Un psiquiatra en Auschwitz

Viktor Frankl

Un lector mediano tirando a bueno en un país como España piensa en los libros sobre el Holocausto que han pasado por sus manos. ¿Qué tenemos en la biblioteca? La trilogía de Primo Levi, claro, que es una especie de inventario de todo lo que pasó en los campos de concentración, igual que ‘La noche de Elie Wiesel’. Tenemos algún ensayo sobre Eichmann (quizá la crónica de su juicio de Hannah Arendt o sus réplicas, como el libro de Harry Mulisch, más o menos reciente) y puede que las investigaciones de Lawrence Rees sobre el diseño de la solución final… Alguna novela aparecerá por ahí. Por ejemplo, aquel ‘Goetz y Meyer’ de David Albahari, sobre los dos soldaduchos alemanes que llevaban el camión con los cuerpos de los primeros judíos a los que fusilaron en Serbia. O las de Giorgio Bassani sobre los deportados italianos. O las de Imre Kertesz sobre los húngaros… Y entre todas esas lecturas podrá construir un qué, quién, cómo, por qué Auschwitz, Mathausen y Theresienstadt.

No es poco pero tampoco es suficiente porque, al final, no hay respuesta para la pregunta que se queda en el aire: ¿cómo pudo aquella gente ver aquel terror, experimentarlo en su carne y no volverse loca? Primo Levi se suicidó igual que Tadeusz Borowski (su equivalente polaco), mil años después de Auschwitz. Y la tendencia es pensar que lo normal es eso, no soportar la mala conciencia por haber sobrevivido, las imágenes tormentosas que quedan en la cabeza, que lo normal es descerrajarse la cabeza.

Si alguien reconoce esa inquietud, que busque ‘El hombre en busca de sentido’ (editado en España por primera vez en 1991), un libro menos conocido que es a la vez ensayo de psicoanálisis, libro de testimonio y, a su manera, himno vitalista.

El caso es interesante: Viktor Frankl era un judío laico y ‘bien’ (1936) que creció en la Viena de Freud. Estudió Psiquiatría y Neurología, se acercó y después se alejó al inevitable Sigmund, tuvo éxito en su oficio y logró conservar su trabajo hasta una fecha increíblemente tardía para Austria: 1942. Después, Theresienstadt, Auschwitz, Kaufering y Turkheim donde, entre otras cosas, hizo terapia con sus compañeros de calvario. Salió de tres años de internamiento más o menos de una pieza y escribió uno de los primeros libros testimoniales sobre los campos de concentración.

Frankl fue el primero en hablar de los capos, los judíos colaboracionistas que prosperaron en los campos de concentración. También fue el primero en hablar de la presión emocional de sus víctimas: “Es muy fácil para el que no ha estado nunca en un campo de concentración hacerse una idea equivocada de la vida en él, idea en la que piedad y simpatía aparecen mezcladas, sobre todo al no conocer prácticamente nada de la dura lucha por la existencia que precisamente en los campos más pequeños se libraba entre los prisioneros, del combate inexorable por el pan de cada día y por la propia vida, por el bien de uno mismo y por el de un buen amigo. Pongamos como ejemplo las veces en que oficialmente se anunciaba que se iba a trasladar a unos cuantos prisioneros a un campo de concentración, pero no era muy difícil adivinar que el destino final de todos ellos sería sin duda la cámara de gas“.

Anti-gay preacher Steven Anderson banned from Ireland

Steven Anderson has previously called for the death of Barack Obama and praised the gunman who killed 49 people in a gay night club attack in Florida

A controversial US preacher has become the first person to be banned from Ireland under a 20-year-old power.

Steven Anderson, a pastor from Arizona, runs the Faithful Word Baptist church and openly expresses anti-gay and anti-Semitic views.

His website claimed that he was due to preach in Dublin on 26 May.

However, an online petition calling for Mr Anderson to be banned from Ireland was created in response, and gained 14,000 signatures.

Mr Anderson has previously called for the death of former US President Barack Obama and praised the gunman who killed 49 people in an attack on a gay night club in Florida in 2016.grey line

Who is Steven Anderson?

Steven Anderson is one of America’s most controversial preachers.

He was born and raised in Sacramento, California, and started the Faithful Word Baptist Church in December 2005 from his Arizona living room.

According to the church’s website, he met his wife Zsuzsanna “while soul-winning” as an 18-year-old on the streets of Munich in Germany.

The couple have been married for more than 17 years and have 10 children.

The church’s website says Mr Anderson has memorised “well over 140 chapters of the Bible”.

The website describes the church as an “old-fashioned, independent, fundamental, King James Bible only, soul-winning Baptist church”.

Mr Anderson claims to have his materials translated into more than 115 languages.

Irish Minister for Justice Charlie Flanagan signed an exclusion order for Mr Anderson with immediate effect on 10 May under the Immigration Act 1999.

It is the first time an exclusion order has been granted since the creation of the act 20 years ago.

Mr Anderson has been banned from a number of countries, including the UK.

Mr Flanagan said he had signed the order “under my executive powers in the interests of public policy”.

Video/ How Should Americans Tackle Anti-Semitism?

Video/ How Should Americans Tackle Anti-Semitism?

“Our country and many others around the world have entered a dark period when virulent nationalism and bigotry are on the rise,” says Atlantic staff writer Emma Green. In a new Atlantic Argument, Green explains how the recent uptick in anti-Semitism is particularly alarming in Europe; a recent CNN poll revealed that a quarter of Europeans believe Jews have too much influence in business, finance, and wars across the world. “So how do we stop this?” Green says in the video. “The question we should be asking is whether the latest wave of anti-Semitism can be stopped with elections alone.”