen: Marta Badano, obra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



EL ESCORPIÓN Y LA TORTUGA

[Una teoría de la naturaleza impropia para los hablanteseres] [*]

“Es lo que hace que la ontología, dicho de otro modo, la consideración del sujeto como ser, la ontología es una vergüenza […]. J. Lacan (1)

LO SIENTO, ES MI NATURALEZA 

Hay un tema muy complejo aquí, digno de un debate, sobre todo en nuestro Occidente posmoderno, neoliberal e hiperindividualista, que es la cuestión, para nosotros, los hablanteseres, de los postulados que se desprenden de esta fábula en relación a la naturaleza o la esencia del sujeto. Dichos postulados son los que se relacionan inmediatamente con aquello que llamamos Ser -a partir fundamentalmente del pensamiento griego- ya que ‘ser’ es solamente un verbo, una partícula copulativa que, por una maniobra sobre el lenguaje, deviene esencia o sustancia fundamental. 

[En la fábula, el escorpión termina picando a la tortuga que, tras algunas desconfianzas, había aceptado ayudar al escorpión a cruzar el río. Éste finalmente la pica antes de llegar a la otra orilla, y frente a la pregunta de la tortuga, éste le dice antes de hundirse también: “lo siento, es mi naturaleza”. 

PARMÉNIDES

Hemos tratado de revertir este asunto de muchas maneras (la historia de la filosofía es pregnante en la pregunta por el Ser) pero es difícil de combatir. De algún modo, dada la importancia que tiene el asunto del Ser en nuestro ámbito cultural Occidental nos cuesta salir del pensamiento parmenídeo: ‘el ser es, el no ser no es’. Lo que se revela en los típicos dichos que lo reflejan:  ‘las cosas son como son’, ‘es lo que es’,  ‘yo soy yo’…  o tantos otros que aluden a la misma definición. La petrificación del ser sin dialéctica, servidora, por otra parte, del llamado ‘discurso del amo’, discurso promovido por Jacques Lacan en sus cuatro discursos: del amo, del histérico, del universitario y del analista, en el que un Significante (escrito S1),opera ocluyendo, tapando la división original del sujeto: su falta en ser

FALTA EN SER

Para nosotros, más cerca de Heráclito que de Parménides, en verdad no hay ser sino falta en ser. Lo que sí se produce a veces, es una especie de suplencia de ser, ejemplo de ello son las identificaciones que, cuando son muy fuertes, se tornan muy difíciles de dialectizar. Las locuras (no las psicosis que obedecen a otro problema), las psicopatías, etc., dan cuenta de este asunto, producto de identificaciones pétreas, o de otras circunstancias que operan como respuestas del sujeto al Otro (familiar, social, cultural), tal como se aprecia también en los fanatismos de cualquier tipo.

LA PENA DE MUERTE

De hecho, la época del individualismo (moderno, en este caso), ya fue diagnosticada por Hegel (1) quien abordó el tema de la locura a través de las figuras del ‘alma bella’, el ‘delirio de infatuación’, la ‘misantropía’ o la ‘ley del corazón’, y que fue retomado por Lacan como su doctrina de la locura.  En síntesis, la teoría que tengamos sobre estos asuntos incidirá de manera contundente sobre la forma de pensar el lazo social -las relaciones con los otros- y sus consecuencias: No es lo mismo concebir al otro, o a uno mismo (hay que cuestionar inclusive esta concepción del Uno mismo, de la mismidad)  como individuo, cerrado como una bola o partícula, con exterior e interior, que concebirlo como sujeto dividido entre significantes, como asunto, tema o materia, producido “entre” parlanteseres. [Lacan usa la palabra francesa parlêtre] en el sentido de seres producidos por el habla y denominados ‘existencias’ sin consistencia tridimensional. Por otro lado, no olvidemos que la teoría-hipótesis de un supuesto ‘ser-esencia’ en el otro, a la manera de ‘este Es así y nada lo cambiará’, es la base constitutiva de los racismos, las xenofobias y de la mismisima pena de muerte.

IDENTIFICACIONES FÉRREAS

Creo que debemos intentar despojarnos, en lo posible, de esta cosmovisión, ya que nuestros propios prejuicios pueden empujar al otro a fijarse justamente en una determinada posición, a partir de cómo lo seguimos nombrando, pensando, tratando. Es un tema complejo que hay que resolver sin ingenuidades porque las identificaciones congeladas, petrificadas, que evitan pasar por el campo del otro/Otro, remiten muchas veces a las locuras, dependiendo de la mediatez o inmediatez de las identificaciones.

“El momento de virar lo da aquí la mediación o la inmediatez de la identificación, y para decirlo de una vez, la infatuación del sujeto” [J. Lacan, ‘Acerca de la causalidad psíquica’. Escritos 1.]

TEORÍA DEL CAMPO

Sin embargo, desde la ‘teoría del campo’, el contexto determina las jugadas mucho más que las partículas que lo forman. Lo que se resumiría en: X o cualquiera no es en sí mismo, sino en función del campo que lo determina. En resumen, solo la presentación de una teoría no individualista que rompe o ataca una concepción del sí mismo independiente del contexto y del Otro. 


 

*Los acontecimientos producidos en Francia en estos momentos (Jun.-Jul. 2023) dan cuenta, en parte, de los problemas de las identificaciones y del tratamiento del otro/Otro en tanto ‘ser’. Esto se presenta también en la teoría nazi sobre la identificación: los otros son la ‘infección’, lo que hay que eliminar. 

 

Datos bibliográficos: 

1.”Fenomenología del Espíritu”, Hegel, G.W. F. 

2.La locura, es abordada por Lacan en: “Acerca de la causalidad psíquica”, “Agresividad en psicoanálisis”; “Función y campo del habla y del lenguaje en psicoanálisis”, “Posición del inconsciente”, y otros textos. 

3.”Las estructuras clínicas a partir de Lacan” Volumen I, Letra Viva. Alfredo Eidelsztein. / “Formalizaciones matematizadas en psicoanálisis” Seminario Apertura La Plata, 2006. Alfredo Eidelsztein, y otros textos.  




Alexandre Koyré

 

Teoría contra teoría*

 

“Ahí reside la revolución filosófica de Schelling: no se limita simplemente a oponer el dominio oscuro de las pulsiones preontológicas, o lo Real innombrable que nunca puede ser totalmente simbolizado, al dominio del Logos, de la Palabra articulada que nunca puede «forzarlo» totalmente (como Badiou, Schelling insiste en que siempre hay un resto de lo Real innombrable, el «resto indivisible» que elude la simbolización)… La clave auténtica de la «locura» no es por tanto el exceso puro de la Noche del mundo, sino la locura que supone el paso a lo simbólico, la imposición de un orden simbólico sobre el caos de lo Real. ” Slavoj Zizek.(1)

 

EXPERIMENTUM MENTIS

Un texto para reflexionar, tal vez de manera inversa. En principio, debemos decir que  son teorías y no verdades absolutas, terminales. Así como la física de Newton tuvo que soportar una nueva teoría (Einstein, la relatividad) que mejoraba los impasses de la teoría anterior, cada teoría tiene el tiempo que dura su potencia, hasta que otra (supuestamente superadora) venga a ese lugar. Se trata finalmente de: teoría contra teoría. A  partir de Galileo y su ‘experimentum mentis’ (experimento mental), ya no se parte exclusivamente de la experiencia sensible (Aristóteles), que dé garantía sobre determinadas elaboraciones conceptuales, y sobre todo dentro de la física moderna (cuántica, etc., aquella que Einstein rechazaba porque allí sí, Dios juega a los dados). Ya no es el experimento (luego puede haberlo, o no) lo que certifica cualquier teorización científica, sino su coherencia interna y su contrastación con otras teorías.

LA OPERACIÓN DE LACAN

La operación de Lacan sobre el psicoanálisis va en esa dirección: “no hay realidad pre-discursiva”. Es decir, en el principio está el Otro y el significante, aportando una teoría de lo real muy afín al de la física moderna, opuesto a lo planteado aquí por Zizek (un gran autor). Lo real de Lacan (que toma su definición de Koyré, su maestro también) es lo imposible, no algo que esté allí para simbolizarse, sino que pertenece al campo interno de la simbolización: sus impasses. Por ej: “es imposible que las paralelas se corten” que luego, para una nueva topología se convierte en: “es imposible que no se corten, en el infinito”. Para eso se necesitó la creación de una novedosa topología de superficies bidimensionales (banda de Moebius, botella de Klein, cross-cap, toro, etc) Por tanto, la ciencia avanza de imposible a imposible, de manera teórica, abstracta, que luego puede dar lugar a experimentos, o no.

HIPOTÉTICO DEDUCTIVISMO

Únicamente las teorías son refutables por teorías mejores, siguiendo la línea epistemológica de Popper. Lacan trabajaba hipotético-deductivamente. Lo real de Lacan no es algo fuera del discurso que hay que simbolizar, sino un efecto, un impasse del mismo trabajo significante. Lo real aquí es efecto del significante, depende de él (definiendo significante como lo que no significa nada, salvo en relación a otro/Otro significante). Es por esa razón que se puede trabajar con lo Real desde el significante, no siendo prediscursivo (“No hay absolutamente ninguna realidad prediscursiva, dice Lacan).

ANUDADOS

Hay distintas teorías de lo real, incluso en ciencias. Lo interesante es que, cuando Lacan dibuja el enlace borromeo de tres, ubica en lo real la ex-sistencia y allí escribe ‘vida’, justamente por lo imposible de definir qué es la vida. Pero ese mal llamado ‘nudo’, es un enlace de tres registros y no se puede tomar ninguno por separado. No es entonces un real por fuera de lo simbólico y lo imaginario, sino que están anudados. Se habla del gozo como si equivaliera a lo Real, pero no es así (al menos en la teoría de Lacan). El ‘goce, no sería aquí entonces lo no dialectizable o no castrable, etc. (que es la vía que elige Miller para plantear el goce o mejor dicho ‘gozo’), sino que, al depender del significante, el ‘gozo’ es dialectizable, no perteneciendo al campo de lo Real. Siendo errónea la mención ‘lo real del cuerpo’ (ya que el cuerpo es Imaginario), o ‘lo real del gozo’, ya que ambos dependen del significante y por lo tanto son transformables.

LO REAL

Lo real aquí no es res extensa como la carne y el hueso, o las cosas tridimensionales del mundo, ni lo que no se puede decir (Lacan critica lo inefable, pero no dice que no exista, sino que, si es inefable, ¿para qué ocuparnos de ello?). Los imposibles entonces no son fijos, dependen de las variaciones de los impasses teóricos. Son distintas teorías sobre lo real: en una, lo real es como lo que Freud llamó pulsión de muerte, que una vertiente lacaniana transformó en goce del cuerpo o lo real del goce. Pero para Lacan el cuerpo no es real, sino imaginario: así lo escribe en el enlace borromeo de tres (Simbólico, Imaginario, Real), aquí lo Real es lo imposible lógico matemático, algo interno al propio orden simbólico y no por fuera de él.

UNA TEORÍA NO INDIVIDUALISTA

Hay mucha confusión en estas cosas, pues remiten a puntos de partida epistemológicos distintos. Freud se decía inductivista y quería ubicar al psicoanálisis del lado de la biología como modelo de ciencia. Lacan es deductivista, partía del lenguaje y no de la cosa sensible, 3D.  Su inconsciente (el de Lacan) no estaría ‘dentro’ del individuo, como planteara Freud (el huevo freudiano: Yo-Ello-Superyó, que delimita interior de exterior es un ejemplo de ello), sino estructurado como un lenguaje y, según su fórmula: el inconsciente es el discurso del Otro. No se trataría entonces de una teoría individualista, sino en Immixión de Otredad (No hay sujeto sin Otro) (2).

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*Comentario que realicé a propósito de la locura y lo real en Zizek, en una publicación de Daniel Freidemberg en su muro (FB), a partir de una cita de Slavoj Zizek.

  1. Anexo: La locura (el otro ítem que menciona Zizek en su texto, en este sentido y en Lacan, es tomada desde las elaboraciones de Hegel y tiene que ver con las identificaciones, con las identificaciones directas al Ideal sin pasar, es decir, puenteando, el lazo con el Otro, el lazo social. Lacan la llama ‘…nuestra doctrina de la locura’ “Subversión del sujeto y dialéctica del deseo” Escritos 2.
  2. Esta expresión se deriva de una presentación de Lacan en Baltimore (EEUU), en 1966. Acerca de la estructura como mixtura de una Otredad, condición sine que non de absolutamente cualquier sujeto” [Traducción de Leonel Sánchez Trapani, en la Revista Acheronta.

Referencias de lectura: S. Freud, J. Lacan, A. Eidelsztein, ‘Otro Lacan’, ‘El origen del sujeto en psicoanálisis’, y otros textos que responden al PIC de Apola, [Apertura para Otro Lacan. PIC: Programa de Investigación Científica].



Individualismo o entrelazamiento

“Existe hoy en día un modelado de la autoconciencia muy difundido que induce a la persona a sentir y pensar: ‘Estoy aquí, completamente solo; todos los demás están ahí afuera, fuera de mí, y, asimismo, cada uno de ellos recorre su camino con un interior que es él solo, su verdadero yo, y con un disfraz, exterior, que son sus relaciones con otras personas” Norbert Elias (1)

 

EL HOMBRE LOBO DEL HOMBRE (2)

Hay muchas confusiones en este punto: Freud, siguiendo a Le Bon (3) con la masa, y a Hobbes con el ‘hombre lobo del hombre’ (aunque esta cita no es de Hobbes y está inconclusa), opone masa a individuo, observando que la masa destruye al individuo, lo aliena, digámoslo así, reduciendo sus capacidades, su moral, etc. Es una teoría que parte de la creencia en un individuo sin Otro, como si hubiera algo esencial en el sujeto, una esencia que la masa destruiría.

 

SI EL SUJETO NO ES SIN OTRO

Si seguimos otra lógica, si el sujeto no es sin Otro o “el Otro está de entrada”, tal oposición se diluye totalmente. Partir de un esencialismo prístino que la masa corrompería (aunque claro también se le añade su lado oscuro con la llamada pulsión de muerte), nos retrotrae a un individualismo que deja de lado la constitución propia del sujeto si la tomamos desde la teoría del significante que propone, por ejemplo, Lacan: el sujeto es lo que un significante representa para otro significante, o sobre el deseo como deseo del Otro, o del inconsciente como discurso del Otro, es decir no hay sujeto sin Otro. Temas, creo yo, sumamente importantes para una teoría política emancipatoria no individualista.

 

MARCEL MAUSS Y NORBERT ELIAS (3)

Autores como Marcel Mauss o Norbert Elias se han ocupado extensamente de este tema (autores, por otra parte contemporáneos de Freud, pero contrarios en este punto al individualismo freudiano). La teoría del “Don”en los intercambios, según la forma del Potlatch, en Mauss (Tomada por Lacan en su definición del amor como ‘dar lo que no se tiene…’), o la del “Entrelazamiento” en el caso de Elías, cuestionan las teorías individualistas sobre el sujeto. Entonces se trataría menos de preservar al individuo que de pensar su constitución a partir del Otro (el sujeto en immixion de Otredad), del significante y el lazo social. Más que lo singular (uno solo, único y sin par), o lo individual, podríamos sostener ‘lo particular’ del sujeto que de entrada, incluye al Otro.

 

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*Algunas ideas en el contexto de las publicaciones de Nora Merlin sobre las declaraciones de Carlos Rosenkrantz [Ministro de la Corte Suprema de Argentina] Gracias Nora por los debates. Y a Alfredo Eidelsztein por sus cuestionamientos al individualismo en psicoanálisis. La expresión “Immixion de Otredad” pertenece a la presentación de Lacan en el Coloquio de Baltimore (1966), lo que quiere decir que no hay sujeto sin Otro. 

 

  1. Norbert Elias (Breslavia22 de juniode 1897/Ámsterdam1 de agosto de 1990). Fue un sociólogo alemán de origen judío. Este párrafo corresponde a su libro “La sociedad de los individuos” (con artículos de 1939,1950 y 1987). Su concepción se basa en un concepto central: el entrelazamiento. Aportemos otra cita del mismo texto: “Actualmente no está nada clara la relación de la multiplicidad con el ser humano particular, el denominado ‘individuo’, la relación de la persona con la multiplicidad de seres humanos, a la que damos el nombre de ‘sociedad’. Pero las personas no suelen ser conscientes de que esto es así, ni mucho menos de por qué es así” (del prólogo). 
  2. La frase completa que no es de Hobbes, sino del autor latino Tito Macio Plauto, en su obra Alsinaria o ‘La comedia de los asnos’, cuyo texto dice: “Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit”, que significa: “Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro”.
  3. Gustav Le Bon (1841/1931), “Psicología de las masas”
  4. Marcel Mauss, etnólogo, considerado uno de los padres de la etnología (Épinal, 10 de mayo de 1872 – París, 10 de febrero de 1950). La teoría del Don es de 1934. Sus trabajos en relación al Maná y al Potlach fueron muy importantes en sus tesis contrarias al utilitarismo, y a las teorías del libre mercado. La revista M.A.U.S.S. (Movimiento anti-utilitarista) define de esta forma la posición utilitarista: “El móvil fundamental del hombre es el deseo de maximizar sus placeres y sus posesiones materiales”, a la que critica y rechaza.

 

Imagen: “El Potlatch fue prohibido por parte del gobierno de Canadá, en el año 1884, por ser considerado un derroche improductivo contrario a los valores civilizados y cristianos de la acumulación. Sin embargo, esto no pudo evitar que se siguiera practicando de forma clandestina en los núcleos indígenas” [Pagina web ‘aprende-haia-El Potlatch-02-01-2018].



EL OTRO DEL CAPITAL

Lic. Juan José Scorzelli [*]

“[El Otro] Ya está instalado en su lugar antes de todo surgimiento del deseo” J. Lacan (1).

No es posible pensar el sujeto (efecto de lenguaje) prescindiendo del Otro. Lacan da un vuelco decidido con respecto a Freud poniendo todos los conceptos en clave de Otro (Ideal del Otro, deseo del Otro, inconsciente como discurso del Otro, síntoma como significado del Otro, etc.). En la conferencia de Baltimore [EEUU, 1966] conceptualiza al sujeto en immixión (Immixing) de Otredad (mezcla indiscernible entre sujeto y Otro). Es desde el Otro que vamos hacia el sujeto.

 

EL OTRO YA ESTÁ ALLÍ

El Otro entonces (tanto como A-Autre, barrado, o como Otro encarnado) tiene estatuto de anterioridad lógica a la constitución del sujeto: ‘el Otro ya está allí’ (2), dice Lacan. En este sentido se postula una teoría no individualista del sujeto, que tiene como base o apoyatura matemática una topología no euclidiana, sin exterior ni interior, que incluye superficies bidimensionales como la banda de Moebius, la botella de Klein, el cross-cap o el toro, para poder conceptualizar esta relación (entre sujeto y Otro), por fuera de la res extensa (partes extra partes) cartesiana, lo que le permite enunciar una tercer sustancia (no 3D) que llamó gozante (ni extensa, ni pensante).

 

LAS CARACTERÍSTICAS EPOCALES DEL OTRO

De allí que abocarnos a las características epocales de este Otro, sea necesario. El paso que da Lacan incluso sobre la pulsión, al colocarla bajo la égida del significante, separa definitivamente al psicoanálisis de todo biologismo y ontologismo (“Hontologie”, vergüenza de la ontología, será su neologismo). El ‘tiempo histórico’ del Otro del capital, como propone Jorge Alemán, o el contexto hiperindividualista del posmodernismo (caída de las utopías), no pueden dejarse de lado en un análisis del sujeto (sufrimientos, nihilismo, etc.) y de los fenómenos sociales más acuciantes.

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*Comentario que realicé a propósito de la publicación “Lacan y la comunicación en el capitalismo”, por J. Alemán, en su muro (FB).

  1. Seminario VIII, clase XV.
  2. “[El Otro] Que siempre está entre nosotros”. Seminario 3, clase XV.

Referencias: Alfredo Eidelsztein “El origen del sujeto en psiconanálisis: Del Big Bang del lenguaje y el discurso”, Ed. Letra Viva., 2018.

Imagen: George Grosz.



Notas para un debate sobre la cuestión del cuerpo en psicoanálisis

Por Lic. Juan José Scorzelli [*]

 

“[…] esta suerte de lugar que los estoicos llamaban incorporal. Yo diría que él es, a saber, precisamente, que él es el cuerpo” J. Lacan. (1)

 

El cuerpo en Lacan está del lado de lo Imaginario, hasta el final de su enseñanza. (2) Es el significante el que genera, incluso, los cuerpos. No habría cuerpo tal vez, sin el significante, solo organismo. La introducción del significante en lo real condiciona toda biología a sus articulaciones (las articulaciones significantes). Los cuerpos biológicos son sensibles al significante y toda pulsión, lejos de plantearse anclada en lo orgánico, es “el eco en el cuerpo del hecho de que hay un decir”. (Lacan, Seminario 23)

 

LA CUESTIÓN DE LOS GÉNEROS

La cuestión de los géneros debe pensarse teniendo en cuenta la primacía del significante (Nombre-del-Padre, Ideal del Otro I(A), falo, gozo, significante de la falta en el Otro, A barrado, etc.) y no la primacía de la carne y el hueso. El Nombre-del-Padre, como significante no tiene nada que ver con el padre de carne y hueso que impone la ley al niño, su función como ley en el Otro (A/), viene o no viene con la estructura (3) y, como el falo, no depende de la autoridad de nadie en particular, aunque alguien lo encarne o represente como figura de autoridad.

 

DESDE EL INICIO EL LENGUAJE Y EL OTRO

Plantear desde el inicio el lenguaje y la relación al Otro, no es lo mismo -y tiene diferentes consecuencias clínicas- que partir de la inscripción o no de huellas de satisfacción-insatisfacción que llegan del exterior o del interior al ‘aparato psíquico’. Una posición es creacionista, la otra evolucionista. La invención de Freud del dispositivo analítico con respecto al síntoma histérico, lo despega de lo orgánico y lo convierte en texto para leerse, y así nace la especificidad del psicoanálisis.

 

SUSTANCIA GOZANTE

Lacan radicaliza esta posición al alejarse progresivamente de los vestigios biologicistas presentes en Freud (pulsiones de vida y muerte, extremados luego por Melanie Klein), e intenta inscribir al psicoanálisis del lado de las ciencias conjeturales, en el espacio 2D (dos dimensiones) en el que se despliegan el inconsciente y sus efectos. Lo real no es el cuerpo sino lo imposible lógico matemático (lo que no puede escribirse) y la sustancia propia del significante, no es la res extensa ni la cogitativa (Descartes), sino la sustancia gozante. (4)

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*Psicoanalista.

Ref. Jacques Lacan, Seminario 23, Alfredo Eidelsztein, Otro Lacan.

  1. Seminario 14. Sesión del 26 de abril de 1967, traducción personal de A. Eidelsztein, en Otro Lacan.
  2. Hasta su Seminario de Caracas en 1980, Lacan siguió escribiendo en los agujeros de su enlace borromeo: cuerpo en lo imaginario, vida en lo real y muerte en lo simbólico. Real, Simbólico, Imaginario. (RSI).
  3. El Nombre-del-Padre es un elemento, junto al Deseo de la Madre, que integra la llamada metáfora paterna, que tiene la función de introducir un límite, y se caracteriza por ser un nudo cuatripartito llamado punto de capitón o de almohadillado. “La metáfora paterna tiene la función de inscribir la castración como estructural y a nivel del tiempo como ‘desde siempre’”(Otro Lacan, A. Eidelsztein). Cuando el significante del Nombre-del-Padre se halla rechazado, operación llamada preclusión o forclusión en su traducción neológica al español, la castración no se inscribe adecuadamente como en los casos de psicosis, debilidad mental o respuesta psicosomática. Por otra parte, aunque el falo se transmite en el orden simbólico por estructura, la forclusión del Nombre-del-Padre, repercute en él causando su elisión: la elisión del falo, con resultados como la vivencia de muerte del sujeto.
  4. Sustancia gozante es la tercer sustancia, luego de la res extensa (partes extra partes) y la res cogitans cartesiana, que es creada por Lacan para situar la sustancia propia del significante.

 

  • Imagen-Antonello Silverini-Ilustrador italiano –


La identidad no es la identificación [*]

«Es seguro que los seres humanos se identifican con un grupo. Cuando no lo hacen, están jodidos, están para encerrar. Pero no digo con eso con qué punto del grupo tienen que identificarse». J. Lacan, Seminario 22. RSI (15 de abril de 1975)

 

NO HAY ESENCIA NI IDENTIDAD

El sujeto se define identificándose sobre un fondo de falta en ser. No hay esencia ni identidad para el hablanteser (1). Diferenciar sujeto de individuo es necesario en este primer paso. Mientras el individuo, remite a lo indiviso, a lo que hace uno, incluso sin Otro en su constitución; el sujeto en cambio, efecto del lenguaje, adviene dividido de entrada y sin unidad posible.

 

EL IDEAL Y EL VALOR

Dos salidas al estatuto de división, llamado fading del lenguaje, se ofertan para la clausura, siempre inestable de este estado: la identificación al Ideal del Otro, escrito I(A) en el álgebra de Lacan o la salida a través del deseo del Otro, haciéndose su objeto, lo que supone una teoría del valor.

 

LA BEANCE Y LA LOCURA

No hay identidad para el hablanteser, solo habrá identificaciones, que suponen una clausura del vacío, la beance (2) propia de nuestro sujeto supuesto al inconsciente. Identificarse al Ideal sin mediación del lazo social, es lo propio de la locura, concerniente a las identificaciones directas que puentean la relación al otro/Otro, tal como lo propone Lacan en su diagnóstico de la locura, tomado de Hegel. La locura no es psicosis, es un fenómeno transversal a las estructuras clínicas (neurosis, perversión, incluso psicosis, respuesta psicosomática, debilidad mental, etc.).

 

HABILITAR EL VACÍO

Habilitar el vacío (objeto a) permite reformular, en la dirección de la cura, nuevas formas de reencontrar el deseo, de resolver la tiranía en que muchas veces se consolida allí un obturador que oficia de anudamiento suplementario en la estructura. En la teoría de los nudos se llama a esto sinthome (un cuarto lazo que mantiene juntos a los otros tres: lo real, lo simbólico y lo imaginario).

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*Ref.: Jaques Lacan, Sem 3. Las psicosis. Alfredo Eidelsztein, Las estructuras clínicas a partir de Lacan (I), Félix Morales, Anudarse a la Lacan.

1.Neologismo creado por Jacques Lacan para nombrar los seres de lenguaje: en francés ‘parlêtre’, traducido por hablanteser, hablaser  o desde la propuesta de A. Eidelsztein ‘hablanser’. Se lo ha traducido también como ‘ser parlante’, lo que no coincide con el espíritu de la posición antiontológica de Lacan, de modo que, anteponiendo el ser al habla podría suponerse algún ser previo a ella misma, el neologismo señalaría justamente lo contrario.

2.Del francés ‘beánte’, boquiabierto, estupefacto. Se tradujo al español por ‘hiancia’, pero este es un neologismo, es pertinente sin embargo la utilización del término ‘oquedad’.

Imagen, Antonello Silverini, ilustrador italiano.



La función psicoanálisis en la teoría y en la práctica del psicoanálisis

En la página 15 del Seminario 11, luego de plantear el tema de la excomunión y de la I.P.A. como comunidad religiosa, Lacan se pregunta:

” … digo primero que si estoy aquí ante un público tan grande en un ambiente como este (1) y con semejante asistencia, es para preguntarme si el psicoanálisis es una ciencia, y examinarlo con ustedes.”

Lacan insiste con esta pregunta en varios momentos de su Seminario y también la prosigue en el Seminario 12, específicamente “Problemas cruciales para el psicoanálisis”, solo que, en este momento, en el Seminario 11, va a interrogar los términos propuestos por Freud (inconsciente, transferencia, repetición y pulsión) y luego su pregunta se dirigirá al sujeto y lo real.

 

LOS FUNDAMENTOS DEL PSICOANÁLISIS

En principio habría que decir que el nombre más propiamente dicho de este Seminario (el 11) es: “Los fundamentos del psicoanálisis”. Aquí Lacan interrogará los fundamentos mismos del psicoanálisis, y si son válidos para constituir una ciencia y luego se detendrá en cada uno de esos cuatro términos para analizarlos y elaborarlos de una forma diferente a la que había realizado Freud.

Él comienza por decir: “¿Cuáles son los fundamentos, en el sentido lato del término, del psicoanálisis? Lo cual quiere decir: ¿qué lo funda como praxis?” (pág. 14).

Ante todo, define la praxis como el tratamiento de lo real por lo simbólico. Tenemos aquí entonces un punto central ¿cuál es ese real en nuestro campo? En nuestro campo, el del psicoanálisis al igual que en las ciencias modernas, lo real se define por lo imposible. La formalización del concepto de inconsciente que propone Lacan, lo aleja definitivamente del planteado por Freud y lo sitúa directamente en el campo del lenguaje. El sintagma “el inconsciente está estructurado como un lenguaje”, emancipa al inconsciente de todo fundamento biológico-pulsional correlativo de huellas mnémicas inscriptas a partir de estímulos externos o internos de satisfacción o insatisfacción tratadas como representaciones de cosa, es decir rompe con el inconsciente como representación del mundo exterior llamado realidad o macrocosmos (que remite esencialmente a la teoría de las esferas: mundos adentro de mundos), con la supuesta realidad sensible de los datos inmediatos o con cualquier forma de objetividad que tome esa realidad por lo real.

 

LA FUNCIÓN DEL SIGNIFICANTE

La clave fundacional se encuentra en lo que va a llamar la función del significante, que se distingue de la teoría de la representación, en el sentido que es una teoría diferencial de los elementos, donde ninguno es por sí mismo, sino en relación a otros. La teorización del significante hace caducar la tendencia unificante, ya que un significante no es idéntico a sí mismo, con lo que queda desmantelada la teoría de las esencias y del ser a nivel del sujeto. Un significante en sí mismo no garantiza ningún ser, sino multiplicidad de significaciones, pero a partir de otros y en relación con otros (co-variancia de los significantes), siempre parciales, y a la espera de una nueva (significación) por venir.

 

LA GARANTÍA Y EL TRATAMIENTO RELIGIOSO

Lacan cuestiona el tratamiento religioso que se dio a los términos utilizados por Freud, buscando en él la garantía de su uso y la garantía también de lo que es el psicoanálisis. Lacan intenta llevarlos a conceptos, sacarlos del oscurantismo y formalizarlos desde la teoría del significante, y asegurar transmisibilidad para demás ciencias afines. Los referentes ya no serán el aparato psíquico (adentro de alguien), ni el cuerpo biológico, ni la persona del autor, en este caso Freud, como aval de los conceptos que habitan el campo del psicoanálisis (el campo concerniente a las relaciones entre el lenguaje y el deseo).

El significante, como algo que no es posible definirse en sí mismo, contiene en esta misma definición, en esta misma imposibilidad, lo real del significante, si precisamos lo real como lo imposible, de la misma forma como situamos también lo imposible de la relación-proporción  sexual, como lo que no puede escribirse. Así nuestro concepto inconsciente no necesitará referirse o garantizarse en el individuo y tampoco su sujeto (el sujeto supuesto hablar): formal, vacío y sin referencia sustancial ni ontológica, pudiendo trabajarse su teoría al modo abstracto en que lo realizan también las ciencias modernas, por ejemplo, la física teórica, las matemáticas, la lógica, etc.

 

UN SABER QUE SE INDEPENDIZA DE LO EMPÍRICO

Así el psicoanálisis va quedando del lado de lo que plantea Koyré para la ciencia: un saber que se independiza de lo empírico, y, podemos agregar, que va en contra de toda práctica sostenida en el ser de las cosas, lo que inaugura una clínica que cuestiona la estabilidad como absoluta, las esencias, lo inmutable. Como ejemplo de esto último tenemos las actuales teorías del goce como no dialectizable, como más allá o más acá de la castración, con el que uno podría amigarse o acotarlo un poco, en suma, un goce fuera del campo significante, lo que lo define como un ser, como una esencia última. Sin embargo, Lacan plantea el gozo (sería más apropiado nombrarlo así según Garate y Marinas) como articulado al significante, efecto del significante y el significante como vemos, imposibilita tanto el ser, como la esencia, como la unificación o cualquier concepción del mundo totalizante.

La teoría del significante entonces es ubicada por Lacan como la base, el fundamento. La posibilidad de transformar los términos en conceptos y dirigir la pregunta por el sujeto y lo real a partir de la función significante. Nuestra praxis entonces se funda en conceptos y se localiza en hacer hablar al sujeto, no al individuo, sino a aquel que suponemos que habla, transitoriamente coagulado en el mutismo del síntoma, hasta que pueda encontrar el lector de su significación.

Por eso dice Lacan al final del capítulo 1 del Seminario 11:

“Pero el análisis no consiste en encontrar, en un caso, el rasgo diferencial de la teoría, y en creer que se puede explicar con ello por qué su hija está muda (2) pues de lo que se trata es de hacerla hablar, y este efecto procede de un tipo de intervención que nada tiene que ver con la referencia al rasgo diferencial.”

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  • (1) Lacan había sido recibido en la Escuela Normal Superior propiciado esto por su amigo Louis Althusser y habiendo suspendido antes su Seminario en Saint Anne, “Los Nombres del Padre”, del cual quedó registrada solo una clase, la primera.
  • (2) Refiere a una escena de El médico a palos, de Moliére.

Referencias bibliográficas: J. Lacan, Seminario 11, “Los fundamentos del psicoanálisis”/ Félix Morales, Curso Los fundamentos del psicoanálisis, para las cuestiones del Seminario 11 /Martín Mezza, Seminario Problemas cruciales del psicoanálisis (APOLa Salvador Bahía), para las cuestiones del Seminario 12.

Imagen: Antonello Severini, ilustrador. (del FBK de Susana Resnik)



“¿QUÉ QUEREMOS?”

POR UN CAMBIO DE CONSTITUCIÓN PARA CHILE [*]

“No podemos solucionar nuestros problemas con las mismas líneas

de pensamiento que usamos cuando los creamos” A. Einstein

En la ciencia hay cortes epistemológicos, cambios de paradigma, donde el mundo que conocíamos cambia, y cambia porque lo pensamos de otra manera. Nuevas ideas en el pueblo chileno impulsaron las revueltas contra un paradigma ya acabado, el paradigma dictatorial, el antiguo régimen pinochetista. Hubo uno que gobernó toda la región, el de los  golpes de estado, que sigue vivo hasta ahora, aunque se disfrace de lawfare: la imposición, en última instancia,  de un modelo económico capitalista neoliberal, a través de la judicialización de la política.

Elaborar una nueva Constitución es también pensar con qué modelo se va hacia ello. En general, no hemos podido salir de la concepción cartesiana de la realidad (partes extras partes de la res extensa), allí donde solo podemos pensar al sujeto como individuo separado del otro, en una articulación de vecindad, pero también de choque. La ciencia ha dado un paso, pudiendo pensar mediante la dualidad onda-partícula, que la materia no solo funciona como corpúsculo, sino también como onda que se entremezcla. El modelo newtoniano seguirá sirviendo para algunas realidades del espacio tridimensional pero no para pensar realidades más complejas.

Chile no está solo, no es un corpúsculo, sino que está mezclado, entremezclado indiscerniblemente con toda la realidad latinoamericana y la del mundo, por ello, no es posible pensar Chile sin Latinoamérica. El espíritu de lo nuevo, que nunca es absoluto, sino que se basa en mucho de lo ya realizado, tendrá que pensar al sujeto y especialmente al sujeto país, si pudiéramos decirlo así, de una nueva forma, una forma no individualista, una forma ‘inmixturada de Otredad’ (1) de un Otro que alberga, por ejemplo, las históricas luchas emancipatorias latinoamericanas. Una Constitución que pueda ser base, fundamento de otras por venir.

Nuestra concepción de la realidad basada a veces en un realismo ingenuo, supuestamente dependiente de los hechos, no es más que una ilusión inductivista que tapona, sutura, que en el principio está la idea, y es  en esas ideas, donde puede filtrarse -si no tenemos claro el modelo que las rige- lo que empañará todo tipo de concepción aparentemente novedosa volviéndola ‘más de lo mismo’. El aristotelismo reinante, donde primero está la física y luego la metafísica, podría extraviar nuestra posición certera a la hora de redactar, como es el caso, una nueva Carta Magna. Es la idea del sujeto, que no abandona su amarre en el individualismo más feroz, lo que porta un peligro para toda novedad que se inaugure. Ni el sol gira alrededor de la tierra, ni la tierra alrededor del sol en el centro, es la elipsis de Kepler la novedad, donde en el centro no hay nada. Dejar vacío el centro deja lugar para una dialéctica que no gira alrededor de nada en particular, sino que todos sus elementos, articulados en bucles con otros, no valen nada en sí mismos, sino por los demás.

La filosofía que sostiene a una dictadura es cerrada, absoluta, parmenídea, las cosas ‘son como son’; es conservadora y siempre mira al pasado. Lo nuevo no se ata al pasado, no lo mantiene más de lo necesario, y busca la invención, el porvenir, la creación. Concebir un sujeto nuevo para la nueva Constitución, es pensarlo formal, abstracto, fuera de la biopolítica, de las esencias, del racismo que dice qué es lo humano y qué no. Finalmente, el problema del ser. El sujeto así concebido, efecto del lenguaje y del deseo del Otro, sitúa sus coordenadas en un contexto histórico y cultural determinado y no como un ser único, individual, desamarrado de toda Otredad.

¡Viva Chile! Lo mejor para su Constitución, que será también la Constitución de todos. Ojalá! Así lo deseamos.

Lic. Juan José Scorzelli

Psicoanalista.

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*Texto presentado en ocasión de la invitación a participar del Proyecto Arde.Chile 2 (Escritores de Chile en Acción, liderado por el escritor y poeta chileno Tamym Maulén), para ser incluido en el “Gran libro colectivo” que será entregado “a cada uno de los 155 constituyentes que serán electos los días 15 y 16 de mayo”, convocados para la redacción de una nueva Constitución.

1.Expresión utilizada por Alfredo Eidelsztein con relación al título de la  Conferencia de Baltimore (1966), “Of Structure as an Immixing of an Otherness Prerequisite to Any Subject Whatever”, presentada por Jacques Lacan en 1966.




Luis de Bairos Moura (artista plástico, Tucumán, Argentina)

IMMIXING

Por Lic. Juan José Scorzelli [*]

La immixión es una mezcla que no admite la separación de sus componentes, como por ejemplo cuando mezclamos el café con el azúcar o hacemos salsa golf con mayonesa y kétchup, los elementos que la pudieron componer inicialmente se hacen indistinguibles.

 

EL SUJETO NO ES SIN OTRO

El sujeto de Lacan no es sin Otro, esto lo explicita en su Conferencia en Baltimore (1) en el año 1966, cuyo título está dado en inglés, ya que fue hablada en ese idioma (en realidad en una mezcla de inglés y francés) y es el siguiente: “Of Structure as an Immixing of an Otherness Prerequisite to Any Subject Whatever”, y cuya traducción aproximada tomada de Leonel Sánchez Trapani de la Revista Acheronta sería: Acerca de la estructura como mixtura de una Otredad, condición sine qua non de absolutamente cualquier sujeto. La palabra immixing [en inglés puede escribirse tanto inmixing como immixing] tuvo problemas de traducción en la obra de Lacan, aunque con algunas diferencias, por ejemplo, en el Seminario de La carta robada de 1957, pero reescrito en 1966, en ocasión de la publicación de los Escritos dice:

 

IMMIXTION DES SUJETS

“La pluralidad de los sujetos, naturalmente no debe ser una objeción para todos los que están avezados desde hace tiempo en las perspectivas que resume nuestra fórmula: el inconsciente es el discurso del Otro. Y no habremos de recordar ahora lo que le añade la noción de inmixtion de los sujetos (immixtion des sujets), introducida antaño por nosotros al retomar el análisis del sueño de la inyección de Irma”

Es decir, se tradujo aquí immixion por inmixtion, que no existe en castellano, pero se entendió que el término tenía un valor neológico en Lacan. Marcelo Pasternac propuso su traducción como ‘entremezcla’. El término en francés existe y significa “acción de inmiscuirse o acción de meterse una cosa en otra cosa” pero Lacan altera este uso.

 

LACAN EN BALTIMORE

El asunto es que Lacan en su Conferencia de Baltimore no desarrolla el tema, sino que solamente está postulado en el título, aunque sí lo desarrolla en otras intervenciones durante los eventos en Baltimore. En una de ellas, a propósito del tema de la invención: ‘¿Quién inventa? ¿Cuál es el sujeto de la invención?’ (2) plantea la cuestión del estatuto del sujeto y dice:

“Estoy pensando en la palabra immixing (…) pienso que la primera vez que introduje esta palabra fue precisamente para la relación de los sujetos (…) Los sujetos no son entonces aislados como los pensamos. Pero por otro lado ellos no son colectivos. Tienen una cierta forma estructural precisamente immixing”, y propone el término sujeto para esta conexión.

 

IMMIXTURADO DE OTREDAD

Ahora bien, en el Curso sobre la Ética, del 2001, Alfredo Eidelsztein postulaba la immixión de Otredad, como una concepción correspondiente a una ética para el psicoanálisis, una ética que diferencia netamente sujeto de individuo, sujeto no sin Otro. Esta es la cita:

“Cada vez que operamos con sujeto, debemos tener en cuenta cuál es la dimensión de Otredad que nos permita acceder a él. Pero, aunque nos permita acceder al sujeto, no accedemos nunca al sujeto como tal, siempre es en este prerrequisito, en esta condición sine qua non, de que sea inmixturado con Otredad. La ética que yo propongo desarrollar es exactamente esa: una ética que diga “no” a considerar en psicoanálisis al sujeto sin Otredad. El sujeto sin Otredad se llama “individuo”, e individuo es el máximo ideal, el ideal fundamental de Occidente.”

Esta posición no individualista, de Lacan para el psicoanálisis, se traduce claramente en esta cita de La cosa freudiana [pág. 398 de los Escritos I]:

“Los términos para los que planteamos aquí el problema de la intervención psicoanalítica hacen sentir bastante, nos parece, que la ética no es individualista.”

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*Extractos del escrito ‘El sujeto de Lacan’, que presenté en Yoica el lunes 29 de marzo, 2021, junto a, Yhonn Escobar Jiménez de Apola Bogotá. [se puede descargar la presentación en el siguiente enlace: https://bit.ly/3cyYdhP ]

  1. El Congreso al que Lacan fue invitado junto con otros destacados de la época [Derrida, Hyppolite, Lévi-Strauss, Braudel, Jean Pierre Vernant y otros] se desarrolló en la ciudad de Baltimore (EE.UU), entre los días 18 y 21 de octubre de 1966. La conferencia de Lacan fue el 20 y realizó dos intervenciones el día 18, una durante la ponencia de Lucien Goldman, “Estructura humana y concepto metodológico”, y otra en la presentación de Jacques Morazé sobre “Invención literaria”. El título del Congreso fue “Los lenguajes críticos y las ciencias del hombre. La controversia estructuralista”.
  2. La intervención de Lacan realizada en la ponencia de Jacques Morazé sobre ‘Invención literaria’ [extracto].

Ref. bibliográficas: Jacques Lacan, Conferencia de Baltimore/ J. Lacan, Seminario 2/ J. Lacan, La carta robada, Escritos/ Pablo Peusner, Acerca de la pertinencia del término immixión en la definición de sujeto… (UBA, Psicología, 2005)/Alfredo Eidelsztein, Otro Lacan. / A. Eidelsztein, El origen del sujeto en psicoanálisis… / A. Eidelsztein, Ciencia y psicoanálisis. Curso en Apertura Sociedad Psicoanalítica de Bs. As.



 

El goce no es la satisfacción pulsional, por Lic. Juan José Scorzelli

“Un cuerpo goza de sí mismo, él goza bien o mal, pero es claro que este gozo lo introduce en una dialéctica en la cual se necesita incontestablemente de otros términos para que eso tenga inicio, a saber nada menos que este nudo que yo les sirvo en bandeja” (Jacques Lacan) 1.

¿En qué cuerpo se satisface (Befriedigung) la pulsión, cuando ella es ‘el eco en el cuerpo de que hay un decir? El cuerpo del significante no es el cuerpo biológico ‘natural’, perdido para siempre luego de la creación significante, el discurso del Otro y el lazo social que habilita.

 

EL CUERPO Y EL GOCE

El cuerpo y el goce del que habla el psicoanálisis a partir de Lacan [en Freud el cuerpo biológico sigue operando en la trama de su teoría] son efectos del significante y el agujero, ellos están en ese nivel. No existen en el nivel biológico de la carne ni en el espacio tridimensional (3D). La dimensión topológica de la botella de Klein o el toro pueden dar cuenta de estos espacios ‘bidimensionales’.

 

NECESIDAD DE DISCURSO

El goce [que nada tiene que ver con la pulsión ni con la satisfacción de esta], como necesidad de discurso, habita el agujero [o sistema de agujeros] creado por el significante a partir de la inexistencia. El agujero nace del bucle significante (S1-S2). El cuerpo del que Lacan ofrece una nueva intuición con el enlace borromeo (Real, Simbólico, Imaginario), no existe en el espacio de tres dimensiones, sino en el espacio topológico y matemático (compacidad).

 

EL SUJETO NO GOZA DE SU CUERPO

El sujeto no goza de su cuerpo, sino que el cuerpo goza de sí mismo ‘en el contexto del nudo borromeo’. Lo cual supone al Otro. Sujeto y Otro, en Inmixión de Otredad (2). No hay sujeto sin Otro. Los cuatro elementos del psicoanálisis: significante, sujeto, cuerpo y goce pertenecen al espacio abstracto del psicoanálisis, como efecto de la condición significante de nuestras estructuras. “En el principio es el Verbo” o en el principio es el lenguaje y el Otro, desmienten la primacía originaria de cualquier autoerotismo desamarrado del Otro.

 

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* Puntuaciones realizadas a partir de la lectura ‘Otro Lacan’, de Alfredo Eidelsztein. 1. “Le séminaire XXI”.

O GOZO NÃO É A SATISFAÇÃO PULSIONAL (Traducción al portugués e imagen por José Marcus De Castro Mattos)

\Texto de JUAN JOSÉ SCORZELLI (*)/

Em que corpo se satisfaz (‘Befriedigung’) a pulsão, quando ela é ‘o eco no corpo do fato de que há um dizer’? (Cf. LACAN, J. Seminário 23.)

O corpo do (desde o) significante não é o corpo bio-natural, pois este está perdido em sempre na instituição do significante, no Discurso do Outro e no laço social.

O corpo e o gozo dos quais fala a Psicanálise a partir de Lacan (em Freud o corpo bio-natural segue operando na trama de sua teoria) são efeitos do significante e do furo (‘trou dans le symbolique’, em termos lacanianos): eles estão situados nesse nível.

De fato, o corpo e o gozo não existem no nível biológico da carne nem no espaço euclidiano (tridimensional) e a dimensão topológica da Garrafa de Klein ou do Toro podem mostrar a bidimensionalidade deles.

O gozo como necessidade de discurso (que nada tem a ver com a pulsão ou com a satisfação desta) habita o furo ou o sistema de furos instituído pela ex-sistência do significante vis-à-vis aos significados, pois o furo nasce do pareamento entre S¹ e S²; assim, o corpo do qual Lacan oferece uma nova apreensão com o Nó Borromeano não existe no espaço euclidiano (tridimensional) e sim no espaço topológico e matemático (‘compacidade’).

Logo, no contexto do Nó Borromeano o sujeito ($) não goza de seu corpo, posto ser o corpo que ‘goza de si mesmo’, mas um ‘si mesmo’ que supõe o Outro, ou seja, a ‘intromistura com a Alteridade’ (não há sujeito sem Outro, etc).

Os quatro elementos da Psicanálise (significante, sujeito, corpo e gozo) pertencem a um espaço abstrato, como efeito da condição significante de nossas estruturas.

Enfim, ‘No princípio é o Verbo’ – no princípio é a Linguagem – desmente a primazia originária de qualquer autoerotismo desarticulado do Outro.

(Pontuações realizadas a partir da leitura de ‘Otro Lacan’, de autoria de Alfredo Eidelsztein.)

(*) J. J. SCORZELLI. Psicanalista.

{A foto representa um esboço de autorretrato do pintor inglês LUCIEN FREUD [1922 – 2011].}

 

1. Clase del 11 de marzo de 1974. El sujeto es efecto del lenguaje, del Otro y del lazo social. El individualismo se combate con la noción de immixión de Otredad (No hay sujeto sin Otro), y con una teoría del sujeto que no arranque de la sustancia, ni de un ser que no sea de lenguaje.

2. Immixion de Otredad: La noción (o concepto) de immixion de Otredad (“Acerca de la estructura como mixtura de una Otredad, condición sine qua on de absolutamente cualquier sujeto”, J. Lacan, conferencia de Baltimore, 1966) donde habla de una entremezcla indiscernible entre sujeto y Otro o, no hay sujeto sin Otro, se ubica en esa dirección: antiindividualista, antiontológica (no hay seres más que de lenguaje: parlanteseres), y antinihilista.



EL DESEO NO ES EL QUIERO

“Se anuncia una ética, convertida al silencio, por la avenida no del espanto, sino del deseo” J. Lacan (1)

El deseo no es el quiero, pues puede ser justamente lo contrario. Allí juega la distinción entre el Yo quiero o el eso desea, ya que, eso desea en mí, sin que yo lo sepa. Dos fórmulas se desprenden de estas enunciaciones: Te quiero aunque no quieras o te deseo aunque no lo sepa. Un abismo las separa: en una se adivina el forzamiento, en la otra, el pañuelo hace causa de un deseo que se suscita, sin que se muestre la premura solicitante (de la posición sexuada que sea).

 

EL OBJETO DEL DESEO

“¿No será más bien, como me ha ocurrido decirlo, botella de Klein, sin adentro ni afuera? ¿O aun, sencillamente, por qué no, el toro?” J. Lacan (2)

El deseo así es en principio inconsciente: articulado pero no articulable, decía Lacan, pero interpretable su objeto: el objeto del deseo. Para ello es el toro la mejor superficie, una cámara de auto o un salvavida muestra su estructura al sumergirse en un espacio de tres dimensiones, ya que su origen es topológico, de dos dimensiones sin adentro ni afuera, en la que el agujero central se halla en continuidad con la periferia. Es allí donde las vueltas de la Demanda, que constituyen su directriz, evocan en su cierre (operado por el analista) un más allá donde el deseo puede donar su objeto. Así, se cumple el veredicto: el  deseo  está más allá de la Demanda (del Otro). El fantasma es su sostén, el fantasma está en el campo del Otro (J. Lacan. Seminario 10,  La angustia).

 

COMO OTRO, DESEO

“Of Structure as an Immixing of an Otherness Prerequisite to Any Subjet Whatever” J. Lacan (3)

El deseo como deseo del Otro, implica que deseo como Otro. Y Lacan pone de relieve que el sujeto solo es abordable desde el Otro, en Immixión de Otredad. La Immixión es mezcla indiscernible, donde los elementos mezclados son imposibles de separar, por ej.: la mezcla de agua con azúcar. Esta concepción rompe con todo individualismo, ya que el inconsciente de Lacan no está dentro de ningún individuo y sus límites no son los del cuerpo biológico, sino que habita en un espacio no 3D, sin adentro ni afuera, allí mismo donde podríamos situar el lenguaje en general. Es en este sentido que Lacan cuestiona la autoría, ¿quién es el autor?, poniendo como ejemplo las invenciones realizadas por dos o más científicos sobre el mismo tema, en el mismo momento histórico, sin conocerse entre sí (los alemanes August Ferdinand Möbius y Johann Benedict Listing conciben al mismo tiempo y de forma independiente la banda nombrada luego como de Möbius, en 1958). La dimensión del sujeto y del Otro no pertenecen al espacio euclidiano. Sujeto y Otro deben pensarse no como partículas sino más bien como ondas (teoría onda-partícula), interpenetrables.

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  1. Jacques Lacan. Libro 7: “La ética del psicoanálisis” (1969-60), Buenos Aires, Paidós, 1988.
  2. Jacques Lacan. Seminario de Caracas, Venezuela, 1980.
  3. Jacques Lacan. Conferencia de Baltimore (EEUU 1966).  “Acerca de la estructura como mixtura de una Otredad, condición sine qua non de absolutamente cualquier sujeto”. [Traducción de Leonel Sánchez Trapani en la Revista Acheronta].


Arte – Carlos Alonso – “Adam and Eve Expelled from Paradise” – Expresionismo – 1969



A PARTIR DEL VERBO (EL SIGNIFICANTE) Y LA RELACIÓN AL OTRO

“El dolor es siempre personal y siempre cultural. Está, por eso, siempre abierto a la variable influencia del significado” 1.

“La sola presencia de la primera función de onda en algún lugar del universo ejerce cierta influencia en cualquier otra función de onda” 2.

 

A PARTIR DE LA IDEA

Creo que Lacan aporta al psicoanálisis elementos abstractos decisivos no tomados en cuenta antes, reafirmando su inicio, no en el campo biológico (como las pulsiones freudianas o la pulsión de muerte cuantitativa en Melanie Klein), sino a partir del Verbo (del significante), y de la relación al Otro. Para ello fue necesario también su relación con la topología o la física teórica. ¿Por qué? Por el aporte de las superficies interpenetrables, sin exterior ni interior, que permiten ir más allá de cualquier teoría individualista que tenga como referencia al cuerpo como uno (con adentro y afuera, a la manera del huevo freudiano). Asimismo, su concepción teórica es a partir de la idea, del método hipotético deductivo, no del inductivismo, ni de la experiencia. La experiencia, en todo caso, responde de la teoría en la que se basa -su marco teórico-, lo que se llama una praxis. Es el experimentum mentis, es decir la experiencia mental, la que mejor corresponde al modelo de investigación en ciencias conjeturales (todas lo son, especialmente el psicoanálisis).

 

IMMIXION DE OTREDAD

Esto constituye todo un paso para pensar al sujeto a partir del Otro, en Immixion de Otredad, como Lacan postula en la conferencia de Baltimore, en 1966 (3). Las superficies topológicas abren el campo para concebir lo imposible, así como se piensa el imposible lógico-matemático: superficies bidimensionales como el cross-cap o la superficie de Klein (superficies cerradas de una sola cara y un solo borde, sin interior ni exterior) que no pueden sumergirse en el espacio 3D, o como el caso de las paralelas que no se cortan del 5to. postulado de Euclides, luego contradicho por Nikolái Lobachevsky en su geometría no euclidiana, inaugurante de una nueva topología, para pensar los imposibles en el campo de la ciencia.

 

EL SUJETO DE LACAN

El sujeto de Lacan (en mezcla inseparable con el Otro) es la clave para pensar estos problemas ya que se lo presenta como efecto del lenguaje; es insustancial, vacío y no tiene ser, está dividido entre significantes, no es el sujeto antropológico, ni el sujeto gramatical, ni el ciudadano, es el tema, el asunto (sujet, en francés), que se despliega entre hablanteseres (encarnaciones del lenguaje), allí donde Eso habla entre ellos. Esto es un verdadero cambio de paradigma dentro del psicoanálisis (o corte epistemológico, según se lea) que tal vez permita salir del individualismo (donde no importa quien lo dice, analista o analizante, sino que Eso habla entre ellos), del sustancialismo y del biologismo reinantes.

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1.”La cultura del dolor”, David. B. Morris. Santiago de Chile (1993). 2.”Antes del Big-Bang”, Martin Bojowald, Buenos Aires: Debates. (2010). 3.”Acerca de la estructura como mixtura de una Otredad, condición sine qua non de absolutamente cualquier sujeto“[“Of Structure as an Immixing of an Otherness Prerequisite to Any Subjet Whatever”] Traducción de Leonel Sánchez Trapani, en la Revista Acheronta.

Referencias: Jacques Lacan, Escritos 1 y 2, Editorial Siglo XXI. Alfredo Eidelsztein, “Otro Lacan”, “El origen del sujeto en psicoanálisis, del Big-Bang del lenguaje y del discurso”, “La topología en la clínica psicoanálisis”. Ed. Letra Viva.

—”El beso”—Luis De Bairos Moura-De la serie “Humaniquiestal”—Acrílico-1989—



29/01/2021

Da Eliminação Da ‘Centro’

A ‘ferida narcísica’ foi Kepler e não Copérnico, ou seja, retirar o ‘centro’: Lacan fura o ovo freudiano, convertendo-o em um toro (superfície topológica).

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Lacan dá um passo além ao tomar Kepler como aquele que descentra, pois isto é mais parecido com as consequências da ‘Outra-cena’ (freudiana) e à postulação do Eu (Ich/Je) como ‘Eu é um Outro’ (Je est un Autre).

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Kepler descentra, ou seja, rompe com o ‘centro’ (Terra ou Sol) e localiza a elipse (a qual questiona a forma esférica perfeita tradicional), estabelecendo dois polos, um deles vazio.

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Ora, ao transformar o ovo freudiano em um toro, Lacan o fura, colocando no centro o vazio.

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O interessante é que não se tratava de substituir um centro por outro, mas sim da eliminação do ‘centro’: por exemplo, no tocante à teorização de Lacan sobre o ‘sujeito’, trata-se de um sujeito descentrado, vazio, dividido (o sujeito não é o ‘eu’).

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(O tema da substituição do circular pelo elíptico é também interessante, porque a esfera era considerada a figura perfeita, ou seja, caem muitos mitos nesta substituição.)

/

Além disso, Lacan trabalhava as superfícies topológicas sem interior nem exterior, o que constitui outro desafio à crença no individualismo: a ‘intromistura de Alteridade’ (não há sujeito sem Outro) coloca em questão a tese individualista, posto que o ‘eu penso’ e o ‘eu falo’ estão sobredeterminados pelo ‘sou pensado (pelo Outro)’ e pelo ‘isso (o Outro) fala, pensa e goza’, questionando-se assim o ‘sujeito da ciência’ (cartesiano).

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Enfim, a importância de manter o ‘centro’ vazio é também clínica, mas os substancialismos comparecem para impedi-lo.

🌿

Tradução do original espanhol:

JOSÉ MARCUS DE CASTRO MATTOS

Psicanalista
Escritor
Poeta
Coordinador de:

ⱾEMINARIOS ⱣSICANALÍTICOS IACQUES ŁACAN

ⱾEMINARIOS ⱣSICANALÍTICOS YOÁN ₲UIMARANES ℟OSA

Miembro del Colegiado Director de: ĔSCUELA ⱣOPULAR DE ⱣSICANÁLISIS ɃRASILEÑA (ĔⱣⱣɃ)



24/01/2021

ESENCIALISMO Y PERONISMO [*]

“…, el universo olvida el valor exacto que tenía cualquiera de estas características con anterioridad al Big Bang.” M. Bojowald (1)

… lo que había [el ser] allí desaparece por no ser ya más que un significante” J. Lacan (2)

Un problema que ha de tratarse, previo a la significación ‘peronista’, o qué es o no ser peronista, es el esencialismo, la maldita idea de una esencia de las cosas, que deviene de una utilización ontologizante del verbo ser, que es, en tanto tal, un conector. Si no podemos desontologizar al peronismo (o lo que sea), caeremos en fundamentalismos ontológicos peligrosos, incluso tendientes hacia la sustancialización, bases de todo racismo, xenofobia, etnocentrismo, etc.

 

LA APROPIACIÓN ONTOLÓGICA

La apropiación ontológica trabaja con el ser de las cosas, con las esencias. Recordemos la diferencia entre Parménides (el ser es, el no ser no es) y Heráclito (ni entramos dos veces al mismo río, ni somos los mismos cada vez). El tema es retomado por aristotélicos (partir de los sentidos) y platónicos (partir de las ideas). La posición, la argumentación peronista (si no somos parmenídeos) parte de ideas, arranca de una idea. La idea no tiene exactamente propiedad privada, ella adviene, se produce en el campo del Otro (la cultura, el lenguaje, el contexto social). Por supuesto son expuestas por alguien o ‘alguienes’ (se da el caso de que la misma idea aparece en sujetos de muy distantes lugares o sin contacto entre sí), es lo que, de todos modos, llamamos un autor o autores. Las ideas, como en la ciencia, están sujetas a transformaciones, a cambios de paradigma (de la teoría de Newton a la de Einstein, luego Max Planck descubriendo la teoría cuántica de campos o, la teoría de cuerdas dependiente de la cuántica, anticipada por Theodor Kaluza). Eso cuestiona cualquier esencialismo.

 

SUJETO

Recordemos la definición lacaniana de Sujeto (no es individuo ni persona) como falta en ser, vacío, dividido entre significantes. El peronismo (o los peronismos), no están ajenos a estos cambios, de hecho tal vez el kirchnerismo podría asociarse a esta mutación (recordemos que Einstein rechaza la física cuántica, que era hija, por decirlo así, de la física relativista). El rechazo al cambio de paradigma, a la mutación, puede ser un gran retraso en el avance de las ideas (aunque no se sepa de antemano si sus consecuencias serán mejores o peores). Aferrarse a esencias no es lo mismo que asentarse en principios, en argumentos o hipótesis iniciales, ya que estas pueden ser cambiadas, modificadas. No hay esencia, ni ontología o sustancialismo que no amarre finalmente en la biopolítica, en la política de los cuerpos. Debemos, si se puede, partir de nuevas concepciones del pensamiento que no embraguen con biología alguna (para el campo de las ideas). Toda la ciencia (no aristotélica) trabaja en ese sentido. Esto permite salir de una concepción individualista y pensar al sujeto (del inconsciente) en Immixion de Otredad (mezcla indiscernible con el Otro). (3)

 

SIN ADENTRO NI AFUERA

Lacan utiliza una topología no euclidiana sin adentro ni afuera (sin exterior ni interior) para pensar esta cuestión del sujeto (a la manera de las superficies topológicas interpenetrables, que permiten ir más allá del ‘partes extra-partes’ cartesiano). Toda biología queda en otro plano, totalmente afectada por la estructura significante del lenguaje. Una política que supere el individualismo, el sustancialismo y la ontologización, daría un nuevo vuelo a las viejas concepciones esencialistas. En la física moderna por ejemplo, un elemento (electrón), puede leerse como onda o como partícula, en la onda los elementos se entremezclan, no tienen masa y se despliegan en el espacio, mientras que las partículas o corpúsculos ocupan un lugar en el espacio y poseen masa (‘dualidad onda-partícula’), según la posición que elija el experimentador.  La teoría del sujeto de Lacan también comparte esta dualidad: el sujeto como onda, sin masa, en immixión o como partícula, encarnado, lo que llamamos ‘hablanteser’ (seres creados por el lenguaje). Hay una tendencia actual (de hecho, es la que triunfa) hacia el biologismo, o como decía Foucault, la biopolítica, el sustancialismo y la ontologización que se desprende de estas posturas aun aristotélicas y medievales. (4)

 

Asunción, enero, 2021.

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*Escrito a propósito del texto de Jorge Alemán “Peronismo”, en su muro. Véase también https://lateclaenerevista.com/el-mas-peronista-de-todos-los-peronistas-por-jorge-aleman/?fbclid=IwAR0XLtDW5Xay8WzXKQCNiNiPz6eM3KefjCBTIeHoEReF3dKXkqYcynubvGY

Ref., Lacan, J. (1984). El Seminario. Libro 2.  Libro 17 / Paidós. / Posición del inconsciente, J. Lacan, 1960/64. Escritos/ El origen del sujeto en psicoanálisis, del Big Bang del lenguaje y el discurso, A. Eidelsztein, Letra Viva/ Otro Lacan, A. Eidelsztein, Letra Viva. / Conferencia de Baltimore, J. Lacan, dictada en Baltimore (EEUU), en ocasión del Simposio Internacional del Centro de Humanidades John Hopkins, el 21 de octubre de 1966.

  1. Martin Bojowald. M. (2010). Antes del Big Bang.
  2. Jacques Lacan, Posición del inconsciente.
  3. Immixión de Otredad: Lacan titula su conferencia (conocida como la conferencia de Baltimore), dictada en Baltimore (EEUU), en ocasión del Simposio Internacional del Centro de Humanidades John Hopkins, el 21 de octubre de 1966, como  “Of Structure as an Immixing of an Otherness Prerequisite to Any Subject Whatever”. [“Acerca de la estructura como mixtura de una Otredad, condición sine que nonde absolutamente cualquier sujeto”.La traducción realizada directamente del inglés, por Leonel Sánchez Trapani en la Revista Acheronta N° 13 de Julio del 2001]. La immixión es una mezcla que no admite la separación de sus componentes como por ejemplo cuando mezclamos el café con el azúcar, o hacemos salsa golf con mayonesa y kétchup, los elementos que la pudieron componer inicialmente luego se hacen indistinguibles. [en inglés, las escrituras  immixing o inmixing son igualmente válidas]. De ‘Immixion de Otredad’, conferencia personal dictada en APOLa Bogotá, 21 de agosto, 2020. Extractos.

Nota: Sujeto y hablanteser: El sujeto de Lacan se diferencia del sujeto antropológico, es efecto del significante, dividido entre ellos, no es sustancial ni ontológico. Lo caracteriza su falta en ser. Es la suposición con la que se trabaja con respecto al inconsciente (sujeto del inconsciente). El hablanteser sí es uno, pero incluye la relación al Otro, en este sentido no es Individual.

 

  1. En este trabajo (que antecede un desarrollo por venir) se toma en cuenta la hipótesis de Alfredo EIdelsztein sobre el Big Bang del lenguaje, el Otro y el lazo social como anterioridad lógica a cualquier naturalismo, biologismo o teoría individualista del sujeto.

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NUESTRA VIDA SIGNIFICANTE [*]

“El hombre está capturado por la imagen de su cuerpo” (1)

Según nuestra lectura es necesario cuestionar la concepción individualista de la constitución del sujeto. Nuestra posición es que no hay sujeto sin Otro, sin lenguaje y sin lazo social. Vale decir, no hay una sustancia que evoluciona en diferentes estadios madurativos que da como resultado un sujeto humano hablante. El sujeto es efecto del lenguaje y se constituye por los mecanismos de la alienación y la separación [En nuevas notas trataremos sobre estas operaciones lógicas en el advenimiento del sujeto] (2)

EL MALESTAR EN LA CULTURA

¿Qué quiere decir todo esto? Quiere decir que concebir un sujeto sustancial que evoluciona y va aprendiendo el lenguaje y la cultura que va a habitar, es una concepción evolucionista (en este sentido, la posición de Lacan es creacionista, creación ex -nihilo, en el principio es el Verbo, en nuestro caso: en el principio es el significante), que invierte los procesos y tiene como consecuencia la elaboración de un sujeto individual, recortado de la biología, similar a la que creemos encontrar en los llamados animales. El malestar en la cultura estudiado por Freud mantiene vivo este punto de vista, ya que supone un sujeto pulsional originario, que se enfrenta a una cultura que intenta dominar esas ‘pulsiones’ para domesticarlas y socializarlas, por lo tanto habrá malestar en el sujeto por tener que renunciar a ese goce de origen, y esto gracias a la función del padre, que impondrá la ley bajo la forma de prohibir el incesto y el concomitante goce masturbatorio. Con Lacan tenemos una revisión de todo este asunto, incluso un rechazo de esta lectura, ya que elimina este supuesto antagonismo, sujeto-cultura, poniendo al Otro de entrada, al sujeto como efecto del lenguaje y a la cultura como incluida dentro de sus leyes (del lenguaje), es decir, no hay en Lacan un sujeto previo a la acción del lenguaje, no hay baño de lenguaje sobre un sujeto que está ya allí esperándolo, solo hay sujeto efecto del lenguaje, y no hay realidad prediscursiva.

EL ENGAÑO

Son muchos los casos en que el sujeto se siente mal con su cuerpo, con eso que ‘ve’ en el espejo. Se puede sentir gordo, feo, flaco o incluso hermoso y sin fallas. Muchas depresiones tienen su aparente origen en lo que se ve allí, en ese espejo que parece reflejar sin cuestionamientos lo que vemos. Esta concepción individualista no tiene en cuenta lo que vinimos desplegando en los párrafos anteriores, habría allí que advertirle al sujeto del ‘engaño’, de un engaño fundamental, que lo que allí ve no necesariamente es puro, directo y objetivo, sino que hay Otra escena, la escena que condiciona esa mirada, los significantes y los ideales que la sostienen, los ideales del Otro (Ideal del yo, en Freud) en el centro mismo de su advenimiento. Es necesario reenviar el engaño imaginario, constitutivo  de lo que podríamos llamar nuestra ‘estructura’ (que en Lacan reemplaza al ‘aparato psíquico’ freudiano, que se encuentra en el ‘interior’ del individuo, por una concepción topológica sin adentro ni afuera, y con un sujeto bidimensional), hacia esa Otra escena, en la que puede hallarse el secreto, la significación de lo que toma forma en lo que parece que vemos con tanta nitidez y seguridad.

EL SUJETO DEL SIGNIFICANTE

He mezclado en mis dichos dos concepciones de la subjetividad que deben discriminarse: el sujeto como efecto del lenguaje, el sujeto del inconsciente, el sujeto lacaniano, dividido entre significantes, que no tiene posibilidad alguna de unidad, salvo a la que se tiende cuando el ideal es erigido para rechazar tal división y emerger como emblema de hierro, como vemos por ejemplo en los fundamentalismos religiosos y/o políticos de ciertas características. Por otra parte, está lo que designamos sujeto coloquialmente (este o aquel sujeto, como individuos) que lo podemos asimilar al denominado ‘hablanteser’ de Lacan, queriendo decir que no hay ser sino del habla, no hay ser sustancial, sino sustancia de lenguaje o materialismo de la palabra (móterialisme, al decir de Lacan). De todas formas en uno u otro caso, en una u otra manera de hablar del sujeto, ‘no hay sujeto sin Otro’.

EL OTRO

Esto extrae a nuestro sujeto de toda biología, ella como tal quedará perdida, olvidada y la marca del significante atravesará cualquier concepción de la realidad que hagamos, pues todo será leído, teorizado, elaborado, desde la concepción lenguajera que tengamos de las cosas, y en última instancia, en nuestra realidad ‘humana’, las cosas serán creaciones del significante. Esto para el psicoanálisis es esencial, pues trabajamos allí donde el padecimiento, el dolor subjetivo, implican al Otro, en sus dos dimensiones también, el Otro como estructura del lenguaje, con sus leyes e incompletud constitutiva, y el Otro como encarnación de esa estructura, como lo es por ejemplo la madre (o cualquier otro equivalente para el niño, aquel que se postula como transmisor de una lengua, de una cultura, etc). Es en el lazo con este Otro donde se engendran las respuestas, las maniobras, las determinaciones más significativas con respecto al deseo y a la demanda que allí se expresan, se dibujan y se constituyen como férreos nudos fantasmáticos en la vida del sujeto. Nuestra vida significante.



NUESTRA VIDA SIGNIFICANTE [*]

“El hombre está capturado por la imagen de su cuerpo” (1)

Según nuestra lectura es necesario cuestionar la concepción individualista de la constitución del sujeto. Nuestra posición es que no hay sujeto sin Otro, sin lenguaje y sin lazo social. Vale decir, no hay una sustancia que evoluciona en diferentes estadios madurativos que da como resultado un sujeto humano hablante. El sujeto es efecto del lenguaje y se constituye por los mecanismos de la alienación y la separación [En nuevas notas trataremos sobre estas operaciones lógicas en el advenimiento del sujeto] (2)

EL MALESTAR EN LA CULTURA

¿Qué quiere decir todo esto? Quiere decir que concebir un sujeto sustancial que evoluciona y va aprendiendo el lenguaje y la cultura que va a habitar, es una concepción evolucionista (en este sentido, la posición de Lacan es creacionista, creación ex -nihilo, en el principio es el Verbo, en nuestro caso: en el principio es el significante), que invierte los procesos y tiene como consecuencia la elaboración de un sujeto individual, recortado de la biología, similar a la que creemos encontrar en los llamados animales. El malestar en la cultura estudiado por Freud mantiene vivo este punto de vista, ya que supone un sujeto pulsional originario, que se enfrenta a una cultura que intenta dominar esas ‘pulsiones’ para domesticarlas y socializarlas, por lo tanto habrá malestar en el sujeto por tener que renunciar a ese goce de origen, y esto gracias a la función del padre, que impondrá la ley bajo la forma de prohibir el incesto y el concomitante goce masturbatorio. Con Lacan tenemos una revisión de todo este asunto, incluso un rechazo de esta lectura, ya que elimina este supuesto antagonismo, sujeto-cultura, poniendo al Otro de entrada, al sujeto como efecto del lenguaje y a la cultura como incluida dentro de sus leyes (del lenguaje), es decir, no hay en Lacan un sujeto previo a la acción del lenguaje, no hay baño de lenguaje sobre un sujeto que está ya allí esperándolo, solo hay sujeto efecto del lenguaje, y no hay realidad prediscursiva.

EL ENGAÑO

Son muchos los casos en que el sujeto se siente mal con su cuerpo, con eso que ‘ve’ en el espejo. Se puede sentir gordo, feo, flaco o incluso hermoso y sin fallas. Muchas depresiones tienen su aparente origen en lo que se ve allí, en ese espejo que parece reflejar sin cuestionamientos lo que vemos. Esta concepción individualista no tiene en cuenta lo que vinimos desplegando en los párrafos anteriores, habría allí que advertirle al sujeto del ‘engaño’, de un engaño fundamental, que lo que allí ve no necesariamente es puro, directo y objetivo, sino que hay Otra escena, la escena que condiciona esa mirada, los significantes y los ideales que la sostienen, los ideales del Otro (Ideal del yo, en Freud) en el centro mismo de su advenimiento. Es necesario reenviar el engaño imaginario, constitutivo  de lo que podríamos llamar nuestra ‘estructura’ (que en Lacan reemplaza al ‘aparato psíquico’ freudiano, que se encuentra en el ‘interior’ del individuo, por una concepción topológica sin adentro ni afuera, y con un sujeto bidimensional), hacia esa Otra escena, en la que puede hallarse el secreto, la significación de lo que toma forma en lo que parece que vemos con tanta nitidez y seguridad.

EL SUJETO DEL SIGNIFICANTE

He mezclado en mis dichos dos concepciones de la subjetividad que deben discriminarse: el sujeto como efecto del lenguaje, el sujeto del inconsciente, el sujeto lacaniano, dividido entre significantes, que no tiene posibilidad alguna de unidad, salvo a la que se tiende cuando el ideal es erigido para rechazar tal división y emerger como emblema de hierro, como vemos por ejemplo en los fundamentalismos religiosos y/o políticos de ciertas características. Por otra parte, está lo que designamos sujeto coloquialmente (este o aquel sujeto, como individuos) que lo podemos asimilar al denominado ‘hablanteser’ de Lacan, queriendo decir que no hay ser sino del habla, no hay ser sustancial, sino sustancia de lenguaje o materialismo de la palabra (móterialisme, al decir de Lacan). De todas formas en uno u otro caso, en una u otra manera de hablar del sujeto, ‘no hay sujeto sin Otro’.

EL OTRO

Esto extrae a nuestro sujeto de toda biología, ella como tal quedará perdida, olvidada y la marca del significante atravesará cualquier concepción de la realidad que hagamos, pues todo será leído, teorizado, elaborado, desde la concepción lenguajera que tengamos de las cosas, y en última instancia, en nuestra realidad ‘humana’, las cosas serán creaciones del significante. Esto para el psicoanálisis es esencial, pues trabajamos allí donde el padecimiento, el dolor subjetivo, implican al Otro, en sus dos dimensiones también, el Otro como estructura del lenguaje, con sus leyes e incompletud constitutiva, y el Otro como encarnación de esa estructura, como lo es por ejemplo la madre (o cualquier otro equivalente para el niño, aquel que se postula como transmisor de una lengua, de una cultura, etc). Es en el lazo con este Otro donde se engendran las respuestas, las maniobras, las determinaciones más significativas con respecto al deseo y a la demanda que allí se expresan, se dibujan y se constituyen como férreos nudos fantasmáticos en la vida del sujeto. Nuestra vida significante.

 

*Nuestro trabajo se inscribe en las coordenadas de otro al que remitimos “Otro Lacan”, de Alfredo Eidelsztein.

1.Lacan, J. “Conferencia en Ginebra sobre el síntoma”. En: ‘intervenciones y textos,  2’. p. 188.

2.Puede leerse para este tema “Los conceptos de alienación y separación de Jacques Lacan”, A. Eidelsztein (Apertura-Sociedad Psicoanalítica de Buenos Aires. Argentina).



Biografía

Lic. Juan José Scorzelli

Psicoanalista

Miembro de APOLa Internacional (Apertura para Otro Lacan)

Fundador de la Asociación de Psicoanálisis S. Freud en Paraguay.

Ex Adherente de la Escuela de Orientación Lacaniana de Argentina (EOL).

Coordinador de Grupos de Estudio sobre psicoanálisis en Buenos Aires y en Asunción del Paraguay.

juan.j.scorzelli@gmail.com

https://www.facebook.com/Lacanos-Asunci%C3%B3n-106351344447063

Interlitq’s Californian Poets Interview Series: Marjorie R. Becker, Poet, Author, and Scholar interviewed by David Garyan


Marjorie R. Becker

November 14th, 2023

Interlitq’s Californian Poets Interview Series:

Marjorie R. Becker, Poet, Translator, Editor, Journalist

interviewed by David Garyan

Marjorie R. Becker’s poems appear in Interlitq’s California Poets Feature



DG: Let’s start from the very beginning. You learned Spanish in childhood, a language that would come to define your career as much, if not more so, than English. How did the language become a part of your life, or rather how did you discover the language?

MB: There are three components to this question: Because my Yale doctorate is in Latin American history, I know Spanish, French, Portuguese, and because of my work as a nutritionist for the Paraguayan Ministry of Agriculture and the Peace Corps, I learned the Paraguayan mestiza/o and indigenous tongue, Guarani. Because of my faith and my life with my ex., I know Yiddish and some Hebrew.

Spanish, though, has been my “ticket to ride,” as I wrote in my multi-genre book about the Mexican dancers I discovered in dialogue with Octavio Paz. Spanish came into my life in Macon, Georgia, my hometown, when a remarkable Puerto Rican woman moved there and told the board of education she would develop Spanish classes in three of the public schools. I was fortunate enough to attend one of those schools, and thus experienced immersion classes in Spanish from third grade throughout high school. In college, I studied in Spain when it was still under Franco’s dictatorial rule. It was truly in Paraguay, however, where I emerged as bi-lingual in Spanish and English.

DG: Your connection to the Spanish language didn’t stop there. You later traveled to Spain to study at the Universidad de Madrid, and then subsequently returned to the New World—specifically to Paraguay—to serve in the Peace Corps. How did these experiences shape your artistic development?

MB: As an undergraduate, I studied creative writing (poetry and fiction) from the late Reynolds Price and the late Helen Bevington. After graduating, one of my mentors-to-be noticed my impassioned interest in helping others, so I developed what he referred to as a “ten year plan.” Part of this plan was to serve in the Peace Corps. Upon receiving that job, I took 100 books and a typewriter with me. There, in the three rented huts in which I lived (there was limited rental property in Paraugya, and women—like me—were brutally punished for living alone) I continued writing a novel. That novel, focusing on a beloved woman I knew who killed herself, later re-emerged in my daily poetry compositions and is part of my Glass Piano/Piano Glass collection.

More generally, working with the Peace Corps (and much of my subsequently teaching,) meant serving others, in the “Nuestra America” (Mariategui) sense—more specifically the hungry and poor. During those years, I received, as we all did, much time to travel. I took trips to Argentina, Brazil, Peru, and Bolivia as well as many trips through Paraguay. I should add that these journeys, and certainly the amazing people I met, re-created the world I had known, repopulated it as well as revealing much about lush Latin American landscapes.

DG: You culminated your education with a PhD in Latin American history with studies at Duke and Yale, focusing on Mexico’s 1910 revolution. Can you talk more about this experience, along with the impact that this revolution went on to have on a country like Mexico.

MB: After the Peace Corps, I returned to journalism, as I had been a paid intern journalist throughout college summers. I adored working for the Macon (Geogia) News because I found my fellow journalists quite amazing and because my job as a reporter enabled me to devise a series of interviews and stories about race relations in the Deep South, a long concern of mine. By night, though, I wrote poetry and stories.

I was invited to study US history (of the South) by my college mentor. My plan was to write a book about radical southern women. However, once I took the first of my classes in Latin American history with a professor who also had served in the Peace Corps, things changed. That professor noticed my fascination with and concern for Latin America. He thus invited me to become a Latin American historian. Upon agreeing, I learned that I needed to have a specific country of focus.

The reason I chose Mexico and its revolution of 1910 was because my family had participated in an international program, and during this period we received Mexican visitors. I found the individuals remarkable. On their last night with us, they asked my family if we owned a record player. We did. Playing records and dancing, I felt that nothing could be better. (I adore music and dance as much of my research and writings suggest.) Further, as an undergraduate, I had discovered Octavio Paz’s gorgeous and complicated poem “Sun Stone,” which I found intriguing. Finally, though I knew little about it, the fact that Mexico had one of the world’s initial twentieth century revolutions intrigued the progressive I was.

I spent much time living in Mexico, where I conducted original oral historical research and also extensive research into an array of documents at multiple archives, some of which I discovered myself. I was always seeking historical worlds populated by females and males. I also was seeking grass roots democratic movements. While I (especially with my research on my dancers and Paz) discovered the former—the latter was more problematic.

My day-to-day experiences living in Mexico and conducting archival research were challenging, as all this involved seeking out and encountering arrays of documents that told me little about what I sought. But I adore oral history, and that aspect of the research—based on getting to know strangers, seeking their trust—was enthralling. Had I not been repeatedly sexually assaulted in Mexico, my life would have been very different.

DG: A powerful inspiration for you throughout the years has been Frida Kahlo. When did you first discover her work and has, if at all, your opinion changed of it?

The most compelling historical females from my experience as a scholar of Mexico are, in fact, the group of dancers I came across in my research. They entered a Catholic church in 1937 demanding female purity and abnegation, but instead, went on to devise a transformative dance. Such intriguing accounts are the reason why most of my work focuses on the unsung and the poor, particularly females who are unknown.

Nonetheless, Kahlo and Rivera’s defense of Judaism in an often anti-Semitic world struck me as courageous, and, of course, I always felt such sorrow regarding her near lifelong pain.

DG: Let’s continue our discussion about influential Mexican women. In December 2022, you released Dancing on the Sun Stone: Mexican Women and the Gendered Politics of Octavio Paz. It’s a transdisciplinary work of history and literature that looks at Mexican history through the lens of Michoacán females. Can you talk a bit about the writing process, along with the rewards and challenges you came across crafting this particular project?

DB: Thank you for asking about my dancer/Paz project. I was invited to develop a book based on my original approaches to historical writing, many of which have emerged in the journal Rethinking History. One of my remarkable Yale mentors, Florencia Mallon, was a big proponent of writing from one’s subconscious and she suggested that such a method might best fit my own creative approach. In addition, I was enthralled by the dancers I had discovered. Furthermore, I had been teaching and researching Octavio Paz work for many years. All of these factors together coalesced to make me realize that the historical/poetic conversations between Paz, the dancers, and gender might be an intriguing project—conceived through the framework of what I went on to call “gendered time.”

As was also true regarding Setting the Virgin on Fire, I had been trained (through ad-hominem macho attacks) to realize that being creative, female, Jewish and international, were in fact drawbacks in the academy, rather than assets. However, I am also heavily invested in serving others; I felt and still feel the importance of seeking out individuals—more specifically acquainting myself with the ways females (and also males) have experienced the world. It was thus important for me to account for female cultural perspectives because Mexican historiography (notwithstanding recent work focusing on girls and women) has largely been written by men, and/or from a male perspective—the language itself reflects. I thus recognized that the project possessed some challenges.

The work, suffice it to say, was highly intense; I conducted new research into Paz’ poetics, along with the poetics of those he knew. I also returned to my extensive research on the dancers, their pre and post revolutionary worlds. I asked how these worlds and their respective people (who had never met one another in life) experienced gendered time. The research was also intense for other reasons: Mistreatment of others affects me as a person and writer. The hope, however, of revealing worlds that had not previously been revealed, along with the support of my remarkable mentors, including Josh Goldstein, Gil Joseph, Florencia Mallon, David. St. John, Steve Stern, as well as my fellow poets Brenda Yates and Jan Wesley, meant the world to me.

DG: Let’s return to western Mexico and talk about another fascinating work, Setting the Virgin on Fire, which analyzes contemporary Mexican politics from the perspective of Michoacán peasants, who in your view, were an instrumental part in driving the policy of Lázaro Cárdenas, one of the most popular Mexican presidents. Have the conditions of the indigenous population been improving in recent times, or is there some backsliding in this respect?

MB: I was attempting to speak to the relationships between peasants (Mexico’s majority until into the twentieth century) and state, how each affected the other, and I was seeking to write a book sensitive to the multiple groups in Michoacan—females and males, wealthy, landowners, impoverished landowners, those without land, the religious and secular. I am a historical empath and I attempted to reveal the complexity of all the individuals about whom I researched and wrote.

The Michoacan majority was mestiza/o, rather than indigenous. In a number of ways, what Cardenas and his followers did was at once progressive, at least with respect to the impoverished people worthy of attention—at the same time all this was highly problematic in terms of the the land reform that actually emerged. I believe Cardenas did not want to harm Mexico’s poor, despite his own deep anti-clerical instincts in a place as Catholic as Michoacan, yet the land reform did nevertheless go on to do exactly that.

Most crucial, however, was my surprising discovery of the Michoacan dancers, the same courageous people about whom I had written in Virgin, along with many articles, and again in Dancing on the Sun Stone. Though feminism remained “a dream some of us had” at that time in Mexico, the dancing women and their courage illuminated ways toward a more benevolent future.

DG: Your most recent collection The Macon Sex School (2020) harkens back to your birthplace of Macon, Georgia. It’s a collection full of visceral detail—yet, it’s much more than that, because the core of the book is really about feminine liberation. Can you talk a bit about the book, along with the title? When did you start writing it and was the title a nod to the long way you’ve traveled to get to this point in your career?

MB: I have written poetry daily for decades and as is the case with my historical writing, I write poems from my subconscious. However, the “rationale” behind the images, stories, songs, hymns that emerge tend to be poetic and mysterious rather than rational and science-driven (with apologies to poetic scientists out there). The Macon I grew up in was highly racist, sexist, anti-Semitic. The public schools were segregated by race and by gender. It was the Jim Crow south.

As has been true in many parts of the world, females were trained to be silent, submissive, to kowtow to males, to hide their artistry, their intellects, their beings. These are some of the reasons I left Macon and some of the reasons that I became a feminist.

Having said all this, I think I may have learned something about observation regarding female grandeur in Macon. In what sense? Mysteriously, after my beloved father died, my poems—previously narrative, almost journalistic—emerged as songs, as hymns. Thus, The Macon Sex School does emerge, I feel, as a series of praise songs, of work songs, of harmonies extolling worlds in which females, their intimacies, their intricacies, their vast tenderness, alters a world populated by multiple genders, ethnicities, races, and inclinations.

DG: Another interesting area of your studies is the invention of the so-called “Indian,” specifically by the white population. As David Francis, the Canadian historian wrote: “The Indian began as a White man’s mistake, and became a White man’s fantasy. Through the prism of White hopes, fears and prejudices, indigenous Americans would be seen to have lost contact with reality and to have become ‘Indians’: that is, anything non-Natives wanted them to be.” Quite fascinating. Can you talk about your own thoughts on the matter and what your research has uncovered about this?

MB: I think most Latin Americanists—all of whom were compelled to choose between focusing on either the colonial or the modern Latin American worlds, while learning much about their second choice—know that the notion of the “Indian” is a European invention imposed on the Americas. Still, my central focus is modern Latin America, and the remarkable training I received enabled me to devise an array of courses focusing on Colonial Latin American history—precisely at a time when USC had virtually no other Latin Americanists. In my view, the notion that there ever existed some unique, untouched, different-from-all-other-humanity peoples is racist. What I learned from extensive reading and research involves the ways in which historical relationships between Indigenous peoples and Europeans have transformed the world. Due to the combination of European arrogance, ignorance, and indigenous people’s internal disagreements, however, the former emerged “victorious.” As we know, the subsequent consequences on indigenous people ranged from astronomical death tolls (particularly in MesoAmerica though not confined there) widespread illness, and immiseration, but not the complete undoing of indigenous worlds, cultures, and their respective people. The remarkable research developed by the Lockhart school has shown this.

DG: Apart from Spanish, you’re also well-versed in Guarani, a language mostly spoken in Paraguay, but also in places like Bolivia, Argentina, and Brazil, among others. What are some intriguing pieces of literature you’ve come across in the language?

MB: I learned Guarani in order to create female nutrition clubs that I traveled to from my village. In those places, I taught nutrition, first aid, gardening, and, at the request of the women, also embroidery. Though my Spanish was quite strong, all Paraguayans spoke Guarani while only few knew Spanish. I learned Guarani to communicate with the people I was trying to teach.

DG: What are you reading or working on these days?

MB: I am writing a memoir about my vast travels, about those populated and intense geographies, and most particularly, about the music I encountered throughout the Americas. I am one of those people who reads as easily as she breathes; I am in two poetry groups: One that I’ve frequented for many decades—the other more recent. I read my fellow poets’ work, and continue my obsessions with Lorca, with Adrienne Rich, with the work of my mentors David St. John and my teacher Dorothy Barresi, along with the remarkable work of Philip Levine and Carolyn Forche (and many others.)



Author Bio:

Marjorie R. Becker is a native of Macon, Georgia who learned Spanish as a child. She studied in Spain, served in the Peace Corps in rural Paraguay, and holds a Yale doctorate in Latin American cultural history. An associate professor of History and English at USC, she is the author of the poetry collections Body Bach (2005), Glass Piano/Piano Glass (2010) and The Macon Sex School: Poems of Tenderness and Resistance, all from Tebot Bach. She is also the author of the historical monograph, Setting the Virgin on Fire: Lázaro Cárdenas, Michoacán Peasants and the Redemption of the Mexican Revolution (UC Press, 1996,) and the multi-genre Dancing on the Sun Stone: Mexican Women and the Gendered Politics of Octavio Paz, (University of New Mexico, 2022.) She has received an array of honors and awards, including a Faculty Fulbright Research Fellowship for Mexico, a nomination for a Pushcart Award, a Mellon Mentoring Award, and awards from the AAUW, the NEH, and the ACLS.

Interlitq’s Californian Poets Interview Series: Paul Lieber, Poet, Actor, Radio Show Host, interviewed by David Garyan

Paul Lieber

November 8th, 2023

Interlitq’s Californian Poets Interview Series:

Paul Lieber, Poet, Actor, Radio Show Host

interviewed by David Garyan

 

Paul Lieber’s poems appear in Interlitq’s California Poets Feature



DG: You’ve acted on and off Broadway, and also done films. What are the challenges and rewards of each artform, and which do you prefer?

PL: I am hesitant to call them separate art forms because from an acting point of view there is more in common—or shall I say they are the same in their essentials. What are the essentials? The circumstances in which characters find themselves. That does not change, be it the stage or film or TV. If you are grieving the loss of a loved one, it is fundamentally the same on stage or film. The adjustment is technical. “Grieve louder on stage!”

My preference is for the part not the medium. A challenging, intriguing character will be attractive to me on stage or in film. I love both.

DG: As an actor, do you approach your poems, first, from the perspective of how they might be performed, or do the textual elements retain primacy?

PL: The audience is not my focus in either poetry or stage. My focus is where the poem or character comes from. What is their essence? What inspired it, what compelled me to write: an idea, an image, a place, a hurt, an event, etc. My hope is the reader/audience will relate to it. I have to say that the response of the audience when performing on stage can invigorate the performance.

DG: During your days on Broadway, you had the fortune of meeting Tennessee Williams. What was the meeting like?

PL: I wrote a poem about that. It more or less speaks for itself. However, I was excited. As an actor, he was THE AMERICAN PLAYWRIGHT. He was in the stratosphere, combining poetry, plot, and vivid, complex moving characters. His probing into the shadows of human nature, along with human pettiness, separated him from the rest. His writing was sublime. When he asked me to kiss him, I didn’t think anything of it. It was part of the honor of meeting him. The kiss was a token of respect, maybe reverence.

A REQUEST

Photo, p.158 Tennessee Williams
at the American Academy, May 23, 1969

Tennessee Williams looks to his left;
our eyes shift to the right.
The gaze of a skeptic.
Is he glancing at Ruth Stephen or beyond?
His tie swerves. Uneven creases on his forehead,
his left cheek in shadow.
It’s the side of the cheek
I kissed…oh, no,
it was the left side of the neck.
When I told him I acted in his plays,
he asked, “Where, in class?”
I said yes and then Tennessee
asked, “Why the hair?” My friend Wally
explained: “Paul is in the play Lenny.”
Tennessee turned his head slightly,
said, ”Kiss me,”
pointing to the spot;
I aimed my lips
for Laura,
for Tom,
for Blanche…her wounds,
for Amanda;
I planted the kiss for Stanley,
for Brick and that click
he welcomed when he drank.
I kissed him for the Bronx I deserted
but like St. Louis for Tom
we were both drawn back.
I kissed him because he asked me.
I kissed him for a play
he hadn’t written yet.

DG: You’re the executive producer and host of “Why Poetry?” a radio program on KPFK 90.7 FM Los Angeles. The tagline is simple: “Where poets read their work and talk about their lives. It’s an attempt to demystify poetry and then mystify it again.” How has hosting the show and listening to poems changed the way you see poetry, and what are some of your favorite moments?

PL: My show “Why Poetry?” didn’t change the way I viewed poetry. Rather it gave me the chance to celebrate the lives and work of the poets. Poets don’t get, as you know, any financial remuneration and in many cases even recognition. As Philip Levine said to me, “It’s not my care that people don’t read poetry, it’s just my job to write it. Maybe it’s a calling.” That is not an exact quote. I loved his writing and would call Philip over a period of a year to get him on the show. On the phone we talked mostly about basketball. I was aware he didn’t want to talk academics—not that I was capable of that. I picked him up at his hotel and drove him to the studio. I remember every moment.

I asked every poet to give their definition of poetry.

Amy Gerstler paraphrased Emerson and I will paraphrase her. It goes something like every word was poetic at its inception: the energy, the sound—it all captured the object or feeling, or approximated it. So, in effect, we live in a museum or archaeological remnants of language, each word having been poetic.

I was excited about having several of the poets on the show. I was a fan. At times I couldn’t believe they were in front of me reading their work. These were poems I was familiar with.

DG: You’ve recently become interested in photography. By looking at photos and writing poems about them, you’ve been able, in your own words, to reclaim your history. This is a fascinating proposition because authors like Dickinson and Whitman were very suspicious of photos alone—in their view, pictures didn’t preserve anything. Rather, they erased the subject by replacing it with the photograph. How did you ultimately select which photos to write about it? Was it a systematic approach or more spontaneous?

PL: I like what you said about Dickinson and Whitman in relationship to photography. I might say the same thing about a poem referring to an experience. In a way it brackets it for me, as if I defined it, milked it, spelled it out, edited it, and there it is—frozen, in part, like a photo. It becomes a stretch to redefine the experience, to create a different narrative or meaning. “I have said it; this is the experience, lock, stock and barrel.”

For me looking at that particular book and using the photos as a prompt was spontaneous. I wrote one and it caught fire. Perhaps that’s an overstatement, but it did ignite both memory and imagination. My book, Slow Return, will be published in a few months by What Books Press. All the poems in the book have been inspired by the photos in “Anarchy, Protest & Rebellion.”

I have always been a fan of photography, from Weston, Arbus, Bresson, Adams, Stieglitz, etc.

DG: Actors can write consistently great poems, but with perhaps the exception of Shakespeare, poets make terrible actors. What role does poetry play for you? Is it about honesty—an act of confession? Or is it about representation—an honest confession about the external world?

PL: Someone once asked me how I define poetry and my answer was, “it is the most objective account of the subjective.” So what do I mean? Words can cover only so much ground in depicting our experience, perception, feeling, and even narrative about the world. Poetry attempts to go beyond the literal to make an attempt at depicting that approximation. Poetry measures with a creative accuracy that ordinary language doesn’t. And I guess this is what I try to do. Those photos stir something in me and the poem is an attempt to approximate that subjective experience.

DG: Los Angeles is a sprawling city, and you’ve been based there for a long time. Where are some of your favorite places to read, or literary places in general?

PL: Beyond Baroque has to be my favorite. I started going there probably 30 years ago when Bob Flanagan was the facilitator. This was after Tom Waits and Jim Morrison went but those iconic vibes were present. It was not an easy workshop. Members responded honestly to your work and some with an edge or explicit dissatisfaction. But most of the writing improved. I eventually became a facilitator of the workshop.

Midnight Special, a bookstore In Santa Monica, also had an open poetry workshop that was wonderful.  Many of the poets I met there 30 years ago still meet in a salon once a month.

I am a grateful member.

Anyone was welcome to both Beyond Baroque and Midnight Special. It asked for a modest donation. This public aspect to both workshops was and is remarkable.

DG: When other poems are dense, opaque, and often indecipherably mechanic, yours are expansive, clear, and, welcomingly human. Can you elaborate a bit on your influences?

PL: Poets who have influenced me are: Garcia Lorca, Philip Levine, C. K. Williams, Jimmy Santiago Baca, Wisława Szymborska, B.H. Fairchild, Gregory Corso, and many others. The greatest influence on my aesthetics was my acting mentor, Mira Rostova. She believed, like so many others, that “less is more.”  She was Montgomery Clift’s teacher, and he perhaps represents her work more than any other student of hers. His work is clear minimal and to the point. No self-indulgence. It all comes from the meaning of the script. I favor that in my writing and reading of poetry. I would often bring poems by other poets to read in class. Working on Strindberg, Williams, Shakespeare, and other playwrights enhanced my appreciation of poetry.

DG: What are you reading or working on at the moment?

PG: Presently I am finalizing my draft of Slow Return which is soon to be published. I am also working on some poems inspired by my recent trip to Italy. Enclosed are a few photos taken in Venice and Naples.



Author Bio: Paul Lieber

Interrupted by the Sea, Paul’s second collection of poetry was published by What Books Press. His first collection, Chemical Tendencies, was published by Tebot Bach. He received an honorable mention in the Allen Ginsberg Contest. Three times nominated for a Pushcart Prize, Paul produced and hosted “Why Poetry” on Pacifica radio in LA. Paul’s poems have appeared in The Moth, N.Y. Quarterly, Patterson Review, Askew, Poemeleon, Alimentum, and many other journals and anthologies. He taught Poetry at Loyola Marymount University and facilitated the poetry workshop at Beyond Baroque, the oldest literary institute in Los Angeles. Paul works as an actor. He currently teaches acting at AMDA.

 

Interlitq’s Californian Poets Interview Series: Daniel Yaryan, Poet, Publisher, Poetry Promoter, interviewed by David Garyan

Daniel Yaryan

November 7th, 2023

Interlitq’s Californian Poets Interview Series:

Daniel Yaryan, Poet, Publisher, Poetry Promoter

interviewed by David Garyan

 

Daniel Yaryan’s poems appear in Interlitq’s California Poets Feature



DG: Let’s begin with your background, which doesn’t follow the typical BA-MFA-poetry prof-creative writing chair paradigm. Sci-Fi, comics books, and cinema are influences. Motorcycles are influences. In 1938, your grandfather, Big Ray Yaryan, started the Ghost Riders Motorcycle Club in the San Fernando Valley. You’re a former print journalist and advertising exec. So much going on here—and that’s only a part of it. Can you speak about how you discovered poetry, and your aesthetic has changed over the years in relation to all the new influences you encountered?

DY: In the late ‘70s, my brother and sister both managed two different local United Artists Theatres in downtown Santa Cruz, with unlimited free movie passes. This led to my lifelong interest in films and the affect they would have on my writing in the future. By age 8, I saw Akira Kurosawa’s Kagemusha; and by age 9, I watched David Lynch’s Eraserhead—both films are poetry. What I learned is that poetry is something that’s part of your internal wiring— you either possess it or you don’t and it comes out without commanding it out of the genie’s lamp. As Orson Welles put it, “a film is never really good unless the camera is an eye in the head of a poet.”

As a kid, I created my own comic storyboards, which I wrote and illustrated. I also set many of my comics to audio recordings—taped for dialogue and characterization, which I gave to my father as gifts. I was an avid collector of comic books and learned to read them at 4 years-old, with the prompting of my much older brother, Charles, who was 16 at the time.

Later, when I was in high school, I played football for the Santa Cruz High Cardinals until receiving an injury that took me out of the game. The injury was a moment of destiny that convinced me to quit the team and join the school newspaper, The Trident, where I learned to gather stories and write them with panache to land articles on the front page. This continued further in college as I became the youngest editor-in-chief in the history of The Voice at Cabrillo. This set a course that brought me into the life of a quote-unquote “newspaper man” as both journalist and, a decade later, advertising executive at the Los Angeles Times and San Francisco Chronicle. I was a freelance writer for a decade and landed a job as a Senior Editor at Daily News Los Angeles before shifting gears into advertising.

My earliest significant writing influence was poet William Everson. I saw Everson read his poetry in different Santa Cruz venues when I was in high school and was startled and amazed by his stage presence and high-caliber poetics. He was dressed in a buckskin vest, wearing a bear claw necklace and had a flowing white beard and long hair—very Whitmanesque. He really looked like a frontiersman who had distanced himself from preppy 1980s America. Although his body shook severely from Parkinson’s Disease, his mind and his poems were sturdy and stood out from anything else I’d ever heard. It contrasted greatly with the otherwise precious drivel served up in academics at the time (and even now for that matter). I later met Everson in the early 1990s at Native Images in Santa Cruz, the studio of fine artist and master printer Daniel Owen Stolpe. I was there interviewing Everson for an article for Good Times magazine. Thereafter, I became friends with Everson and Stolpe. I made many trips up the coast to visit “Bill” at his cabin in Swanton, just 15 miles north of Santa Cruz. Through him, my interest in more avant-garde writers took fruition and I learned where he came from and the types of writers and poets who influenced him – Robinson Jeffers, Henry Miller, Anaïs Nin Kenneth Patchen, Lawrence Ferlinghetti, Kenneth Rexroth and the San Francisco Renaissance which Everson was a part of when he was known as the “Beat Friar” Brother Antoninus. I retraced his steps and discovered many greats who were his contemporaries.

Another influence on my writing was my grandfather, Big Ray Yaryan, founder of the aforementioned Ghosts Riders MC. Almost a decade after his death, in 1996, I researched Big Ray’s history as a pioneering motorcyclist of the 1930s, delving into family documentation and interviews to write his story. I wrote a long essay turned article for a Harley-Davidson trade magazine Thunder Press, which metamorphosed into a separate, narrative post-Beat poem. Big Ray the Ghost Rider didn’t write but haunted me to write differently and with greater verve.

DG: Wanda Coleman, the late, monumental LA poet said this of you: “one of a new generation of poetry mavens.” When did you meet her and what are aspects of her work you admire the most?

DY: I met Wanda Coleman in the early 2000s after hearing her read at a church on Los Feliz and later corresponded with her via Facebook. I immediately considered her a poetic champion of unrivalled performance abilities. When I read her poems, I heard her actual voice. This is a rare superpower that only about a handful of poets possess with an indelible lifeforce shining through the words on the page, channeling their speaking voice into your mind. Wanda Coleman was a glowing example of this level of expression. Others who come to mind, possessing this valuable trait, include Ellyn Maybe, Avotcja, Lawrence Ferlinghetti, Q.R. Hand, Michael C Ford and a select few.

DG: In 2012, you were instrumental in reviving the Santa Cruz Poetry Festival, which hadn’t been held since 1981. Names like Michael C. Ford, S.A. Griffin, Jack Hirschman, and Coleman herself appeared. Mike Sonksen wrote a comprehensive article describing the happenings, with videos of the performances. I’d like, however, to focus on the behind-the-scenes effort, which is often forgotten. What was it like organizing the event? What were the challenges, rewards, and is there anyone who deserves a special mention for the help they provided?

DY: In 1994, when my brother and I published an independent newspaper in Santa Cruz called The Real World Press (RWP), we had planned to revive the Santa Cruz Poetry Festival as a fundraiser, including half the proceeds going to William Everson’s medical fund. There was a poetry section in the RWP called Footsteps of the Wind—a title named by Everson. The revival plan did not work out because of the intense amount of work involved with resurrecting something big like the original festival. The plan was left on the backburner until 2011 when I was motivated to follow through with this original goal with the momentum of the Sparring With Beatnik Ghosts series I created. I was also inspired by the original director of the 1981 festival, novelist Jerry Kamstra, who I became friends with. What I learned from The Real World Press days and any other worthwhile project or task I’ve ever been involved with is that having meetings to put together something has always been a waste of time because no one in the meetings follows through with anything. From my experience, meetings are talk without action. I chose to produce Poetry Festival Santa Cruz at the Cocoanut Grove on 2/12/12 on my own. If I needed help with anything, I would just call up individuals and ask them directly. I gathered sponsors and conducted fundraisers in my community to get the jets off the tarmac, so to speak. One of the fundraisers I did was a monthly series of Sparring With Beatnik Ghosts readings at the Santa Cruz Art League with the guidance of my friend T. Mike Walker (novelist of Voices from the Bottom of The World—A Police Journal published in 1969 by Grove Press).

Also, I talked to my friend, photographer/filmmaker Christopher Felver, about bringing his documentary on Lawrence Ferlinghetti to Santa Cruz and bringing Ferlinghetti himself to the historic Del Mar Theatre (from my early cinema upbringing) for a Q&A. I asked Mayor Coonerty to declare October 18, 2011 Lawrence Ferlinghetti Day, which was actualized. The result was the special appearance of Ferlinghetti at the Santa Cruz film premiere of Felver’s documentary. I also partnered with Nickelodeon Theatres who operated the Del Mar at that time, culminating in the largest fundraiser I had for Poetry Festival Santa Cruz with over 500 people in attendance, selling out the Del Mar’s Grand Auditorium. I spent a solid year organizing the festival and bringing poets from all over the map to Santa Cruz. There’s so much that went into it, so I’m just barely scratching the surface.

DG: Apart from the event in Santa Cruz, Sonksen has also called you “one of the West Coast’s most active promoters of poetry.” Your traveling poetry show “Sparring With Beatnik Ghosts” goes between LA and San Francisco. How did the pandemic affect the enterprise and what does the future hold for it?

DY: When I moved to Los Angeles from Santa Cruz in 2018, I had already started having the “Sparring Artists Salon” at the Kamstra Sparring Archive (aka “Sparchive”) in Toluca Lake—the last of which took place in February, 2020 on the cusp of the onset of the Coronavirus, which stopped everything everywhere from March 2020 onward into the pandemic. On the night of Friday the 13th of November, 2020, I held the outdoor Mystic Boxing Commission Festival of Sound & Vision at the Valley Relics Museum at the Van Nuys Airport (Los Angeles County). It was the only poetry festival in Los Angeles in 2020 and brought brave, masked poets to the microphone with the backdrop of the neon sign wonderland of the museum’s open airplane hangar behind us. Mystic Boxing Commission in my parent company for Sparring With Beatnik Ghosts and umbrella for most of my creative projects. In 2022, I had two “Spars” —one in Van Nuys at the Tracy Witt Poetry Garden and one at Elena Secota’s Rapp Saloon venue in Santa Monica. Those two readings were launch parties for the Sparring With Beatnik Ghosts Omnibus, which was ten years in-the-making. I also appeared with my friend Michael C Ford on Harry Northup’s show Harry’s Poetry Hour promoting the Omnibus, which is known as “The Michael C Ford Edition.” Many people since the onset of the global pandemic found comfort in the YouTube shows and Zoom meetings, which I have yet to fully embrace because I still feel the need for the communal experience, the storytelling by the campfire experience as opposed to being trapped in the “world of Tron,” as I’d call it. The September 23, 2023 launch of the Sparring Artists anthology of Sparring With Beatnik Ghosts at the Beyond Baroque literary/arts center in Venice, California, was a monumental moment in the series which had us leaping back into the slipstream of what Sparring was all about. The Beatnik Ghosts can not be conjured from computer monitors and cell phones, so it was a refreshing, mad dash back into the mystic boxing ring for the “Sparring Artists.”

DG: In 2022, you released an anthology, Sparring With Beatnik Ghosts Omnibus: Deluxe Edition, Volume 1, a monumental effort comprising 266 contributors totaling 608 pages. The mention of “Volume 1” hints at exactly that: There is a second volume in the works?

DY: I believe nothing really happens without documenting it. The Sparring With Beatnik Ghosts Omnibus is the most complete chronicling of a multi-media poetry series that I’m aware of. The thing with SWBG is it is comprised of the live, in-person series and a published anthology series—both of which have creative individuals from all over the U.S. and even internationally participating. Yet, the lion’s share of participants have been from the West Coast and predominantly California. My goal is to break out of California and take Sparring on a road adventure like my forerunners The Carma Bums—S.A. Griffin, Mike Molett, Michael Lane Bruner, the late Doug Knott and the late Scott Wannberg—those guys are my heroes. Like them, I want to travel across America and organize shows. They were different because they were a unique performance troupe, a merry band of poets. However, I want to build a footprint for Sparring that traverses every state if possible and eventually take it overseas. After the coast-to-coast plan takes affect, Volume 2 of the Sparring With Beatnik Ghosts Omnibus will materialize.

DG: Let’s talk more generally about the Beat Generation. It seems, despite the cultural movements and struggles for liberation in the ‘50s and ‘60s, young people today are more lost than ever, caught in the vicious cycle of economic uncertainty that gives them no social mobility. At the same time, social media-fueled obsession with stuff and instant gratification has further exacerbated the existential crisis of not just the youth, but also those who lived through those decades. What are some poems from that generation you turn to for guidance and clarity?

Any poem from The Coney Island of the Mind by Lawrence Ferlinghetti and any poem from Bob Kaufman’s Solitudes Crowded with Loneliness is meaningful in the way that Beat poet Diane di Prima expressed it best, “The only war that matters is the war on the imagination.”

DG: Many have called you a disciple of Brother Antoninus, or William Everson, dubbed “the beat friar,” whom you met in 1993. Can you talk about that meeting and why Everson ended up becoming such a huge influence?

DY: I am a disciple of Brother Antoninus (aka William Everson) as one of his biggest fans. After meeting Bill Everson through Stolpe, I would go to visit with Bill at his cabin in Swanton, north of Santa Cruz off the coast. My poetry has never emulated his poetic style, mostly because I really do my own thing, but he left a powerful impression on me. His work follows in the tradition of Robinson Jeffers as it relates to human flaws in relation to nature on a higher pedestal. I hold Everson in the highest regard—above all poets really—truly a master. One of his best books is Hazards of Holiness, which I strongly recommend. Another fantastic Everson book is Archetype West.

One of my highest honors was being a pallbearer at Everson’s funeral in 1994. I published a tribute to him after his death in the Robinson Jeffers Newsletter for California State University Long Beach. The special journal edition was called William Everson: Remembrances and Tributes (Editor Robert Brophy, Spring 1995) and the subsequent printing was Western American Literature, Volume 30, where I was published along with Denise Levertov, Gary Snyder, Diane Wakoski, Philip Whalen and other writers paying homage to Everson.

DG: If you had to exchange poems with one author—he/she becomes the author of yours, and you become the author of his/hers, which poem of yours would you give up and what poem would you take?

DY: I would trade my poem “The Blacksmith Knows” for Los Angeles poet Nelson Gary’s “Vulture Eye,” featured in his upcoming book Pharmacy Psalms and Half-Life Hymns for Nothing.

DG: What are you reading and/or working on at the moment?

DY: Besides designing/producing two books for other people, I’m also working on publishing my next yet-untitled book of “Cosmic Pulp.” It’s a form of poetry that harkens back to science fiction, hard-boiled noir and fantasy-based themes and narratives found in short-story magazines printed before the mid-20th-century. The illustrated pulp magazines of the bygone era published unrestricted first-draft content unaffiliated with mainstream concerns and mores. The distinction of Cosmic Pulp is its poetic form and outward, other-worldly contemplation in its content matter. The term “Cosmic Pulp” was coined by my friend Nelson Gary. He credits me for having the first full volume of Cosmic Pulp poetry published with Sorcerers: Through Dimensions Infinite In 2020 (my poetry combined with artwork by fantasy artist Fitz in an ekphrastic collaboration).

I discovered a kindred spirit in poetry with Nelson Gary. His approach to writing poetry as a spiritual action from the author as opposed to a managed response from the reader is our common bond. Our outsider poetry challenges a new tide of literary culture seemingly devoted to a fabricated consignment to readers. We aim to circumvent such à la mode poetics dictated by the tastemakers of the status quo.



Author Bio:

Daniel Yaryan is the poet-author of the illustrated volume Sorcerers: Through Dimensions Infinite, a collaboration with fantasy artist Fitz. The illuminated, large-format book is considered the first full volume of “cosmic pulp poetry,” according to poet Nelson Gary, who coined the phrase. Yaryan is the creator of the Sparring with Beatnik Ghosts series, the founder of Mystic Boxing Commission, and the curator of the Kamstra Sparchive. He is editor of the Sparring with Beatnik Ghosts Omnibus and the upcoming Sparring Artists anthology. His books are available at www.sparringartists.com.

Interlitq’s Californian Poets Interview Series: Kim Dower, Poet, Former West Hollywood Poet Laureate (2016-2018), intervie...


Kim Dower

November 7th, 2023

Interlitq’s Californian Poets Interview Series:

Kim Dower, Poet, Former West Hollywood Poet Laureate
(2016-2018)

interviewed by David Garyan

 

Kim Dower’s poems appear in Interlitq’s California Poets Feature



DG: From 2016-2018, you were the Poet Laureate of West Hollywood, a dynamic, culturally rich city. Can you talk about this period, some of the work you wrote, and also your experiences in general related to serving this city?

KD: I loved everything about being West Hollywood’s City Poet Laureate and the opportunities it afforded me, one of which was to teach a Saturday morning poetry workshop at the West Hollywood Library, a gorgeous facility facing the hills. Five years after my “service” was complete, I still teach there and I’m still grateful to know the interesting people who sign up. During my time as Poet Laureate I became aware of how many people really don’t care or know much about poetry, but if you introduce it to them in a fun and entertaining way they are immediately drawn to its magic and able to appreciate the joy poetry brings. In 2017 I took on an ambitious project. I went around the city visiting shops, parks, bars—to our wonderful bookstore, Book Soup on Sunset Blvd, to the yogurt shop, library, and collected lines from over 100 WeHo residents and visitors. (Basically, I asked strangers to answer one of three prompts). I then wove their lines together into a collaborative poem entitled, I Sing the Body West Hollywood, an homage to Walt Whitman.  he City of West Hollywood created posters of the poem which they sent to libraries and schools, and displayed them on bus shelters. They also commissioned a visual artist to create public art banners based on the poem, and it was even turned into an animated video for which I narrated!

DG: What’s one venue in West Hollywood you love to read your work in, and why? 

KD: The City of West Hollywood’s Arts Division hosts a series called WeHo Reads and many events are held at the City’s Council Chambers/Public Meeting Room downstairs from the West Hollywood Library. I’ve read there a few times, once “in conversation” with Richard Blanco and once with Eloise Klein Healy. It’s a beautiful venue—large auditorium, great acoustics, and always a receptive, engaged, enthusiastic audience.

DG: It’s been your honor to be featured on Garrison Keillor’s Writer’s Almanac ten times, most recently on July 28th, 2021, with a wonderful poem called “It’s Wednesday, Not Thursday.” What’s your personal favorite out of the ten that appeared, and why?

KD: Yes, my honor, indeed. It’s always a thrill to hear Mr. Keillor read one of my poems. I love how he interprets them. I can’t say which of the ten is my favorite because each one he chooses instantly becomes my favorite! I will say that the poems he’s selected over the years are poems I still like—and ones that show my best work. He enjoys my sense of humor! I will always be grateful to him for the attention he’s brought to my work and for introducing me to so many other incredible poems and poets. I’ve often received emails of gratitude and solicitations from editors the day he runs one of my poems. I’m most proud of this—one of the emails I received after he ran “Bottled Water:”

From an 8th grade English teacher in Michigan:

Our 8th grade Advanced English class read your poem, “Bottled Water” today, as part of our study of narrative poetry. We had a lively discussion about the poem—and whether it was intended to be comical and sarcastic or if the bottled water selection actually was intended to be stressful for the narrator. One of our students shared her own experience with anxiety and said she can relate to the feeling of too many choices. There were also questions raised about whether the poem was metaphorical. Would you be willing to respond to us and let us know what mood or tone you intended when you wrote the poem? Also, the 8th graders wonder what bottled water you prefer. 🙂

Thank you, 8th Grade poets from Hudsonville, Michigan

I cried reading that. Just the fact that my poem, written at lunch during a busy work day (though revised 100 times) was being discussed in this way by 8th graders because an inspired teacher in Michigan read The Writer’s Almanac that morning was a miracle to me. I ended up talking with her class over the phone. It’s one of the most important and special poetry experiences I’ve ever had.

DG: Let’s talk more generally. You were born in New York, studied at Emerson College, then moved to LA. To say you’ve come a long way is an understatement. What have been the biggest challenges but also the accomplishments you cherish most?

KD: Speaking only about professional/work challenges and accomplishments, rather than personal ones, I would say my ability to finally, successfully merge my business self with my poet self has been my biggest challenge and accomplishment. I’m convinced that growing up in New York City infused me with energy, clarity and ambition that carried me for decades. Leaving Boston—my college years, early poetry writing and teaching Creative Writing years—to move to Los Angeles in my twenties with no guarantees except for good weather was certainly a challenge, but didn’t feel like one. It was much easier back then. Cheap rents. Lots of jobs. No internet to make you feel “less than.” The challenge and accomplishment I cherish most is in mid-life having the stamina, desire and ability to continue earning a living as a literary publicist, (which I still do) but at the same time dive back into my life as a poet—resume the focus and commitment to write each day, go to a poetry workshop every Saturday morning (for ten years), travel to literary festivals, send my poems out, open up to the community of poets, relearn, get back to the craft, immerse myself. That was the challenge. The accomplishment was publishing five collections with one on the way and having the great pleasure of teaching again.

DG: You have an upcoming collection, What She Wants, set to be released by Red Hen Press in 2025. Red Hen has been a big supporter of your work throughout the years, having published five of your collections. Can you speak about how the press has impacted the literary scene of not only LA, but California and the nation in general? In addition, without giving anything away, what can we expect from this new collection?

KD: In this terrifying, narrowing, sad world of publishing where only the bottom line counts and the most important criteria for publishing a book is how many copies (units!) the author’s previous book has sold, what their “platform” is, how many fans do they have on Instagram, Red Hen Press remains committed to discovering “voices,” to publishing authors and poets who have something original and impactful to say, committed to unique work that readers will enjoy. Their impact on the literary scene is that Red Hen is more than just a publishing company—one that still cares about literature—but they are also a community, bringing writers and poets together to do events, readings, having conversations with one another. I’ll always be grateful to Kate Gale and Mark Cull for publishing my work and for welcoming me into a community of other writers.  Regarding the “subject” of my new collection – it’s quite different from my previous one that explored mothers and motherhood. The subtitle of What She Wants is Poems on Obsession, Desire, Despair, Euphoria. That’s what you can expect from this new collection! Obsessive love has never been so much fun!

DG: You’ve taught two fascinating workshops, Poetry and Memory, and Poetry and Dreaming. Memory and dreaming are sometimes at odds, as memory fades gradually, and dreams are often impossible to remember. Can you speak briefly about the workshops and some of the interesting pieces that participants produced?

KD: Memory may gradually fade, but you’d be amazed at which memories remain crystal clear. A family vacation, for example. Ah, those memories stuffed in the back seat of the car eating bags of Cheetos remain ripe for eternity! I always say (to myself and to my students) that one’s poems are not necessarily autobiographical though readers always want to presume they are. Take one specific memory and run with it. Embellish. Lie. But the memory (that awful car ride) is where the emotion is and it can really propel that poem. The details of a poem can be made up, but the emotion must be authentic. For Poetry & Memory, for example, I’ll ask my students to take 5 minutes of automatic writing (not lifting their pen or editing as they write) and describe a cake from childhood. The results are fascinating. A cake from childhood. We all remember one and the drama surrounding it.

For Poetry & Dreaming I ask participants to keep a sleep journal for two weeks before the class and jot down whatever images they can remember. It might just be a line or two. “I was leaning against the wall inside a dark building, trying to hide from the lion as he ran down the hall.” The students bring in their journals and read some of their lines aloud. I ask that everyone listen carefully and jot down lines that intrigue them and write a poem using the lines they’ve written down. The results are amazing! A collaborative poem using lines from other people’s dreams.

DG: One of the project dearest to you has been I Wore This Dress Today For You, Mom, an anthology of poems that The San Diego Union-Tribune has called “a brilliant, meditative examination of maternity and motherhood.” Two questions: When and how did you start thinking about the project and how has motherhood, throughout the years, affected your own writing?

KD: After publishing four collections over a period of about 13 years, I realized that some of my most memorable and meaningful poems, the ones people enjoy and relate to the most, were my poems about my own mother—growing up with her and her decline from dementia, as well as my poems about being a mother. I thought it would be interesting to pull all my “motherhood” related poems out of the various books, put them in a sequence along with the newer unpublished ones, and create one collection with a beginning, middle and end telling a story of Motherhood. I wondered if this sort of collection would bring more readers in—not just poetry lovers, but people who didn’t really read poetry regularly. It did. It resonated. Of course motherhood has affected my own writing, but the poems in this collection were written after my son left for college on the other side of the country. His leaving and my missing him was a great part of what brought me back to writing. Longing for him, filling the void of being an “everyday mother” and suddenly looking back on the years and recording them as if they were new. His leaving stirred many emotions and also freed me to write poems that had been stacking up for years. My writing was, more accurately, affected by the loss of motherhood. Though, as we all know, the time of packing lunchboxes will end, but being a mother will not.

DG: From 1996 to 2011 you worked for Larry Flynt as his personal and book publicist. Your article in The LA Times, “Appreciation: Why working with Larry Flynt was an endless adrenaline rush — and an education,” paints quite a different picture than what someone who knows nothing about him might expect. Everything worth knowing for those who read the news is in the article, except for the one burning question every poet wants to know: Did he admire poetry?

KD: Interesting association: Motherhood to Larry Flynt! Do you really think that’s the one burning question every poet wants to know? Because if so, here’s the answer: NO! Second to his passion for protecting First Amendment Rights, Larry Flynt admired money. If something didn’t make any money he pretty much didn’t admire it. No interest. I was still working with him when my first book, Air Kissing On Mars was published. I remember bringing an inscribed copy for him when I went to meet him for lunch at the Four Seasons Hotel. In pink felt tip pen I had written: Dear Mr. Flynt—read these poems and learn something! Love, Kim. He didn’t open the book. Probably never saw the inscription. I handed it to him. He held it in his shaky hand, looked at it for a long time. The cover is fabulous, by the way, very sexy and evocative. He stared at it. Put it down. This make any money? he asked me with his signature drawl. It’s poetry, Larry. No money, I told him. He put his hand on top of the book and slid it to the other side of the table.

That was it. That was all. I hope the server grabbed it and took it home. Or some famous guest staying at the hotel.

DG: What are you reading at the moment?

Re-reading Frank O’Hara’s Lunch Poems (for the 100th time), Matthew Zapruder’s wonderful Story of a Poem, and a fascinating book called The Sullivanians: Sex, Psychotherapy, and the Wild Live of an American Commune about a cult of people in the 60’s on the Upper West Side of Manhattan—exactly the time and place where I grew up. Trying to figure out if I went to school with any of those kids!



Author Bio:

Kim Dower, Former City Poet Laureate of West Hollywood, has published five highly acclaimed collections of poetry, including the Gold Ippy Award winning collection Sunbathing on Tyrone Power’s Grave. Her newest collection, the bestselling I Wore This Dress Today for You, Mom was an Eric Hoffer Book Award finalist. Red Hen Press will be publishing her upcoming book, What She Wants, in February, 2025. Widely anthologized, Kim teaches writing workshops for Antioch University, the West Hollywood Library, and the UCLA Writer’s Extension.